Las restricciones de la Xunta son más efectivas cuanto más grande es el concello

Los informes de la Xunta constatan que las restricciones a la hostelería y la movilidad reducen más la incidencia por Covid-19 en los municipios de más de 10.000 habitantes

Las restricciones de la Xunta son más efectivas cuanto más grande es el concello

Galicia comienza su tercera desescalada. A las 6.00 horas de este viernes ha entrado en vigor el nuevo Diario Oficial de Galicia (DOG) que incluye la reapertura de la hostelería o de la movilidad entre concellos (e incluso entre áreas sanitarias) en la práctica totalidad del territorio gallego. La Xunta ha decidido aflojar unas restricciones que habían llevado a la comunidad a adentrarse en un confinamiento casi de facto que ha tenido más eficacia en los concellos más poblados.

Así lo refleja la Xunta de Galicia en el DOG extraordinario publicado este jueves. En él se indica que el número de concellos de más de 10.000 habitantes con una incidencia acumulada superior a los 500 casos por cada 100.000 residentes se ha reducido desde los 34 (sobre un total de 54) registrados el pasado 7 de febrero hasta los 14 que se notificaban en el informe de Salud Pública del pasado 15 de febrero y que dio pie a una nueva prórroga semanal de las restricciones.

¿Dónde son más efectivas las limitaciones?

De esta forma, Galicia, que ahora cuenta con solo nueve concellos con más de 500 casos de incidencia acumulada (todos ellos menores de 10.000 habitantes), había logrado reducir un 59% el número de municipios con una situación epidemiológica extrema en la tercera semana con candado a la libre movilidad y a la hostelería. Este porcentaje es 13 puntos superior al descenso alcanzado entre las localidades gallegas de menos de 10.000 habitantes, en donde las limitaciones de la Xunta también han permitido reducir drásticamente la incidencia del coronavirus, aunque no tanto como en las zonas más pobladas.

Según revelan los datos aportados en el DOG, Galicia tenía el pasado 7 de febrero a 112 de sus 259 municipios de menos de 10.000 habitantes (casi la mitad) con una incidencia acumulada superior a los 500 casos en los últimos 14 días. Tras la tercera semana de restricciones, este número se redujo hasta los 60 (un 46% menos) y ayer, en vísperas de la reapertura, a nueve.

Se trata de los concellos de Aranga, Cabanas, Gomesende, A Gudiña, Guitiriz, A Mezquita, Moeche, A Peroxa y Ponteceso, que permanecerán bajo el mismo nivel de restricciones hasta nuevo aviso y se pierden así una reapertura que permitirá reuniones de hasta 4 personas, movilidad intermunicipal y apertura de la hostelería con un aforo máximo del 50% en terrazas en las áreas sanitarias de A Coruña, Ferrol y Pontevedra. Estas limitaciones se aflojan hasta permitir un aforo del 30% en el interior de la hostelería en el entorno de Vigo, Lugo, Ourense y Santiago de Compostela.

La concentración de población, clave

Uno de los factores decisivos por los que las restricciones de la interacción social son más efectivas en los concellos de más habitantes es precisamente la densidad de población. Y es que en el ranking de 25 municipios gallegos con más habitantes por kilómetro, tan solo dos de ellos cuentan con más de 10.000 personas empadronadas en su censo: Burela –tercero tras A Coruña y Vigo– y Pontecesures –vigésimo cuarto-.

Esta mayor concentración de población está asociada con unos mayores índices de interacción social y, por tanto, de posibilidad de contagio. Esta situación provocó que durante los rebrotes por coronavirus que sufrieron ciudades como A Coruña o Lugo durante el pasado mes de agosto azotasen precisamente a aquellos barrios más densamente poblados, como era el caso de Os Mallos, A Agra do Orzán, O Ventorrillo o A Sagrada Familia en el caso de la ciudad herculina o el de A Milagrosa en Lugo, que fueron los primeros en sufrir la nueva batería de restricciones tras la primera desescalada.