Sarasola llega a los tribunales para rebajar los alquileres de Room Mate antes de la huida de Sandra Ortega

La Audiencia Provincial de Barcelona da la razón a Room Mate y tumba la ofensiva de su casero en el Hotel Gerard de Barcelona para ejecutar avales por el impago de los alquileres

Sarasola

Kike Sarasola, presidente de Room Mate. Europa Press

Room Mate gana en los tribunales la batalla contra su casero en el Hotel Gerard de Barcelona. La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Barcelona ha dado la razón a la hotelera que preside Kike Sarasola y ha suspendido la ejecución del aval que la sociedad Barcot Inv había activado ante las dificultades de Room Mate para hacer frente a las rentas de alquiler.

La Audiencia Provincial de Barcelona se posiciona en la misma línea que el Juzgado de Primera Instancia número 37 de
Barcelona y ha desestimado el recurso de Barcot Inv, firma a la que Room Mate definía en su defensa como «sociedad instrumental».

El foco de la disputa se encuentra en la ejecución de avales y la letra pequeña en el cálculo de la renta que figura en el contrato de arrendamiento que Room Mate y Barcot Inv sellaron en 2014 para el uso del inmueble en el que se ubica el hotel boutique Gerard. Tanto la titular del Juzgado de Primera Instancia número 37 de Barcelona como de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Barcelona ordenan a Barcot que reintegre a Bankinter los 252.082 euros que recibió por la ejecución parcial del aval.

Cronología de la disputa

El casero de Room Mate en el Hotel Gerard de Barcelona tomó esta decisión después de que la cadena de Kike Sarasola optase por no abonar la renta mensual en el periodo en el que el establecimiento se vio obligado a cerrar sus puertas por la pandemia. Room Mate solicitó, una vez consumada su reapertura, que se renegociase el alquiler, «petición a la que la demandada no dio respuesta hasta transcurridos tres meses, en que remitió burofax de rechazo el 28 de julio de 2020 negando la existencia de fuerza mayor (…) y procediendo a la ejecución del aval a primer requerimiento por importe de 705.830 euros», recoge el auto.

El auto marca como límite a Barcot que pueda ejecutar en avales un máximo de 50.416 euros mensuales a partir de diciembre de 2020 y solo en el caso de que Room Mate no abone una renta de alquiler que los tribunales también obligan a revisar.

A vueltas con el alquiler

En concreto, la cláusula número 15 del contrato establecía que el pago del alquiler equivaldría al 33% de los ingresos netos del hotel, estableciéndose el millón de euros anuales como cantidad mínima. El auto de la Audiencia Provincial de Barcelona da cuenta de que «durante los primeros años el hotel superó las expectativas del mercado y de sus competidores y las rentas
se han abonado conforme a lo pactado».

Sin embargo, el cierre obligado del establecimiento durante el confinamiento, unido a las posteriores restricciones, obligaban a Room Mate a abonar ese millón de euros pese a no generar apenas negocio, una situación sobre la que la jueza María Dolors Portella pone la lupa. «De no adoptarse medida alguna y seguir generándose la obligación de pago de la renta mínima garantizada, se colocaría a la actora en una difícil situación económica que podría suponer la ineficacia de la sentencia definitiva que en su día pudiera recaer y en la que se le reconociera el derecho a la expresada reducción de la renta durante el periodo indicado debido a la grave alteración de las circunstancias del contrato por efecto de la pandemia del coronavirus», recoge el auto.

Room Mate gana, de esta manera, una batalla judicial que se inició en 2020. Fue meses antes de que Sandra Ortega decidiese poner a la venta su participación del 31% y denunciase a su número dos, José Leyte, por, presuntamente, manipular su firma para que la cadena hotelera recibiese préstamos bancarios con la garantía de la primogénita de Amancio Ortega.

Las estrecheces de Room Mate, Hotusa y Hesperia

Room Mate no es la única hotelera que se ha visto envuelta en una batalla en los tribunales ante las dificultades para hacer frente a sus alquileres. Su rival Hesperia (firma que capitanea el empresario gallego José Antonio Castro Sousa) logró que el Juzgado de Primera Instancia número 13 de A Coruña paralizase el desahucio de su hotel de la ciudad herculina.

Se da la circunstancia de que ambas firmas se encuentran a la espera de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) mueve ficha sobre sus respectivas peticiones de rescate. Room Mate pide 52 millones de ayudas públicas, cifra superada por los 55 millones que solicita Hesperia y los 320 millones de euros de Hotusa, la cadena hotelera que capitanea el chantadino Amancio López.