Así sobrevivió Finsa a la pandemia: menos ventas pero casi la misma rentabilidad

La primera maderera gallega cierra el año del Covid con 832 millones en ventas, una caída del 9%, pero logra elevar su ebitda y mantener la plantilla y las inversiones

Sede de Finsa en Santiago

Sede de Finsa en Santiago

Finsa, el mayor grupo maderero gallego, ha cerrado su último ejercicio con 832 millones en ventas, un 9% menos que en 2019, cuando alcanzaron los 917 millones. El golpe del Covid, que frenó la actividad durante el primer semestre del año, está detrás del retroceso de los números. La venta de tablero concentró el 83% de los ingresos, la fabricación de resinas y otros químicos a través de Foresa aportó el 11% y la energía algo menos del 6%.

La maderera con sede en Santiago reconoce que en el segundo semestre del ejercicio se registró una recuperación progresiva de la actividad hasta niveles similares a las previas a la pandemia y que actualmente continúan detectando una reactivación de la demanda que posiblemente permitirá recuperar las ventas perdidas en 2020.

Menos costes para mantener la rentabilidad

En este contexto, la reducción de costes (del 10%) sirvió para compensar el descenso de facturación y mantener más o menos estable la rentabilidad. Finsa logró un ebitda recurrente de 104 millones, un 6% más que los 98,1 millones de 2019. El resultado de explotación, en cambio, descendió un 10%, hasta los 52,5 millones, afectado por las mayores amortizaciones y la reestructuración de las capacidades productivas en Francia, donde se paralizó na línea de producción.

La plantilla se mantuvo estable en torno a los 3.300 trabajadores y el ERTE que puso sobre la mesa la compañía para 1.600 trabajadores tras la declaración del estado de alarma no se desarrolló íntegramente, pues el parón en la actividad fue más corto de lo esperado.

Durante el ejercicio, el grupo maderero ejecutó inversiones por valor de 64 millones, la mayoría destinadas a la mejora de las instalaciones, si bien también puso en marcha el proyecto de Xilonor junto a Goiriz, una planta en Coirós para la producción de CLT.

Pérdidas de 13 millones en la filial francesa

Finsa tiene factorías en España, Francia y Portugal y presencia comercial en 11 países, pues a los tres mencionados se suman Reino Unido, Holanda, Irlanda, Polonia, Italia, Emiratos Árabes, México y Panamá.

Según los datos del Estado de Información no Financiera (EINF), el grupo logró 44 millones de beneficios antes de impuestos en España y 19,1 millones en Portugal. También las filiales en Reino Unido e Irlanda aportaron más de un millón en ganancias, mientras que Francia, Italia y Emiratos Árabes arrojaron pérdidas.

La filial francesa, de hecho, multiplicó los números rojos al pasar a perder 13,2 millones en 2020 frente a un resultado negativo de 1,3 millones en el curso precedente.