Otro ‘agujero’ en Navantia: pierde 54 millones en un año con la filial que compró el astillero del Titanic
Navantia UK facturó casi 230 millones de euros en 2025 y roza el millar de empleados en plantilla en los cuatro astilleros de la antigua Harland & Wolff ante el inicio de los trabajos de construcción de los tres buques para la Royal Navy
El Secretario de Defensa Escocés, Ian Murray, asistió al inicio de los trabajos para la construcción de la barcaza en el astillero de Navantia en Methil
Navantia pone números a su aventura en Reino Unido. Su filial británica, Navantia UK, ha presentado ante la Companies House (el equivalente al Registro Mercantil español) su memoria correspondiente a un ejercicio 2025 que ha estado marcado por la adquisición de los centros productivos de su socia, la quebrada Harland & Wolff.
De acuerdo a la documentación a la que ha tenido acceso Economía Digital Galicia, Navantia UK cerró el año pasado con unas pérdidas netas por valor de 47,4 millones de libras (unos 54,5 millones de euros al cambio actual). Esta cifra contrasta con el beneficio de 1,8 millones de euros que la firma se había anotado en 2024 y se podría haber elevado hasta los 69,5 millones de euros de no ser por los 15 millones de euros que registró de impacto positivo en el Impuesto sobre Sociedades por la generación de créditos fiscales.
Y es que las pérdidas operativas de Navantia UK ascendieron a los 68,21 millones de euros en un año en el que casi triplicó su facturación. No en vano, esta se disparó desde los 84,1 millones de euros registrados en 2024 hasta los 229,7 millones de un 2025 en el que materializó la compra de los centros productivos de Harland & Wolff en Belfast (Irlanda del Norte) e inició la construcción del primero de los tres buques de aprovisionamiento para la Royal Navy británica.
El rescate de Harland & Wolff
Navantia acudió al rescate de Harland & Wolff para salvar el macrocontrato de 1.600 millones de libras (unos 1.840 millones de euros, si bien el importe sufrirá previsiblemente un incremento) para la construcción de tres buques de aprovisionamiento para la Royal Navy que ambas firmas se habían adjudicado junto a su socia BMT.
Para ello, la empresa pública movió ficha en el concurso de acreedores y desembolsó 93 millones de libras (106 millones de euros) en enero de 2025 para adquirir los cuatro astilleros y subrogar a sus respectivas plantillas. Navantia se comprometió a invertir hasta 136 millones de euros para impulsar las obras de modernización necesarias para revitalizar las instalaciones, de los cuales la mayor parte (unos 103 millones de euros) irán a parar a las instalaciones de Belfast (Irlanda del Norte), en donde hace un siglo se construyó el Titanic y que ahora asumirá en exclusiva los trabajos finales de ensamblaje de estos tres buques.
Los otros 33 millones de euros se repartirán entre los astilleros escoceses de Methil y Arnish y de Appledore (Inglaterra). Estos últimos acogerán, de acuerdo a la hoja de ruta trazada por Navantia UK, el simbólico corte de chapa con el que se dará inicio a los trabajos de construcción de estos tres buques de aprovisionamiento de 212 metros de eslora cuya previsión pasa por que estén plenamente operativos de cara a 2032.
Harland & Wolff arrastraba una deuda de 162 millones de libras (184,4 millones de euros) y sus acreedores recuperarán solo una parte. A cambio, Navantia se compromete a mantener la actividad en estos cuatro astilleros y a asumir a una plantilla que ascendía a los 978 empleados al cierre de 2025 (frente a los 24 que contabilizaba la filial británica de Navantia el año anterior).
En sus cuentas anuales, Navantia UK da cuenta de una inyección de 75 millones de libras (unos 86 millones de euros) por parte de su matriz española con el objetivo de reforzar su posición patrimonial. «La solvencia de la matriz asegura que las tensiones de liquidez a corto plazo no comprometan la operativa», destaca la firma.
El respaldo de la matriz desde Madrid
Además, Navantia UK subraya que ha obtenido «una carta formal de apoyo de su sociedad matriz inmediata, confirmando que proporcionará el apoyo financiero necesario para permitir que la compañía cumpla con sus pasivos a medida que venzan». «Basándose en la carta de apoyo financiero, los administradores creen que la Compañía continuará en existencia operativa en el futuro previsible (…) y, por lo tanto, han preparado los estados financieros bajo el principio de empresa en funcionamiento», recalcan.
Tras desembolsar 112 millones de euros por unos activos cuyo valor razonable se sitúa en 47,3 millones de euros, Navantia UK cuenta ahora con un fondo de comercio de 64,2 millones de euros mientras se perfila como «una pieza central en la estrategia de internacionalización del grupo Navantia«.
En este sentido, la filial británica de la compañía que capitanea Ricardo Domínguez ya esboza cómo será su futuro más allá de este macrocontrato para la Royal Navy. «Los desarrollos comerciales futuros implican la entrada en el sector de soporte al ciclo de vida de los buques. Este movimiento estratégico garantiza la continuidad de las operaciones comerciales más allá de la entrega inicial de los barcos y abre la puerta a nuevas oportunidades de negocio. Al proporcionar un soporte integral del ciclo de vida, la compañía puede mantener relaciones a largo plazo con los clientes, mejorar su satisfacción y asegurar un flujo de ingresos constante», explican desde Navantia UK en su memoria anual.
Además, la firma, que carga con un pasivo corriente de unos 101 millones de euros, subraya que su «equipo directivo trabaja activamente para obtener diversas oportunidades en los sectores de energías renovables, petróleo y gas» para diversificar su mix de ingresos.