El patrón de los hosteleros gallegos: «Si no morimos del coronavirus lo hacemos de hambre»

El presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de Galicia, Cheché Real, lamenta la situación en la que se encuentra el sector y la inestabilidad que provoca el cambio constante de las normas

El patrón de los hosteleros gallegos: "Si no morimos del coronavirus lo hacemos de hambre"

Cheché Real, presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de Galicia / Foto: Confederación de Empresarios de Lugo

Las idas y venidas del Covid han azotado a todos los sectores, pero especialmente a la hostelería. Los cierres forzosos y las restricciones que cambian constantemente son algunos de los factores que han puesto al límite a los dueños de bares y restaurantes. Los hosteleros temen al futuro y desconfían del presente, en una situación que parece no tener fin.

«Si no morimos del virus morimos de hambre. No salimos de este pozo», lamenta Cheché Real, presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería de Galicia, en una conversación con Economía Digital. La comunidad acogerá próximamente el enésimo cambio de medidas contra el coronavirus en el sector, un acuerdo que impulsó Real luego de que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia tumbase la norma que obligaba a los clientes a mostrar el certificado de vacunación o una PCR negativa para entrar en el interior de bares y restaurantes.

Para el patrón de los hosteleros gallegos, las medidas tumbadas por la Justicia eran las idóneas. Ahora, tras un verano excelente para los negocios del sector, para Real se abre la incógnita del futuro a la sombra de la amenaza de los botellones, una eventual sexta ola y de más cambios en las restricciones que acaben de aniquilar la hostelería.

P: ¿Cuándo entrarán en vigor las nuevas medidas?
R: Las hemos firmado hace nada, y entrarán en el DOG entre lunes y martes. Se ha llegado a este punto por la resolución que no permitió usar los certificados de garantía sanitaria, que es por lo que nosotros apostábamos y seguimos apostando. De momento no se puede usar ese certificado, y digo de momento porque hay un recurso de la Xunta y estamos a la espera de que se pronuncie el TSXG. Estamos a punto de llegar al 90% de población vacunada, ¿qué mejor que eso para poder acceder a los locales con un riesgo muy bajo? Hay que aclarar algo muy importante, y es que no se le pide el historial clínico a nadie, se pide debido a la situación sanitaria excepcional que nos enseñen lo que ya prácticamente todos tenemos; la pauta de vacunación o la PCR. Riesgo cero nunca hay, pero en este momento es la mejor forma de sentirnos seguros.

«Son los científicos quienes tienen que llevar las riendas, no los jueces»

P: El TSXG tumbó el certificado Covid por una denuncia de los propios hosteleros.
R: Efectivamente. Esa denuncia se presentó sin pensar para nada en el daño que se le iba a hacer a la hostelería. Desde la Confederación Empresarial de Hostelería de Galicia advertimos de que había unas probabilidades grandes de que prosperase, pero las consecuencias serían catastróficas. Cuando tiraron lo del certificado bajaron los aforos al 30%. Esos cientos de miles de euros que se dejaron de ingresar en hostelería, ¿a quién se los apuntamos? Eso es hacer las cosas sin pensar en el daño que se le iba a hacer al sector. En esta situación de emergencia sanitaria no entiendo por qué un tribunal se mete a dirigir este asunto cuando esta medida estaba avalada por científicos, por médicos y expertos en pandemias. Son ellos los que tienen que llevar las riendas de esto, no los jueces. 

P: Parece que había desacuerdo. ¿Hay tensión o falta de consenso dentro del sector hostelero?
R: No, hay consenso, esto fue una situación que creó una asociación pequeña de un barrio que no pensó en como iba a derivar la denuncia. La inmensa mayoría, quien tenga dos dedos de frente, verá como el 90% de la población está vacunada, tiene el certificado y con eso ya es suficiente. Es que sigo sin entenderlo, es surrealista. Nosotros lo que tratamos en este año de negociaciones con la Xunta es el mejor beneficio para la hostelería. Queremos lograr el 100% de la utilización de nuestras superficies y aforos, y para eso estamos legalmente autorizados y es lo que nos permiten nuestras licencias.

P: ¿Cómo han ido las negociaciones con la Xunta en este año de pandemia?
R: Es sentarse un día tras otro. Lo que les queremos hacer llegar es el padecimiento y las penurias que pasamos. Negociar es muy fácil cuando uno no se ve afectado, no tienes la afectación de los que sí lo están directamente con sus ingresos limitados. Hay una penuria económica y hay que ir mezclando la parte económica con la sanitaria. Si no morimos del virus morimos de hambre. No salimos de este pozo. La parte económica la sabemos nosotros porque nos toca en propia piel. Y lo de las ayudas parece que somos pedigüeños, de lo que habría que hablar es de indemnizaciones, porque a nosotros nos están conculcando nuestro derecho a trabajar y a tener ingresos. 

«La gente asocia el ocio nocturno con los botellones, y no tiene nada que ver. Nos perjudican mucho»

P: ¿Cómo está el ánimo de los hosteleros tras tantos cambios y restricciones?
R: Te respondo con una pregunta, a lo gallego. ¿Qué te parecería si te dicen que de ahora en adelante trabajas solo dos horas y te bajan el sueldo a un 20%? No sé si alguien puede ponerse en ese lugar, es muy difícil. Nuestras licencias nos permiten trabajar, somos solidarios desde el minuto uno y la situación nos pide un esfuerzo, pero llevamos mucho tiempo haciendo esfuerzos y no teniendo liquidez. Nadie planteó bajar los impuestos, ni la luz, ni el gas, ni las tasas. Lo único que nos dijeron es que no podemos hacer ni un duro. ¿Nuestras familias que hacen? ¿No vestimos, no visten nuestros hijos?

P: La hostelería se ha quejado mucho también del tema del botellón, ¿cómo afecta al sector?
R: Afectan primero por imagen. Los botellones no se da en establecimientos de ocio nocturno, son en calles y plazas sin ningún control. Muchas veces la gente, sobre todo de determinada edad, asocian el ocio nocturno con los botellones y no tiene nada que ver, nos perjudican mucho y hay que hacer mucha pedagogía. Ahí no entra nadie, no hay ningún tipo de protocolo ni nadie que lo haga cumplir. Pero en cambio a la hostelería nos están limitando constantemente, mientras los botellones campan a sus anchas. La responsabilidad es de la gente pero también de las administraciones.

P: ¿Se ha recuperado un poco el sector en verano? ¿Cómo se presenta el otoño?
R: El verano fue magnifico, pero no nos recuperamos. Han sido dos meses y el año tiene doce, y llevamos de pandemia más de un año y medio. De cara al otoño no se sabe, hasta hace poco estaba la variante Delta, ahora ya hay otra y cinco olas. No descartaría que viniese una sexta, no se sabe. Estamos vacunados pero ninguna vacuna te protege al 100%. No sé si es un camino descendiente o si en algún momento va a despegar de nuevo. Yo tengo miedo a una situación pandémica mala que repercuta en las empresas una vez más. Hay que tener solidaridad y hacer como cuando jugábamos al escondite de pequeños: “Por mí y por todos mis compañeros”.