¿El futuro de San Cibrao? Liberty promueve una planta impulsada por hidrógeno en Francia

Liberty, la pretendiente de Alcoa San Cibrao, anuncia su intención de desarrollar en Francia una planta de acero con producción a base de hidrógeno, una posibilidad que también se planteó en A Mariña

Planta de aluminio de GFG Alliance en Dunkerque, Francia. Foto: GFG Alliance

Optimismo en A Mariña lucense. Este martes, el presidente del comité de empresa de Alcoa en San Cibrao, José Antonio Zan, abrió la puerta a la posibilidad de que se aceleren las negociaciones entre la multinacional americana y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) de forma que la venta de la factoría de aluminio primario de Cervo se produzca antes del 30 de abril. El representante de los trabajadores sostiene, además, que una vez que la factoría esté en manos de la entidad dependiente del Ministerio de Industria, la misma será traspasada a la británica Liberty House, la compañía del conglomerado industrial GFG Alliance que ya trató de hacer el pasado año con el activo. “Si realiza todas las operaciones que está diciendo que va a hacer en cuanto a inversiones, y tal y como está el mercado, vemos un futuro muy prometedor”, añadió.

Las declaraciones de Zan se producen en el tiempo tan solo un día después de que la división de acero de Liberty House anunciase un nuevo proyecto en Francia: la construcción de una planta de acero impulsada por hidrógeno. Precisamente, el uso del hidrógeno verde ya fue planteado por la propia compañía el pasado año como una de sus opciones de futuro si se hacía con la planta de aluminio primario de Alcoa.

Acería impulsada por hidrógeno

En una nota de prensa, la división de acero de Liberty anunció la firma de un memorando de entendimiento con la empresa de ingeniería industrial Paul Wurth y el holding alemán especializado en acero SHS para “evaluar la construcción” de una acería en Francia, cerca de donde la compañía de Sanjeev Gupta tiene la gigantesca factoría de aluminio de Dunkerque, adquirida hace unos años al gigante Rio Tinto. Esta planta estaría impulsada por hidrógeno, una idea sobre la que GFG Alliance trabaja para garantizar la rebaja de sus emisiones de carbono.

En su comunicación, Liberty explica que la asociación empresarial trabajará de forma conjunta en un proyecto para desarrollar una planta de “hierro reducido directo” de dos millones de toneladas que contará con una unidad de producción de electrólisis de hidrógeno de 1 GW. La previsión de los británicos es que la planta utilice inicialmente una mezcla de hidrógeno y gas natural para producir el hierro “antes de pasar al uso de hidrógeno al 100%” algo que se llevará a cabo “una vez que se complete la unidad de producción de electrólisis”.

Objetivo: reducir emisiones

La compañía indica que lleva trabajando con sus socios en la viabilidad técnica y económica de este proyecto desde principios del año pasado. Ahora, los impulsores de la planta de acero de bajas emisiones están en una fase de análisis y mejora de la viabilidad comercial y técnica del proyecto, así como de “oportunidades de financiamiento”.

“Nuestra industria necesita reinventar rápidamente la producción de acero, ya que la necesidad de reducir nuestras emisiones se vuelve cada vez más apremiante en un contexto de creciente demanda mundial de nuestros productos y de presión legislativa para la neutralidad de carbono. La fabricación de acero al hidrógeno tiene el potencial de resolver este problema, y estamos decididos a colaborar con socios de ideas afines para lograrlo”, apunta Gupta. “Esperamos explorar el potencial de la fabricación de acero verdaderamente neutro en carbono utilizando hidrógeno verde”, dice.

El plan de Liberty para Alcoa

La noticia tiene especial relevancia en Galicia precisamente porque Liberty ya trasladó el año pasado tanto a administraciones públicas como a sindicatos que el hidrógeno era una de las posibilidades que planteaba para el futuro de la planta de aluminio de San Cibrao.

De hecho, el pasado agosto, cuando Liberty y Alcoa iniciaron conversaciones, el grupo británico trasladó a las centrales sindicales que su hoja de ruta para la planta de Cervo contaba con el hidrógeno verde. Entre las posibilidades barajadas estaba la construcción de una planta de hidrógeno verde (es decir creado a partir de fuentes renovables) que abastecería a la factoría de aluminio. También se planteó la creación de una instalación de cogeneración que permitiría aprovechar el calor residual de la fábrica para generar electricidad.