Rufián señala que el PSC «está desaparecido» en la negociación de la Ley Audiovisual

ERC acusa el desgaste de negociar solo frente al Gobierno y critica el inmovilismo de sus socios de Junts por la Ley Audiovisual

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, en rueda de prensa. Foto: EFE

«ERC está negociando algunas cosas muy sola», avanzó este martes el portavoz republicano en el Congreso, Gabriel Rufián. Con este velada advertencia, el dirigente independentista apuntó directamente a sus socios de Junts y también del PSC «que está desaparecido», señaló, en la negociación con el Gobierno respecto a la Ley Audiovisual.

Rufián se ha dado cuenta de que representa a un partido con 13 escaños en el Congreso, 16 en el Senado junto a Bildu y su fuerza negociadora es limitada frente a la del Ejecutivo.

Los republicanos continúan negociando la Ley Audiovisual hilando la aprobación de sus propuestas a la retirada de sus enmiendas en el Senado para que el Gobierno apruebe «en tiempo y forma», como se ha comprometido, los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Ello pasa porque el próximo 21 de diciembre, los republicanos retiren sus enmiendas y así las cuentas públicas no sean devueltas al Congreso. Sería un fracaso del Ejecutivo. De esta manera, al Gobierno le interesa avanzan en cuanto a la Ley Audiovisual respecta y a los republicanos arañar más cuota para el catalán. Sin embargo, todo hace indicar que el llamamiento de ERC a los que considera sus socios en materia lingüística estén tan parados, en el caso de Junts, y «desaparecido», en el caso del PSC.

«ERC está negociando algunas cosas muy sola. El tema de la lengua es un tema enormemente transversal que el PSC hace 40 años tuvo un papel importantísimo en la protección de la lengua y hoy está desaparecido», criticó el portavoz republicano.

¿Qué está haciendo el PSC?

Los socialistas catalanes defienden que ellos crearon el modelo lingüístico y ahora apuestan por acomodarlo a lo dictado por los tribunales de Justicia. El propio presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, está descolocado con el PSC y aprovechó la semana pasada para lanzar un ataque durante una entrevista: «Todavía no sabemos si el PSC se mantiene en el consenso de la inmersión».

El líder del PSC, Salvador Illa, defiende modificar el modelo de inmersión lingüística obligatoria en catalán en las escuelas. Sin embargo, el lunes de la semana pasada, el partido de los socialistas catalanes votó en una comisión del Parlamento autonómico en contra de cualquier modificación del sistema lingüístico escolar, como introducir el español al menos en el 25 por ciento de las horas lectivas –una obligación judicial desde el mes pasado–.

PSC, Salvador Illa, durante el 14 Congreso del PSIB-PSOE. EFE/Atienza

Al mismo tiempo, por ejemplo, el PSC del Prat de Llobregat (Barcelona) apoyó una moción de Los Comunes en la línea de lo votado en la Cámara autonómica. La inmersión no se toca. Así, en ciudades como Cerdanyola del Vallés, Sant Feliu de Llobregat o Sant Just Desvern los socialistas han seguido votando mociones que defienden la inmersión lingüística. 

Todo ello, ha puesto al PSC en la picota y ha tenido que salir a declarar. «Nos sentimos padres de la inmersión lingüística» y recuerdan que fue Marta Mata, una militante socialista, fue quien diseñó el actual sistema y que «ya tiene unas cuantas décadas», remarcó la portavoz Alicia Romero.

«Todo evoluciona y la sociedad también», y «nada se tiene que enquistar ni perpetuar», destacó, para volver a abrir la puerta «a hacer una cierta revisión» a partir de la «reflexión sobre si el modelo está funcionando bien o no».

A estas críticas de los republicanos, también se han unido Los Comunes de Ada Colau reclamando al PSC y a Junts que defiendan la inmersión lingüística, «a pesar de las declaraciones de Salvador Illa en los últimos días».

¿Qué pasaría si Junts negocia con la Diputación de Barcelona?

El portavoz republicano en el Congreso, Gabriel Rufián, no solo ha señalado este martes al PSC como coartada para permitir su desgaste, sino que también pone en el punto de mira a sus socios de Junts asegurando que «hay otro partido independentista que tiene una fuerza muy importante en todo esto. Si la lengua es tan importante, el catalán es tan importante y la producción es tan importante, hay otra fuerza que tiene una baza muy importante y no se comenta que es Junts», señala Rufián.

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ofrece una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados. EFE/ Mariscal POOL

El republicano pasó a preguntarse: «¿Qué pasaría si Junts pusiera sobre la mesa la Diputación de Barcelona, que se rompa el acuerdo de Gobierno y se puede gobernar con ERC? porque los números dan. Seguramente sería una palanca para que el PSOE comprendiera muchas cosas. Son preguntas que hay que hacerse».

El portavoz, veladamente, insiste a sus socios independentistas que no están haciendo nada por defender el catalán en Cataluña y que podrían jugar otras estrategias de presión como la de romper gobiernos, por ejemplo. Ya en privado, voces de ERC desvelan que ellos se están «partiendo la cara» por defender «lo que es justo», poniendo el voto en contra a los Presupuestos si no hay un pacto con la Ley Audiovisual, mientras sus socios «miran cómodamente».

«En prensa se nos está dando por todos los lados», critican fuentes republicanas. Ello se traduce en un desgaste para la formación de Pere Aragonès siempre expuesta frente a sus socios del Govern.

«El castellano no está perseguido ni es un conflicto real»

Por otra parte, Rufián quiso dejar claro que «el castellano no está perseguido, ni es un conflicto real en Cataluña». Para defender esta idea, con la que está cayendo en Cataluña y, en concreto, en Canet de Mar, el portavoz republicano se lanzó a explicar la llegada de su abuelo, de Jaén, a Cataluña para hacer ver la importancia del bilingüísmo.

«Cada vez que se me dice a mí que el castellano está amenazado, conmigo pican en piedra. Mi abuelo cuando llegó de Jaén no sabía casi ni leer, ni escribir y entendió que sus hijos y sus nietos tenían que asimilar la lengua y la cultura de la tierra que pisaban y eso no le hacía menos españoles», relató el portavoz de ERC.

«Ni el catalán tiene que ir en contra del castellano, ni el castellano en contra del catalán. El castellano no está perseguido ni es un conflicto real en Cataluña. Es una victoria que los niños hablen todas las lenguas del planeta. Este país tiene una diversidad lingüística brutal e ir en contra de esto es una mala cosa», sentenció Rufián.

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