Alcoa ofrece al Gobierno negociar su blindaje y buscar más compradores para San Cibrao

Alcoa asegura que está dispuesta a aceptar “una nueva redacción de la cláusula de limitación de responsabilidades” volviendo a la propuesta de septiembre del año pasado, que fue aceptada por el Gobierno

Foto de archivo de las protestas en la factoría de aluminio de San Cibrao. EFE/Emilio Pérez

Foto de archivo de las protestas en la factoría de aluminio de Alcoa en San Cibrao. EFE/Emilio Pérez

Nueva vuelta de tuerca en las negociaciones por el futuro de la planta de Alcoa en San Cibrao. La compañía americana eleva la presión sobre el Gobierno central, que en los últimos días ha sido objeto de las críticas tanto por parte de la plantilla de la factoría de aluminio primario como de la Xunta de Galicia al entender que no está dando los pasos necesarios para facilitar el traspaso del activo, del que penden más de medio millar de empleados.

Mediante un comunicado, el grupo aluminero insiste en que su voluntad en estos momentos sigue siendo el de “avanzar en el proceso de negociación”. A la espera de que el Ejecutivo central responda a la hoja de condiciones de venta, el term sheet, que la compañía les remitió el pasado 4 de febrero, los de Pittsburgh han optado por adelantarse y trasladar al Ministerio de Industria “una serie de propuestas que permitan continuar con el proceso”.

Marcha atrás con la cláusula de indemnidad

La principal novedad es que parece ser que la multinacional está dispuesta a dar marcha atrás en su demanda de una cláusula de indemnidad que la blinde ante reclamaciones o demandas futuras. El Gobierno indicó la pasada semana que no estaba dispuesto a aceptar esta exigencia, cuyas condiciones se habrían incrementado desde las negociaciones del pasado año. Alcoa, ahora, se muestra dispuesta a negociar este extremo. “Alcoa ha planteado al Gobierno que está dispuesta a aceptar una nueva redacción de la cláusula de limitación de responsabilidades volviendo a la propuesta de septiembre de 2020 que no fue rechazada por el Gobierno”, apunta.

Por otro lado, y ante las dudas surgidas con Liberty, el comprador británico al que el Gobierno tenía pensado traspasar la planta de aluminio primario una vez se hiciese con ella, Alcoa se abre a “trabajar” con otros interesados. “Si la dificultad que impide a la SEPI avanzar se debe a considerar otros compradores, Alcoa estaría dispuesta a trabajar con otros actores interesados en la adquisición de la planta de aluminio, siempre que sea la SEPI quien adquiere en primer lugar su titularidad para la posterior venta a un tercero”, apunta la empresa. “En tal caso, Alcoa se comprometería a mantener al Gobierno y a la SEPI periódicamente informados de los avances en dichas interacciones con los interesados”, indica.

Continúan las negociaciones

Para Alcoa, las propuestas realizadas son un indicador claro de que “mantiene su firme compromiso de negociar de buena fe la venta de la planta a la SEPI, conforme con lo propuesto por el Gobierno y el acuerdo que Alcoa firmó con los representantes de los trabajadores”,

Eso sí, de las declaraciones realizadas por la compañía se extrae que las negociaciones se dilatarán en el tiempo más allá del tiempo previsto a principio de año por los sindicatos y la propia compañía, que se marcaron la fecha del 30 de abril para alcanzar un principio de acuerdo. Un extremo, no obstante, que se daba por hecho ante la falta de avances en los últimos días.