Blackstone asegura que la venta de Fidere no supone su salida de España
La gestora norteamericana insiste en que la desinversión de su cartera de 5.300 viviendas en Madrid responde a una rotación natural de activos y anuncia su interés por invertir en vivienda asequible
Montaje realizado por Economía Digital
El gigante estadounidense de inversión Blackstone ha querido despejar cualquier duda sobre su futuro en el mercado español. Tras el anuncio de la venta de Fidere, su principal plataforma residencial en alquiler, Fernando Bautista, managing director del fondo en España, ha asegurado que esta operación, lejos de significar una retirada después de más de una década invirtiendo en el país, es parte de un ciclo natural de inversión.
«Tuvimos un ciclo muy expansivo hasta 2019 y ahora nos toca una fase en la que hay inversiones que han cumplido su plan de negocio y es momento de mirar a la desinversión para invertir ese dinero en otro proyecto. El año pasado cerramos 10.000 millones en un fondo en Europa. No podemos tener mayor compromiso con el continente. Toca buscar un proyecto nuevo para volver a invertir», ha explicado Bautista.
El proceso de venta de Fidere, conocido internamente como Project Cibeles, ha entrado en una fase decisiva tras recibir cerca de una decena de ofertas no vinculantes, varias de ellas por encima de los 1.000 millones de euros, según adelantó Expansión.
Este nivel de interés refuerza las expectativas del vendedor de alcanzar la valoración objetivo para lo que constituye actualmente la mayor cartera única de vivienda en alquiler en el mercado español.

La operación agrupa alrededor de 5.300 viviendas destinadas al alquiler, todas ellas ubicadas en la Comunidad de Madrid, con un valor bruto de los activos (GAV) estimado en torno a 1.200 millones de euros.
El proceso está siendo asesorado de forma conjunta por JLL y Eastdil, que lanzaron formalmente la venta a comienzos de octubre. La transacción se gestiona a través de Testa Homes, bajo cuya plataforma se agrupan tanto Fidere como otros activos residenciales de Blackstone en España.
Tras la primera ronda de ofertas indicativas, el vendedor se encuentra actualmente en fase de selección de los finalistas, que serán invitados a presentar ofertas vinculantes durante el primer mes del año, con el objetivo de cerrar la operación antes del mes de marzo.
Según fuentes del mercado, entre los inversores mejor posicionados figuran Azora, Patron Capital y TPG-Angelo Gordon. También se señala a Brookfield como uno de los grupos que habría presentado una oferta por encima del umbral de los 1.000 millones de euros.
Uno de los factores que explican el elevado interés inversor es el potencial de generar retornos superiores al 15% mediante una estrategia de desinversión gradual, basada en la venta individualizada de las viviendas a precios unitarios significativamente más elevados que los implícitos en una valoración por cartera.

Esta estrategia de «privatización» ha sido aplicada por Blackstone en España durante los últimos años a través de distintas plataformas residenciales.
No obstante, con los periodos de tenencia de los activos prácticamente agotados y la rotación de capital como prioridad estratégica, el fondo opta ahora por acelerar su salida en lugar de maximizar retornos en un horizonte temporal más largo.
La vivienda asequible, en el radar de Blackstone
«Para que una empresa desinvierta, hay uno que invierte y compra ese proyecto», explican desde Blackstone. Para la gestora estadounidense, este movimiento abre la puerta a nuevas áreas de interés en el mercado español y europeo, donde ya ha demostrado su capacidad para identificar oportunidades de alto valor.
Uno de los sectores en los que Blackstone ha puesto su foco es la vivienda asequible, un segmento cada vez más demandado en el contexto actual de crisis de accesibilidad a la vivienda en las principales ciudades europeas.
Sin embargo, en España el fondo aún no ha encontrado la oportunidad adecuada. «En España aún no hemos encontrado un proyecto de vivienda asequible que nos guste», ha reconocido, aunque deja claro que la búsqueda continúa y que el interés por este tipo de activos se mantiene firme.

La presencia de Blackstone en el mercado español data de hace una década y ha dejado una huella profunda en múltiples sectores. El fondo ha invertido más allá del residencial: hoteles (a través de su participación en HIP, la mayor cadena hotelera vacacional de Europa), logística, centros de datos y gestión de activos procedentes de entidades bancarias en dificultades durante la crisis financiera.
La venta de Fidere, por tanto, debe entenderse en el contexto de una estrategia global de rotación de activos, no como un abandono del mercado español.
De hecho, Blackstone ha anunciado recientemente inversiones millonarias en España, como el macroproyecto de centros de datos en Aragón, valorado en casi 12.000 millones de euros, que demuestra la confianza del fondo en el potencial del país como hub tecnológico y logístico en el sur de Europa.