Alúmina y Liberty marcan el camino del aluminio verde en Galicia

Todos los implicados en el futuro industrial de A Mariña, deste Alumina Limited, la socia de Alcoa, a Liberty House, el posible futuro dueño de la planta de aluminio primario, redoblan su apuesta al verde

Alúmina y Liberty marcan el camino del aluminio verde en Galicia

Tras la reunión con Alcoa esta semana, los trabajadores de A Mariña abrieron la puerta a la posibilidad de que las negociaciones entre la multinacional americana y el Estado, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), alcancen un acuerdo para la venta de la factoría de aluminio primario de Cervo antes del 30 de abril.

El comité de empresa tiene claro que una vez la SEPI tenga la titularidad de la factoría lucense procederá a su traspaso a Liberty House, del conglomerado GFG Alliance. Una operación a tres bandas en la que, si no se realiza ningún otro movimiento, el gigante de Pittsburgh mantendrá la propiedad de la factoría de alúmina, cuyo accionariado comparte con la australiana Alumina Limited, y el grupo británico acabará adquiriendo la planta de aluminio primario.

Mientras las negociaciones avanzan, si algo queda claro es que todos los actores implicados en el futuro de San Cibrao parecen tener su apuesta de futuro en el aluminio verde, es decir, bajo en carbono.

El proyecto de Liberty

El grupo GFG Alliance presume de tener como objetivo de cabecera alcanzar la neutralidad de carbono en sus factorías en 2030. Hace unos días, los de Sanjeev Gupta anunciaron su intención de poner en marcha en Francia una nueva planta, en este caso de acero, impulsada por hidrógeno verde, con el objetivo de generar materiales bajos en carbono. Un proyecto, con sus particularidades, que guarda similitudes con el que, el año pasado, trasladaron a los sindicatos de Alcoa en Lugo.

Para la planta de A Mariña, a medio plazo, Liberty tiene un plan verde. Entre las posibilidades barajadas que comunicó estaba la construcción de una planta de hidrógeno verde (es decir creado a partir de fuentes renovables) que abastecería a la factoría de aluminio. También se planteó la creación de una instalación de cogeneración que permitiría aprovechar el calor residual de la fábrica para generar electricidad.

Alúmina Española

Al margen de Alcoa, que también lleva años desarrollando proyectos de aluminio renovable a través de Elysis, una joint venture con Rio Tinto, la otra pata de la factoría de Alúmina Española, Alumina Ltd, también apuesta de forma pública y decidida por el aluminio verde. Lo dejó claro esta misma semana su CEO, Mike Ferraro, en la conferencia ante inversores que realizó con motivo de la presentación anual de resultados del grupo, que posee el 40% de la planta de alúmina de Lugo.

Con un beneficio neto de 146,6 millones de dólares en 2020, los directivos del grupo, uno de los más grandes de Australia, se mostraron “satisfechos” con el resultado, dado el impacto del Covid-19.

“Si bien el Covid afectó a los mercados de alúmina y metales durante 2020, seguimos teniendo una perspectiva positiva para ambos productos básicos. De cara al 2021, prevemos una reducción del superávit de aluminio primario en el resto del mundo, impulsado por el crecimiento del consumo de aluminio”, indicó el directivo, que destacó que el aluminio verde comienza ya a ser una opción más tangible.

“En el horizonte, también comenzamos a ver el desarrollo del aluminio verde. Estamos empezando a ver las primeras etapas de las primas verdes en Europa, aunque todavía no ha surgido una prima estable”, apuntó, para indicar que “la creciente demanda de aluminio con bajo contenido de carbono está impulsando el cambio dentro de nuestra industria”.

Un precio para el aluminio verde

Tanto es así que, aunque finalmente optó por retrasar esta posibilidad, la Bolsa de Metales de Londres (LME), donde se fijan los precios de los grandes productos, estudió durante el pasado año adoptar un precio separado para el aluminio con bajo contenido de carbono.

Ferraro explicó en su conferencia que la segmentación de precios basada en la huella de carbono todavía estaba en estadio inicial, pero que comenzaba a dar brotes verdes. “Ciertamente, los clientes son exigentes y quieren comprar alúmina verde y aluminio verde, y lo están viendo con los fabricantes de envases. Se han visto algunos acuerdos recientemente por Rusal con uno de los fabricantes de automóviles”, explicó.

Con estos mimbres, parece claro que, a medio largo plazo, el futuro del aluminio de A Mariña, sin duda, será verde.