España, a contracorriente de Europa con los certificados UE Covid

El país decide centrarse en la campaña de vacunación y, salvo en Galicia, no contempla implementar este documento en el ámbito del sector servicios, a diferencia de cada vez más países en la UE

El ocio nocturno reclama la implantación del pasaporte Covid. EFE/Alejandro García

Siete comunidades mantienen algunas restricciones todavía a las puertas del Puente de Todos los Santos. EFE/Alejandro García

España se consolida como una de las excepciones a la implementación de la vida diaria de los certificados UE Covid. Este documento, que fue diseñado en principio para poder viajar y salir del país, poco a poco se está convirtiendo en un salvoconducto dentro de la Unión Europea para poder disfrutar, además de viajar, también del sector servicios.

Este documento acredita que su propietario ha obtenido la pauta de vacunación completa, se ha realizado un test con resultado negativo recientemente o ha superado la enfermedad. No obstante, los criterios para obtener esta nueva documentación que, según la evolución en la Unión Europea, parece que será cada vez más necesario, podrían llegar a cambiar.

Y es que los criterios de test o enfermedad superada se tomaron en un momento donde la vacunación a nivel europeo aún tenía resultados bajos y cuya aplicación era únicamente para poder viajar al extranjero, una medida que permitiera reactivas gradualmente la movilidad europea.

Ahora, no obstante, una cada vez mayor parte de los países de la UE, como Francia, Italia, Portugal, Grecia, Rumanía o Austria están utilizando el certificado para que la ciudadanía pueda acceder a bares y restaurantes, usar equipamientos como museos, gimnasios o piscinas, asistir a partidos de fútbol y otro tipo de actividades relacionadas con el ocio.

Algo que el eurodiputado Juan Fernando López Aguilar ve “inevitable», a pesar de tener una posición más cercana a la oficial española. No obstante. «si la pandemia no da tregua, los Estados miembros (es normal que) aprovechen el certificado para adoptar medidas restrictivas en base a su legislación nacional, como ya ha ocurrido en Francia o Italia”, como recoge El País.

España, una rara avis

España, por otra parte es, de los 30 países europeos (27 Estados miembros más el Vaticano, Noruega y Suiza) uno de los pocos países -junto a Alemania- que se rehúsa a implementar el certificado para algo que no sea la movilidad internacional. Tomando ejemplo de Francia, comunidades como Galicia y Andalucía intentaron implementar su uso como pase de admisión a bares y restaurantes, pero solo se la logrado, de momento, en Galicia, mientras que en otras comunidades la justicia ha tumbado estas medidas.

Y las tumban bajo un argumento esgrimido también por el Gobierno, que es que vulnera el principio de igualdad y el de la no discriminación.

En este sentido el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, aseguró que su Ejecutivo no se planteaba tomar ninguna medida en esa línea porque todavía no se había podido garantizar el acceso a la vacuna de todos. El mismo argumento esgrimió la Ministra de Sanidad, Carolina Darias, que consideró que lo prioritario era centrarse en vacunar a la población y que el certificado UE Covid sólo debía utilizarse para viajar a nivel internacional.

No obstante, no descartó tomar otro tipo de medidas restrictivas basadas en la vacunación, pero, salvo que el Gobierno recule y tome el mismo camino que los países vecinos, cualquier restricción del acceso a equipamientos, bienes y servicios, ya sean públicos o privados, no será bajo el nombre del certificado UE Covid y no cabe esperar su implementación, por lo pronto, hasta que toda la población española haya tenido acceso a vacunarse.

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Andoni Berná Calvo