El riesgo de insolvencia de las pymes pesará sobre BBVA tras su fusión con Sabadell

Los problemas en Reino Unido con TSB es otra de las soluciones que la nueva entidad debe asumir

Tras una jornada bursátil extraordinaria para BBVA y Banc Sabadell, a cierre de mercado, el banco liderado por Carlos Torres emitió un Hecho Relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) explicando que las directivas de las dos compañías han comenzado a diseñar un proceso de fusión. 

Una vez que se dio la fusión de Caixabank-Bankia y del anuncio de las negociaciones entre Liberbank y Unicaja, el sector, el mercado y los analistas centraron el tiro en el matrimonio BBVA y el Sabadell, hecho que empezó a consumarse este mismo lunes.

A pesar de que todo hacía indicar que los dos bancos serían los siguientes en sentarse en una mesa de negociación para continuar con el proceso de consolidación que se viene dando en los últimos meses, fuentes del sector apuntan a que BBVA tiene ante sí un reto mayúsculo por la dificultad de integrar la entidad catalana.

Los impagos de las pymes

Según las cuentas de Banc Sabadell, el 20% de sus clientes pertenecen a la categoría de pymes, mientras que el 19% son empresas. Es decir, casi la mitad de sus operaciones tienen que ver con las pequeñas y medianas sociedades. 

La situación derivada de la pandemia ha dejado la solvencia de las empresas españolas en estado crítico y, de hecho, el Gobierno va a presentar nuevas medidas para aliviar la situación de las pymes y extenderá los plazos de devolución y petición de los créditos ICO.

Tal es el punto de incertidumbre en Sabadell, que de acuerdo a los números presentados por la propia entidad en sus últimos resultados, ha concedido más de 11.000 millones de euros en circulación. Según un informe de la agencia de calificación S&P Global Ratings, el banco es el más expuesto a posibles impagos puesto que el 60% de los créditos son a pequeñas y medianas empresas.

Fitch arrincona a Sabadell

Otra agencia de calificación que ve ciertos riesgos en el Sabadell es Fitch. Los analistas rebajaron recientemente la calificación de la deuda de BBB a BBB-, situándose a un solo escalón del bono basura.

Fitch considera que el negocio de la entidad está muy expuesto a los créditos dudosos como “turismo, hostelería, automoción y comercio minorista.

Problemas en Reino Unido

La nueva entidad resultante de la fusión entre Banc Sabadell y BBVA también deberá centrar sus esfuerzos en Reino Unido y poner en vereda la difícil situación de TSB en este país. “En los últimos dos años, ha sido un lastre para los ingresos del grupo por los extraordinarios reportados, pero también por la limitada flexibilidad de la filial por su pesada base de costes”, llega a reconocer Fitch.

La integración informática de TSB ha engordado las pérdidas en más de 400 millones de euros por las compensaciones a clientes y la contratación de proveedores informáticos para solucionar los errores en ese proceso.

A pesar de que el banco británico espera volver a beneficios, el Sabadell reconoció a finales de verano que TSB seguirá generando pérdidas de unos 70 millones de euros a corto plazo. Para ahorrar costes, la dirección de la filial decidió en octubre cerrar un tercio de sus oficinas y abrir un expediente regulador de empleo de 900 personas.

Respiro en los mercados

Por otra parte, la acción del Sabadell viene de una necesaria recuperación, una vez que se conociera la venta del negocio de BBVA en Estados Unidos y los avances sanitarios por el coronavirus. 

Desde el pasado 29 octubre, el título de la entidad se ha recuperado un 67%, llegando a los 42 céntimos de euro. Hasta la fecha, el Sabadell se dejaba más de un 72% desde enero, ahogado por el coronavirus y por el escaso margen de maniobra que tienen las entidades por los tipos de interés.