¿Más incertidumbre para Alcoa? La ministra de Industria amaga con su salto a la política en Madrid

La ministra de Industria abandonará el Ejecutivo central para convertirse en la vicepresidenta de la Comunidad de Madrid si Ángel Gabilondo gana las elecciones

Reyes Maroto

La ministra de Industria, Reyes Maroto

La venta de la planta de Alcoa en San Cibrao se encuentra otra piedra en el camino. La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, dará el salto al Gobierno de la Comunidad de Madrid en el caso de que el candidato socialista, Ángel Gabilondo, logre ser investido presidente autonómico tras las elecciones del próximo 4 de mayo.

Maroto supedita así su salto a la política madrileña en el caso de que Gabilondo releve a la popular Isabel Díaz Ayuso al frente de la Comunidad de Madrid. La razón es que Maroto, economista de profesión, no puede concurrir a las elecciones porque las listas para el 4M ya están cerradas, pero sí podría ser elegida miembro del Gobierno si Gabilondo suma los números suficientes para ser presidente de la Comunidad de Madrid.

Maroto, que ocuparía la vicepresidencia económica de la autonomía, podría sumarse así a la expresidenta del Consejo Superior de Deportes (CSD), Irene Lozano, y a Hana Jalloul, que ha sido secretaria de Estado de Migraciones con Pedro Sánchez y que ahora concurre como número 2 en las listas del PSM-PSOE a las elecciones del 4M.

La venta de Alcoa-San Cibrao como telón de fondo

La actual ministra de Industria, Comercio y Turismo, ya ocupó el número 20 de la lista de Gabilondo en las elecciones de 2015 y fue diputada autonómica durante aproximadamente tres años.

La hipotética salida de Reyes Maroto del Gobierno madrileño se produciría en un momento en le que Industria negocia, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) la compra de la planta de Alcoa en San Cibrao. La entidad pública actuaría de intermediaria antes de entregar la factoría a un nuevo comprador, que en un principio iba ser casi con total seguridad el grupo GFG (Liberty), pero a la que le ha estallado la crisis por la bancarrota de su financiador (Greensill), lo que abre la puerta a otros posibles interesados.