Asturias marca el camino para salvar Alu Ibérica: Alcoa debe anular la venta

Gobiernos autonómicos y sindicatos apuestan por la intervención de las plantas de Alu Ibérica por parte de la SEPI, un proceso que se simplificaría con la reversión de los acuerdos de venta de Alcoa y Parter

Protesta de los empleados de Alu Ibérica A Coruña. Cabalar / EFE

Protesta de los empleados de Alu Ibérica A Coruña. Cabalar / EFE

Los trabajadores de las plantas de Alu Ibérica en A Coruña y Avilés y los grupos políticos de Galicia y Asturias parecen tener claro que la situación de crisis que viven ambas factorías alumineras, en manos de Grupo Industrial Riesgo, solo se puede solucionar mediante una intervención temporal de ambos activos por parte de la SEPI que, a su vez, debería buscar un nuevo inversor solvente y a largo plazo. No obstante, el camino no está despejado.

En primer lugar, porque ambas plantas están en manos de un Grupo Industrial Riesgo que, al menos de momento, no ha evidenciado intención de salir de ellas. En segundo lugar, este grupo está siendo investigado en la Audiencia Nacional por una presunta despatrimonialización fraudulenta de las plantas que fue denunciada por la Confederación de Cuadros y Profesionales mediante una querella criminal.

Con este panorama, el consejero de Industria del Principado de Asturias, Enrique Fernández, sostiene que la salida más viable es que Alcoa anule el proceso de venta que acometió en 2019 al fondo suizo Parter que, a su vez, revendió las plantas a Riesgo. El político socialista exige a la multinacional americana que intervenga “porque puede hacerlo” y revierta el acuerdo de venta.

¿Es posible anular la venta?

Lo cierto es que Alcoa traspasó ambas factorías a Parter aportando una cuantiosa cantidad económica, más de 90 millones de euros, para garantizar inversiones en ambas plantas así como el mantenimiento de los puestos de trabajo al menos hasta julio de este año. La venta estaba sujeta a una serie de compromisos de inversión por parte de los nuevos dueños que, según los sindicatos, no se han cumplido, algo que daría pie a esa posible reversión de los acuerdos.

En esta misma línea, la Xunta de Galicia, a través de su vicepresidente económico, Francisco Conde, ha pedido al Gobierno central que ponga en marcha una auditoría de ambas plantas. El objetivo, precisamente, es que se aclare si las inversiones comprometidas, y sobre las que se sustentaba el acuerdo de venta, se realizaron o no.

Intervención de la SEPI

Así, Fernández ha vuelto a referirse este jueves a la situación de Alu Ibérica en Avilés, antigua Alcoa, y ha manifestado que a día de hoy la posición del Gobierno de Asturias pasa en primer lugar por reiterar el total apoyo a los trabajadores y a su demanda presentada en la Audiencia Nacional deseando su pronta resolución.

Después se ha referido a la cesión de la propiedad al Grupo Riesgo, con el objetivo que se ha fijado el consejero de facilitar la llegada de un nuevo inversor.

Además, el Principado se ha sumado al requerimiento para que la SEPI intervenga para garantizar el empleo y la llegada de un inversor solvente que garantice el futuro de la planta. «Sin una intervención pública no vemos una solución a corto plazo», ha dicho, sumándose así a las reclamaciones hechas desde Galicia.

Fondos europeos

El consejero ha indicado que además se planteará al Ministerio de Industria que promueva la elaboración de un Proyecto Estratégico, PERTE, que «permita demostrar que con el apoyo de los fondos europeos se pueda seguir produciendo aluminio verde en Asturias y Galicia».

Fernández, en respuesta a una pregunta del grupo parlamentario de Podemos, insistía en que entiende que hay una máxima responsabilidad de Alcoa.

Desde Podemos, Nuria Rodríguez ha manifestado que hay una sensación generalizada de que el Gobierno de Asturias está esperando primero una solución para la planta de Lugo (que todavía es propiedad de Alcoa) y ha pedido al Principado que no se quede a la zaga en la defensa de la planta avilesina, cuyo destino va unido al de A Coruña.