Puentes, Albo, Citic…. El capital chino mueve un negocio de 600 millones en Galicia a la espera de SAIC
CRBC, Yeeper y Shanghai Kaichuang controlan 'pesos pesados' de la construcción y la alimentación en Galicia después de que Citic abriese el camino de las inversiones chinas en la comunidad con la compra de Gándara Censa en 2011
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, saluda a directivos de Shanghai Kaichuang durante la inauguración de las instalaciones de Albo en la Plisan / Xunta
SAIC Motor prolonga la ola de inversiones del capital chino en Galicia. El gigante del sector de la automoción ha elegido la comarca de Ferrolterra como ubicación para su primera planta en suelo europeo. Será un doble proyecto el que ponga en marcha y que consistirá en una fábrica de componentes en As Pontes y otra dedicada al ensamblaje de vehículos eléctricos e híbridos entre el puerto exterior de Ferrol y la zona Logística de Mandiá.
La dueña de la marca MG invertirá 200 millones de euros en una primera fase para esta iniciativa que contempla la producción de 120.000 vehículos al año, así como la creación de 1.000 empleos directos y otros tantos indirectos en Ferrol y otros 300 puestos de trabajo en el centro productivo de As Pontes.
Con SAIC Motor, China retoma la senda de las inversiones en Galicia después de caerse en los últimos años las opciones de BYD y Sentury Tire. BYD, que matriculó 25.552 coches en España en 2025, frente a los 45.168 de MG, sondeó la posibilidad de implantarse en la plataforma logística de la Plisan, pero finalmente se acabó decantando por Szeged (Hungría) como emplazamiento para su primera factoría de coches eléctricos en Europa.
Sentury Tire, por su parte, recibió a finales de 2022 la declaración de proyecto industrial estratégico para la planta de neumáticos radiales que tramitaba en As Pontes. Allí tenía previsto fabricar unas 12 millones de unidades anuales previa inversión de más 530 millones de euros. Tras recibir la declaración de impacto ambiental favorable por parte de la Xunta en octubre de 2023, el grupo tenía la autorización de impacto ambiental como último gran hito pendiente antes de poder arrancar con la fase de construcción. Sin embargo, la firma no ha cumplimentado desde entonces la información necesaria sobre esta iniciativa que se ha quedado en stand by a la espera de una hipotética reactivación que, por el momento, se vislumbra lejana.
La inversión de CRBC en Grupo Puentes
Donde sí se ha terminado de materializar la inversión por parte del capital chino es en el Grupo Puentes. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) recibió el mes pasado la notificación de CRBC (filial de la China Communications Construction Company) en la que comunica la adquisición del paquete accionarial del 33% que permanecía en manos de su fundador, José Manuel Otero.
CRBC aterrizó en el accionariado de la empresa con sede en Sigüeiro en junio de 2020 tras hacerse con casi un 67% de su capital. Desde entonces, la firma ha pasado de facturar 115,5 millones de euros en el año del estallido del Covid-19 a 434,6 millones en 2024. A la espera de que haga públicos sus resultados de 2025, Grupo Puentes sí ha avanzado que su cartera de pedidos se ha duplicado en el último año al pasar de 570 a 1.154 millones de euros.
Puentes se erigía hasta ahora como la mayor inversión china en la comunidad, pero no la única. Y es que otras firmas como la conservera Albo, la empresa de calderería Citic Censa o el fabricante de ingredientes lácteos en polvo Euroserum también tienen huella de este país en su accionariado.
El salto de Conservas Albo
En el caso de Conservas Albo, Shanghai Kaichuang (que está integrada en el grupo Bright Food) desembolsó unos 60 millones de euros hace una década (en 2016) para tomar el control. El grupo, que en 2022 abordó el traslado de la fábrica de Vigo a la planta de conservas inteligente de la Plisan de Salvaterra, ha acelerado su crecimiento hasta pulverizar la barrera de los 110 millones de euros de facturación en 2024, lo que le permitió batir su anterior récord, que databa de 2020 (93 millones).
La inversión en Albo se produjo un lustro después de la primera gran operación china en Galicia. Fue en 2011 cuando la china Citic Group desembolsó más de 50 millones de euros para la adquisición del 100% de la porriñesa Gándara Censa.
La empresa apuesta por la diversificación hacia sectores como la eólica offshore, la hidráulica, el nuclear o el aeroespacial para reducir su dependencia del sector minero y revertir la caída del 21% que sufrió en su facturación en un 2024 en el que cosechó una cifra de negocio de 16,81 millones.
Los tentáculos de la inversión china llegan también al sector lácteo gallego. No en vano, la cooperativa láctea francesa Sodiaal vendió en 2018 el 100% de su filial gallega Euroserum Ibérica, ubicada en Monforte de Lemos, al grupo chino Bei’An Yeeper Dairy, uno de los principales fabricantes chinos de ingredientes para alimentación infantil.
Tras activar inversiones para ampliar y modernizar esta fábrica situada en el municipio lucense, Euroserum cerró el ejercicio 2024 con una cifra de negocio de 48 millones de euros. De esta cantidad, 40,7 millones procedieron de “fuera de la Unión Europea”, frente a los 6,6 millones del mercado español y los 689.000 euros del territorio comunitario.