Amancio Ortega y Mcquarie queman etapas para comprar la logística Qube pese al golpe por el alza del combustible
El Tribunal Supremo de Nueva Gales del Sur ordena a la cotizada australiana convocar la junta de accionistas para que conozcan y voten la propuesta de compra. El proceso continúa en los mismos términos pese a que Qube reconoce un impacto inicial de unos 12 millones en su ebitda por las tensiones geopolíticas
Imagen de archivo de Amancio Ortega / EFE
Amancio Ortega mantiene su hoja de ruta inversora pese a las tensiones geopolíticas y económicas derivadas del conflicto de Oriente Medio. Pontegadea, el brazo inversor del fundador de Zara, continúa quemando etapas para hacerse, en alianza con Macquarie y UniSuper, con el gigante logístico australiano Qube, y eso pese a que se trata de una compañía que, por su negocio, afronta en este momento la subida del alza de los combustibles.
El pasado febrero, antes de que estallase el conflicto derivado del ataque de Israel y EE UU sobre Irán, la alianza pilotada por Macquarie como socio mayoritario presentó una oferta vinculante que valora la firma australiana en 7.000 millones de euros al cambio.
Las etapas antes de la compra
Qube es un operador de servicios logísticos, el principal de Australia, y divide su negocio fundamentalmente en el área de logística e infraestructuras y en la de puertos, donde cuenta la mitad de Patrick Terminals, uno de los principales operadores de terminales de contenedores en el país. No es la primera vez que el grupo de Ortega Gaona apuesta por un activo de estas características: el año pasado se hizo con PD Ports. compañía de gestión portuaria y logística en la que desembarcó tras comprar una participación al fondo canadiense Brookfield Asset Management.
La operación de compra, eso sí, no es inmediata, ya que debe aún debe conseguir el plácet de reguladores y, además, pasar por la junta de accionistas de la cotizada.
En concreto, es necesaria la aprobación de la Junta de Revisión de Inversiones Extranjeras (FIRB), la Oficina de Inversiones en el Extranjero de Nueva Zelanda (OIO), la Comisión Australiana de Competencia y Consumo (ACCC) y la Comisión Independiente de Competencia y Consumo de Papúa Nueva Guinea. Todo esto, claro, al margen de la aprobación de los accionistas.
Esta misma semana, el camino de la alianza de Macquarie y Pontegadea quemó otra etapa con el pronunciamiento del Tribunal Supremo de Nueva Gales del Sur, que ha ordenado a Qube que “convoque juntas de accionistas para considerar y votar el plan propuesto de adquisición”, además de “que se apruebe el envío a los accionistas de una declaración explicativa con información sobre el plan de venta”.
Impactos por Oriente Medio
Unos días antes del pronunciamiento, el pasado 20 de abril, la cotizada emitió una comunicación al mercado en la que daba cuenta de los posibles impactos en su negocio de la situación geopolítica actual, indicando que la misma no interfería en el proceso de compra en el que está inmersa.
Según la información consultada por Economía Digital Galicia, la empresa indicó que “la estrategia de diversificación de Qube sigue siendo una fuente de fortaleza y resiliencia para el negocio, y los volúmenes en la mayoría de los mercados de Qube se han mantenido saludables a pesar del aumento en los costos de combustible y algunas interrupciones en las cadenas de suministro nacionales e internacionales debido al conflicto”. Pese a eso, concede el grupo que “con base en la actividad comercial reciente y las perspectivas actuales, Qube prevé que el impacto en las ganancias debido al conflicto será de entre 10 y 20 millones de dólares australianos en su ebitda para el año fiscal 2026”. Serían algo más de 12 millones de euros al cambio.
Hay que tener en cuenta que el cierre del año fiscal de Qube no acaba en diciembre. El pasado 20 de febrero, presentó los resultados de su primer semestre fiscal, con un incremento del 13% de los ingresos, hasta los 2.360 millones de dólares australianos, unos 1.423 millones de euros; y un avance de los beneficios del 10%, hasta los 95 millones de euros. Las ganancias se elevarían hasta los 136 millones si se tiene en cuenta los extraordinarios, derivados de la venta de terrenos en Victoria.
Combustible más caro
Ese impacto, explica, se basaría en “mayores costos de combustible debido a los retrasos en la recuperación de estos costos de los clientes”, aunque la firma espera “un beneficio compensatorio en el año fiscal 2027 cuando bajen los precios del combustible”.
Además, también se enfrenta a “menores volúmenes agrícolas debido a los mayores costos de envío y la imposibilidad de que los buques lleguen a mercados claves en Oriente Medio” y “menores exportaciones forestales debido a los mayores costes en el proceso de envío”.
“Se espera que el mayor impacto en los beneficios se produzca en la unidad de negocio de logística e infraestructura, con un impacto más limitado en la unidad de negocio de puertos y graneles”, añade en la documentación remitida al supervisor bursátil australiano. El impacto real en las ganancias, en todo caso, “puede variar con respecto a esta estimación y dependerá de las condiciones de mercado durante el resto del año fiscal 2026”.
Con respecto al temor mundial a un desabastecimiento de combustibles, Qube indica que “cuenta con sólidos acuerdos de suministro con dos de los principales proveedores de Australia, y ha seguido recibiendo suministros en línea con los volúmenes comerciales habituales, sin que se prevean interrupciones en sus operaciones”. No obstante, explica que “es posible que se exista un desfase temporal entre el aumento de costes por parte de Qube y su posterior recuperación en virtud de los contratos con clientes”.
El gigante logístico explica que, pese a todo, “los mercados en los que opera presentan perspectivas de crecimiento favorables a largo plazo y, en conjunto, han demostrado ser altamente resilientes ante perturbaciones del mercado anteriores”.
Sin variaciones en el plan
Pese a la revisión de perspectivas debido al momento, explica Qube que esto no afecta al plan acordado. “Las partes siguen colaborando para obtener todas las aprobaciones de terceros necesarias para implementación del plan y trabajan conforme al calendario establecido”, asevera.
Así, Pontegadea mantiene su hoja de ruta inversora, al margen de las derivadas del conflicto de Oriente Medio.