Eólica marina: Portugal arranca la carrera a la vez que España pero con el triple de capacidad

El Consejo de Ministros aprobará este martes los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo mientras que el país vecino espera comenzar en septiembre las subastas de energía offshore

Ignacio Sánchez Galán y Antonio Costa / Iberdrola

Ignacio Sánchez Galán y Antonio Costa / Iberdrola

Todo apunta a que este martes, el Consejo de Ministros dará luz verde a los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo, los POEM, claves para el desarrollo de la energía eólica marina en el país. Estos documentos delimitarán los espacios de la costa en los que será posible desarrollar este tipo de infraestructura y son el paso previo necesario a la regulaciones sectoriales y, posteriormente, a la subasta de instalaciones que, según el sector, podría comenzar en la segunda mitad del año.

De ser así, coincidiría con los planes que tiene en marcha el Gobierno luso, también inmerso en la carrera del offshore pero, a priori, de una manera más acelerada que España.

Una subasta de 10 GW

Según la Hoja de Ruta de la Energía Eólica Marina, la pretensión del Ministerio para la Transición Ecológica es que España cuenta en el horizonte de 2030 con un máximo de 3 gigawatios de energía eólica instalada. Portugal triplicaría de largo ese objetivo. Al menos así lo manifestó ya el año pasado el ministro de Medio Ambiente luso, Duarte Cordeiro, que indicó que, con el objetivo de “avanzar más rápido en la transición energética”, la capacidad de oferta en su primera subasta de eólica marina podría llegar a los 10 GW.

Al margen de la diferencia de capacidad, los tiempos con los que juegan ambos ejecutivos comunitarios parecen similares. Según la prensa lusa, este mismo lunes, el presidente del Gobierno, António Costa, anunció que en los próximos días se pondrá en trámite de audiencia pública una propuesta para la delimitación de las zonas en las que se desplegará la energía eólica flotante. En cuanto a la primera subasta de parques, el líder del Ejecutivo apostó por “el último trimestre de este año”, es decir, a partir de finales de septiembre.

Distintas subastas, mismos actores

Portugal cuenta desde 2020 con el denominado Windfloat Atlantic, el primer parque eólico marino flotante de Europa continental y el primero semisumergible del mundo, con una capacidad de 25 megawatios. Este lunes, Costa indicó que el objetivo de su Gobierno es que en 2026, el 80% de la electricidad que se consuma en Portugal proceda de fuentes renovables. “Para un país como el nuestro, en el que una gran parte del territorio es mar, no tendría sentido que no estuviéramos también en la vanguardia de las energías renovables oceánicas”, esgrimió.

Al margen de los tiempos de tramitación, la carrera por la eólica marina en España y Portugal también tendría otra coincidencia: la prensa lusa señala a muchas empresas que ya han presentado proyectos iniciales en España como potenciales interesadas en la energía offshore lusa. Según Jornal de Negócios, grupos como Orsted, Vestas, Total Energy y Ocean Winds (consorcio formado por EDP y Engie) habrían solicitado en los últimos meses información al Gobierno del país vecino sobre sus plazos. Iberdrola, el gigante español de Ignacio Sánchez Galán, Capital Energy, Iberblue Wind (consorcio del que forma parte Amper) o Acciona también habrían puestos los ojos en la subasta.

Nueve proyectos en Galicia (al menos)

En España, todo hace indicar que muchos de los proyectos que se han presentado de forma inicial ante el ministerio (hasta ahora, lo expuesto son un suerte de declaraciones de intenciones, al no estar aún aprobados los POEM) se quedarán en el cajón. La suma de todos ellos excede de manera amplia el objetivo inicial del Gobierno para 2030.

Solo en la comunidad gallega se habrían presentado ante Transición Ecológica nueve proyectos iniciales que suman, en conjunto, casi 6.000 MW. Uno de los últimos en trascender es el proyecto Ventus, impulsado por la cordobesa Abey Energy, que apuesta por un parque en la zona de A Mariña de 600 MW. A este se sumarían los dos parques que proyecta la madrileña Capital Energy en A Mariña lucense y en Rías Baixas, cada uno de 510 MW, así como los dos de 1.005 MW en total del gigante Ferrovial, también en el norte y en el sur de la comunidad. La ex de ACS, Cobra, tramita el mayor presentado hasta el momento, el proyecto Galwind, de 1.000 MW, mientras que la alianza BlueFloat y Sener proyectan el Nordés, un parque en las Rías Altas de A Coruña que llegaría en una primera fase a 500 MW, con la intención de alcanzar los 1.200 en su totalidad. Además, Iberdrola tendrían también en cartera los parques San Brandán y San Cibrao, entre Lugo y A Coruña, de 490 MW cada uno.

Desde el sector advierten de que habrá más, de hecho EDP e Iberblue ya han indicado que la costa gallega es uno de sus objetivos en el despliegue de esta tecnología.