El FROB cerrará la mitad de las oficinas que CatalunyaCaixa tiene fuera de su feudo

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En 20 días quedará resuelta la subasta de las sucursales que la entidad abrió en el resto de España, aunque la decisión de prescindir de las no rentables ya está tomada

Interior de una oficina de CatalunyaCaixa

14 de mayo de 2014 (20:14 CET)

La red que CatalunyaCaixa tiene fuera de su mercado de origen se reducirá a la mitad en las próximas semanas. La decisión de prescindir de 90 sucursales distribuidas en varias comunidades autónomas ya se ha tomado en el seno del FROB, el fondo público propietario de la entidad.

La reconfiguración del mapa se ha puesto en marcha para facilitar la privatización del resto de oficinas y los activos que gestionan. En menos de 20 días el proceso de adjudicación debería quedar zanjado. Sin embargo, la gran banca continúa reacia a presentar ofertas vinculantes.

En total, la zona legacy la configuraban 350 oficinas, reducidas a 196 desde la nacionalización. Ahora quedarán unas 90. En ellas se controlan 20.000 millones en activos. Hoy por hoy, la presencia más relevante –descontando Catalunya— está en las comunidades de Madrid y Valencia, con 75 y 56 oficinas respectivamente. La otra zona de expansión para la entidad catalana fue Andalucía. Sólo en junio se prescindirá de 46 establecimientos.

Alternativa a la subasta

La intención de vender el negocio derivado de la expansión territorial de CatalunyaCaixa en época de burbuja se enmarca en los planes de troceado y venta por áreas de actividad al mejor postor. Es la alternativa a los dos procesos de subasta. En el caso de las oficinas no catalanas, hay dos postores que han manifestado cierto interés. Se trata del Popular, de Ángel Ron, y de EVO Banco, regido por el fondo estadounidense Apollo. Ambas instituciones han presentado ofertas no vinculantes para la adjudicación de estos activos de CatalunyaCaixa.

El FROB mantiene la línea abierta con los tres grandes grupos. El Santander, BBVA y Caixabank se han enrocado en sus posiciones: rechazan la posibilidad de asumir las oficinas en traspaso. De la revisión de la documentación de venta, estos bancos dedujeron que la mayor parte de la red estaba en pérdidas. El hecho tiene, por tanto, el reconocimiento explícito del fondo gubernamental de rescate. Los técnicos que accedieron a la información advirtieron además de que buena parte de la red debería sanearse antes de su inclusión en otro grupo.

Venta a trozos

CatalunyaCaixa, mientras tanto, se desprende de otros activos. Los negocios de entradas a espectáculos, gestión inmobiliaria y la cartera de préstamos fallidos tienen nuevos dueños. En 2013, por primera vez desde la intervención del Banco de España, la caja de ahorros que en su día impulsó la Diputación de Barcelona ganó dinero. Tras recibir saneamientos de 14.000 millones, según el ministro Luis de Guindos (IND), el resultado tuvo un saldo positivo de 540 millones.
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