El presidente mundial de Alcoa apremia la venta: “Estamos trabajando de buena fe”

Alcoa vuelve a escalar en bolsa tras una presentación de resultados en la que su CEO destacó ante los analistas la voluntad de desinversión en la planta de A Mariña y las negociaciones con la SEPI

Imagen de archivo de las protestas de los trabajadores de Alcoa en San Cibrao. EFE/Emilio Pérez

Imagen de archivo de las protestas de los trabajadores de Alcoa en San Cibrao. EFE/Emilio Pérez

Todo son incógnitas sobre el futuro de la planta de Alcoa en San Cibrao. Así lo ven los sindicatos, que este viernes volvían a poner sobre la mesa los interrogantes que restan aún por resolver en un proceso que, en principio, debía alcanzar certidumbres antes del 30 de abril. Tanto Comisiones Obreras como UGT enviaron a las ministras de Industria y Transición Ecológica, Reyes Maroto y Teresa Ribera, una misiva en la que piden que se aclare en qué punto están las conversaciones en el proceso de compra-venta de la última factoría de aluminio primario de España, así como, a su vez, las negociaciones con Liberty, la única compañía que, de momento, ha mostrado su interés público en el activo de A Mariña lucense y cuya matriz atraviesa una situación complicada debido a la quiebra de su principal financiador. Lo mismo dice la CIG, que lamenta que a menos de 15 días del tope marcado“no se ve ningún avance en las intenciones del Gobierno de adquirir la fábrica”.

Los cabos sueltos son aún muchos aunque, sin embargo, en este momento, y a diferencia de lo que ocurrió en el pasado, parece que Alcoa está dispuesta a vender. La compañía lo ha dicho en España varias veces en los últimos tiempos pero esta semana, su presidente y CEO a nivel mundial, Roy Harvey, volvió a evidenciarlo en la conferencia ante analistas que llevó a cabo para presentar los resultados trimestrales de la corporación.

De Australia a Lugo

En su intervención, el número uno de Alcoa, que hizo carrera dentro del grupo en la propia factoría de San Cibrao (en 2007 se convirtió en director de la planta de A Mariña) aludió a que en octubre de 2019, la compañía anunció una revisión de activos existentes que incluía tanto evaluaciones de mejora como posibles reducciones, cierres o desinversiones. Esa revisión incluía 1,5 millones de toneladas métricas de capacidad global de fundición y 4 millones de toneladas de capacidad de refinación de alúmina. Ese proceso habría derivado en algunos cierres, como el de la factoría de Intalco, en Estados Unidos, culminado el año pasado. Sin embargo, la empresa destaca también la situación de la planta de Portland, en Australia, y la de San Cibrao, en España, donde ahora se apuesta por la desinversión.

Aunque la continuidad de la planta de aluminio australiana estaba en entredicho en los últimos tiempos, el grupo aluminero anunció en marzo la consecución de nuevos acuerdos con energéticas y entidades públicas que aseguraban la pervivencia de la industria. Harvey destacó, a preguntas de los analistas, tanto la situación de esta factoría como las negociaciones con la SEPI por San Cibrao.

“Hemos cumplido el acuerdo”

“Nos alegramos de llegar el mes pasado a nuevos acuerdos de energía para la fundición de aluminio de Portland. Agradecemos la colaboración de múltiples generadores de energía, del gobierno federal australiano y del estado de Victoria, al trabajar con nosotros para ayudar a mejorar la competitividad de la fundición”, dijo, para añadir: “Asimismo, seguimos trabajando en soluciones para la fundición de San Cibrao en España. Acordamos con los representantes de los trabajadores seguir un proceso de venta exclusivo con una entidad estatal española”. “Hemos cumplido con ese acuerdo y estamos trabajando de buena fe con todas las partes interesadas para encontrar la mejor solución”, declaró.

En otro momento de la conferencia ante analistas, de nuevo, indicó que, solucionada la situación de Portland, San Cibrao “se encuentra en medio de negociaciones en este momento con una entidad estatal y se está viendo si podemos hacer una desinversión de esa planta”. En la nota de prensa emitida por el grupo también se menciona la situación de la factoría de A Mariña lucense. En la misma, Alcoa destaca que “ha cumplido con los términos del acuerdo para realizar la venta, ha entregado una hoja de términos a la SEPI y continúa evaluando posibles soluciones”.

Sin respuesta al term sheet

Las declaraciones del CEO de Alcoa a nivel mundial evidencian, al menos, el interés del grupo en alcanzar un acuerdo con la SEPI. Sin embargo, y a falta de conocer el discurrir de los últimos contactos, la pasada semana semejaba que el principal escollo entre la compañía y el Gobierno central en estos momentos reside en la cláusula de indemnidad que solicitan los de Pittsburgh para poder cerrar el traspaso. Algo que los blindaría de futuras reclamaciones o demandas.

Este viernes, los sindicatos con representación en la factoría lucense volvían a apremiar al Gobierno central a que resuelva las negociaciones. La parte social ha pedido a Alcoa que rebaje sus pretensiones a respecto de esta cláusula, pero también demanda al Ejecutivo información de por qué a estas alturas aún no ha dado una respuesta al term sheet que la multinacional le presentó el pasado febrero. Reclaman también una respuesta ante el hecho de que el Ejecutivo no haya contestado “con una contrapropuesta razonada a las exigencias de Alcoa para avanzar en unas condiciones adecuadas para la venta”.

Disparada en bolsa

Si finalmente Alcoa llega a acuerdo con la SEPI, se deshará de la factoría de aluminio primario de San Cibrao en plena recuperación. Los resultados obtenidos en el primer trimestre del año han sido calificados de “excelentes” por su CEO, que destacó que la multinacional firmó su mejor trimestre en cuanto a beneficios e ingresos desde 2018. La compañía registró un beneficio neto de 175 millones de dólares (146 millones de euros) frente a los cuatro millones de pérdidas con los que cerró el último trimestre de 2020. Las ventas se incrementaron más de un 20% con respecto al mismo periodo del año anterior hasta los 2.870 millones de dólares.

Este viernes, los sindicatos indicaban que los beneficios evidencian que el ERE que planteó el grupo para San Cibrao el pasado y que fue tumbado por los tribunales era “ficticio”. En todo caso, conocidos los resultados trimestrales, desde España, el grupo indicó que su previsión es que la fábrica de aluminio primario continúe en pérdidas este ejercicio.

El buen trimestre de Alcoa, impulsado fundamentalmente por la subida de los precios de la alúmina y el aluminio, el aumento de la demanda y la venta de una laminadora en Estados Unidos ha sido premiado por los mercados. La compañía acabó la semana marcando su nuevo máximo del año en la bolsa de Nueva York: 35,65 dólares la acción y un crecimiento del 8,5%. Desde enero, el valor de sus títulos se ha incrementado en más de un 50%.