Solo una treintena de colegios de Cataluña imparte el 25% de las clases en castellano

Ana Losada, presidenta de Asamblea por una Escuela Bilingüe, celebra las victorias legales frente a una Generalitat que está "por primera vez a la defensiva"

Manifestantes de naranja protestan contra la aprobación de la Ley Celaá, que suprime el castellano como lengua vehicular / EFE

Manifestantes de naranja protestan contra la aprobación de la Ley Celaá, antes de su aprobación en el Congreso de los Diputados / EFE

La inmersión lingüística en Cataluña al inicio del curso escolar, pese a que reiteradas sentencias y la propia legislación actual obligan a que como mínimo un 25% de las asignaturas se den en español. En la actualidad, solo “una treintena” de centros tiene en algún grupo escolar una asignatura troncal en español.

Así lo ha explicado a Economía Digital la presidenta de Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), Ana Losada, entidad sin ánimo de lucro que pretende garantizar el uso escolar equilibrado del castellano y el catalán. El número es aproximado, mientras la asociación prepara un recuento de centros donde han conseguido que se aplique el famoso 25%.

“En algunos centros hay más de una clase, porque hay varias familias que lo poden o porque una familia tiene más de un hijo que van al mismo colegio”, explica Losada. Las denuncias se han ido aplicando únicamente a los grupos-clase donde estaba el alumno que hacía la demanda, algo que podría cambiar.

“La Generalitat está por primera vez jugando a la defensiva”

Desde el año 2018, AEB no solo para atención en la demanda particular del alumno, sino que se dedican a señalar que los proyectos lingüísticos de los centros –que no contemplan ese 25% mínimo de obligatoriedad del español– son “ilegales” y para las que están llegando las “primeras sentencias favorables”.

“La Generalitat está por primera vez jugando a la defensiva. Debe defenderse de nuestras pruebas y de nuestros recursos, puesto que el tiempo corre en su contra para intentar impedir la aplicación de la sentencia”. Losada recuerda que lo único que intentan con los recursos a los proyectos es “ganar tiempo”, aunque los proyectos son “ilegales”.

Un propio estudio de la entidad a favor del bilingüismo lo constataba. Un 95% de los centros educativos públicos establecen en sus proyectos lingüísticos que únicamente el catalán es la lengua vehicular, y donde la lengua española queda reducida a mera asignatura y sin posibilidad de uso más allá de las horas lectivas.

¿El fin de la inmersión en 2022?

Aunque el fin de la inmersión podría estar más cerca gracias a la histórica sentencia del TSJC, que obligó a la Generalitat a que el 25% mínimo de enseñanza en castellano se aplicara en las escuelas catalanas. Una decisión que está recurrida por el Govern al Tribunal Supremo, aunque para Losada es únicamente “ganar tiempo” hasta el probable varapalo definitivo.

“Los recursos tardan en resolverse un mínimo de un año y medio, por lo que creemos que la resolución podría estar lista para primera-verano de 2022″, aunque reconoce que a veces la justicia “tiene unos plazos mayores de los que previsiblemente se esperan”.

Recuerdan que la famosa sentencia obvia la ley educativa, reemplazada a partir de este curso por una Ley Celaá que omite la enseñanza del español como lengua vehicular, y que se basa en la propia Constitución como base para justificar el 25% de castellano en las escuelas.

También señalan al Gobierno de España, por negarse a exigir una ejecución de la sentencia mientras se resuelve el recurso de la Generalitat en el Tribunal Supremo y los acusan de “mirar hacia otro lado”: “Por mucho que ellos digan, tienen competencias sobre el derecho de estudiar en la lengua oficial de todos los españoles”.

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