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Danone, Capsa y Lactalis llegan al Supremo por las indemnizaciones millonarias del cártel de la leche
El Alto Tribunal evaluará las compensaciones que deben recibir más de un centenar de ganaderos, parte de ellos de A Mariña lucense, tras admitir a trámite los recursos de casación presentados por Danone, Capsa y los propios productores, que reclaman casi 40 millones
Planta de envasado de leche / EFE
El Tribunal Supremo tiene ya sobre la mesa demandas de indemnizaciones que han presentado más de un centenar de ganaderos contra algunas de las industrias lácteas sancionadas por los intercambios de información del cartel de la leche. El Alto Tribunal, que todavía está resolviendo sobre las multas impuestas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, tendrá el papel clave a la hora de determinar la cuantificación del daño, es decir, las compensaciones que recibirán las granjas por el teórico menor precio que percibieron por su producto a causa de las conductas colusorias. En la práctica, están en juego cientos de millones para compañías como Lactalis (Puleva, Ram, El Ventero…), Nestlé, Danone, Pascual o Capsa, el grupo que produce marcas como Larsa o Central Lechera Asturiana.
El pasado 17 de junio, la Sala de lo Civil admitió a trámite diversos recursos de casación presentados tanto por la industria como por los productores. Será el primer caso conocido de ganaderos gallegos con indemnización reconocida que se dirima en la máxima instancia judicial, pues entre los demandantes hay granjas de A Mariña lucense. En el caso, que integra las reclamaciones de productores particulares, cooperativas y sociedades agrarias de transformación, se solicitan indemnizaciones por un valor conjunto entre 22,5 y 38,1 millones más intereses, en base a un informe pericial realizado por la consultora Oxera.
El cártel de la leche, según determinó Competencia y ratificó la Audiencia Nacional, estuvo activo entre el año 2000 y el 2013 e implicó a los principales operadores del sector lácteo, de ahí el elevado importe de las indemnizaciones en juego, pues afectó de manera directa a gran parte del mercado de suministro. Como sucedió en otros procesos similares, en el cártel de coches o en el de camiones, los productores tienen derecho a reclamar por el teórico infraprecio que recibieron por la leche en un mercado adulterado.
El recorrido de Danone, Capsa y Lactalis
El caso que llega al Supremo tras la admisión de tres recursos de casación pasó primero por la sección 11 del Juzgado de lo Mercantil de Barcelona y luego por la Audiencia Provincial. En primera instancia, fue desestimada la demanda de los ganaderos, que ganaron parcialmente el recurso posterior en la sección 15 de la Audiencia Provincial de Barcelona, cuya sentencia fija una indemnización del 2% para las explotaciones, es decir, que las empresas demandadas, Danone, Capsa y una filial de Lactalis (Industrias Lácteas de Granada), deben compensar a las granjas abonando un 2% adicional sobre el importe pagado por las compras realizadas en el periodo en que está probada su participación en el cártel.
Contra esta resolución todos presentaron recurso de casación. Los productores debido a que están lejos de la estimación realizada por Oxera, ya que situaba el infravalor en una horquilla entre el 8,5% y un 14,4%, con un 11,5% como estimación central, resultado de la ponderación entre diversas metodologías –combina, por un lado, un análisis del mercado de la leche en España y, por otro, la evolución de los precios en Francia, un territorio sin efectos de cártel–. Por lo tanto, pretenden que el Supremo eleve las cuantía indemnizatorias. En sentido contrario presentaron sus recursos, también admitidos a trámite, Danone y Capsa. Fue rechazado el de Lactalis, el grupo que más leche recoge en Galicia y España, por un defecto de forma. En todo caso, la resolución de la Sala de lo Civil determinará también las compensaciones a pagar por el grupo francés, que tiene ocho plantas en España, dos de ellas en Lugo, y trabaja con 1.400 ganaderías.
Precisamente, la pasada semana trascendió que el Supremo desestimaba el recurso de la compañía de la familia Besnier contra la sanción de 11,7 millones que le impuso Competencia. Todavía están pendientes de resolver las multas a Danone (20,2 millones) y a Capsa (21,8 millones), que fue rebajada por la Audiencia Nacional. También la filial de Lactalis, Industrias Lácteas de Granada (asociada tradicionalmente a la fábrica de Puleva en Granada), está pendiente de una sanción de 10,2 millones. La Audiencia Provincial de Barcelona consideró que esos recursos pendientes no impedían el reconocimiento de sanciones, ya que la Audiencia Nacional ya había confirmado el cártel, y ha establecido en todos los casos que juzga una indemnización del 2%, como viene informando este medio.
Los puntos clave del Supremo
Sobre los recursos admitidos, explica el Tribunal Supremo que tiene interés casacional «la interpretación y alcance de las distintas cuestiones suscitadas en el cártel de la leche sobre prescripción, valoración de la prueba y estimación del daño«. Básicamente, los elementos clave a la hora de cuantificar las compensaciones, incluyendo la posibilidad de periodos prescritos en las conductas sancionadas, lo que llevaría a una rebaja sustancial de las indemnizaciones, o el porcentaje con el que deben ser compensados los ganaderos y que en instancias inferiores ha sido resuelto de manera dispar, desde el 2% de la Audiencia Provincial de Barcelona a un 9,4% en el Juzgado de lo Mercantil n.º 14 de Madrid, o a nada en la Audiencia Provincial de Lugo, que consideró que la resolución da la CNMC no había adquirido todavía firmeza.
Sobre el dinero en juego, parece claro que son cientos de millones. El despacho Eskariam, que gestiona demandas de unos 7.800 ganaderos, calculó el posible perjuicio a las explotaciones en más de 1.200 millones. Unións Agrarias señaló que las reclamaciones en Galicia se situaban por encima de los 600 millones. La propia Lactalis, en su memoria anual del ejercicio 2024, señalaba que las demandas recibidas por la compañía y otras empresas sancionadas por el cártel de la leche sumaban a cierre de aquel ejercicio 210 millones.