Así va la guerra fiscal: Ayuso lidera en bajadas de impuestos y Galicia escala posiciones

Un informe de la Fundación para el Avance de la Libertad y la Tax Foundation sitúa a Madrid como el territorio nacional con mejor competitividad fiscal y a Galicia en octava posición, cuatro por encima con respecto a 2021

Isabel Díaz Ayuso y Alfonso Rueda

Isabel Díaz Ayuso y Alfonso Rueda

La Comunidad de Madrid es el territorio nacional con mejor índice autonómico de competitividad fiscal mientras que Galicia asciende cuatro posiciones con respecto al año anterior. Así se desprende del último informe sobre el Índice Autonómico de Competitividad Fiscal de la Fundación para el Avance de la Libertad y la Tax Foundation publicado este martes. 

La derogación de todos los impuestos propios así como la reducción del Impuesto sobre la Renta (IRPF) son dos de los motivos que han posicionado a la comunidad de Madrid a la cabeza de la clasificación con un total de 7,43 puntos. Le siguen las tres diputaciones vascas – Vizcaya (7,11), Álava (7,07) y Guipúzcoa (6,29)- y Canarias (6,29). Cierran el ranking de 2022 Aragón con 5,08 puntos sobre diez, la Comunidad Valenciana con 5,02 puntos y Cataluña. Esta última comunidad autónoma apenas alcanza 4,57 puntos sobre diez y queda última, posición que mantiene desde 2018.

Galicia mejora posiciones

Galicia ha mejorado cuatro posiciones con respecto a la clasificación del año pasado y se sitúa en octava posición. Según se desprende del informe, la comunidad gallega ha conseguido mejorar su posición desde el año 2017 hasta obtener una puntuación de 6,16 este año.

Entre las causas que justifican el ascenso el Índice Autonómico de Competitividad Fiscal  destaca la rebaja de la tarifa del Impuesto sobre el Patrimonio de 2019, con la que se igualó a la estatal de ese año, o la bonificación del 25% sobre este mismo impuesto aprobada en 2022 que «le hace subir dos puestos en el subíndice correspondiente hasta la segunda posición». 

También se destaca la modificación realizada en 2022 en Galicia sobre el IRPF con la que rebajaron los tipos impositivos de los primeros cuatro tramos entre 0,1 y 0,6 puntos porcentuales y el número de tramos de 7 a 5. Este cambio le permitió ascender hasta la séptima posición en el subíndice del impuesto sobre la renta. 

Otro de los aspectos que ayudó a mejorar la competitividad fiscal en el territorio gallego fue la reducción del tipo general aplicable en las transmisiones patrimoniales del 10% al 9%.

Recomendaciones 

Además de analizar los distintos territorios nacionales en términos de competitividad fiscal, el informe recoge una serie de recomendaciones para cada uno de los territorios. En el caso de Galicia se sugiere «derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o subir la bonificación del 25% al 100%». En caso de no ser posible, propone aumentar el mínimo exento a un millón de euros y aplicar un tipo impositivo máximo del 1,1% como en Noruega.

En relación al Impuesto sobre la Renta el estudio recomienda continuar «reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos y, especialmente, en los más altos entre 1 y 2 puntos, con un tipo impositivo máximo del 20,5% para alcanzar un tipo marginal máximo conjunto estatal y autonómico del 45%, parecido al de Reino Unido». También recoge la posibilidad de deflactar todos los años de forma automática el IRPF con la inflación.

En el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones insta a «eliminar los coeficientes multiplicadores en función del grado de parentesco y patrimonio preexistente y a los grupos III y IV aplicar las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas actualmente a los grupos I y II».

Con respecto al Impuesto de Actos Jurídicos Documentados el análisis menciona la posibilidad de establecer el tipo de gravamen en el 0,5%-0,75% y bajar el de Transmisiones Patrimoniales Onerosas hasta el 7%.

La última recomendación que incluye el documento de la Fundación para el Avance de la Libertad y la Tax Foundation para Galicia pasa por «reducir de seis a tres los impuestos propios autonómicos».