El ‘boom’ eólico tras el carbón: los promotores exploran la instalación de 8.000 megavatios en Galicia

La descarbonización y los fondos europeos animan al sector eólico aunque, según la patronal, en torno al 70% de los documentos planteados a la administración son de consulta.

Capital Energy

Imagen de los trabajadores de Capital Energy durante la construcción de su parque eólico en Buseco (Asturias)

En el sector eólico lo tienen claro: la inyección de fondos europeos y las políticas de transición ecológica provocarán que la transformación del negocio del viento se acelere en Galicia.

En el marco del actual escenario de descarbonización, los promotores eólicos exploran la instalación en Galicia de más de 7.500 megavatios, cerca de 8.000, distribuidos en aerogeneradores por todo el territorio. Es prácticamente el doble que los 3.808 megavatios que hay en funcionamiento en este momento en Galicia, repartidos en 180 parques. Pero una cosa es la hipótesis y otra la realidad.

Así lo asegura la directora xeral de Planificación Enerxética, Paula Uría, en declaraciones a Europa Press. “Una cosa es lo que se presente y otra lo que autorice la Xunta”, explica.

Greenalia y Ecoener

A este respecto, el presidente de la Asociación Eólica de Galicia (EGA), Manel Pazo, reconoce que en torno al 70% de los documentos planteados son “de consulta”, propuestas para conocer si es posible instalar aerogeneradores en una determinada zona.

El directivo cifra en más del 50% los que promueven tres operadores al alza: Greenalia, Ecoener y Green Capital. Indica que las firmas que llevan más tiempo en este campo (Naturgy, Enel o EDP) están en estos momentos “menos animados en tierra y con al vista puesta en el desarrollo de la eólica marina”.

Entre Galicia y Madrid

Todo esto, teniendo en cuenta que la administración autonómica examina proyectos inferiores a 50 megavatios. En el nuevo contexto regulatorio, de los de más potencia se encargará el Gobierno central.

Al respecto, el Ejecutivo gallego asegura que está informando desfavorablemente proyectos que se tramitan en Madrid, pues “directamente” se formulan para zonas fuera de las delimitadas en el plan eólico gallego.

Otra clave para entender lo que está sucediendo en el sector es el avance tecnológico, que permite la instalación de aerogeneradores más potentes y, según los promotores, menos ruidosos.

¿Cambio de ubicaciones?

Hasta ahora, los mejores enclaves eran las zonas altas, pero en estos terrenos ya hay parques. «Por eso la energía está bajando del monte a donde está la gente«, advierte el presidente de Ventonoso, José Antonio Diéguez.

Esta asociación lleva 16 años defendiendo a propietarios que se declaran afectados por la energía eólica y asegura que, ahora, «más de la mitad» de la potencia que se instale lo hará en valles con granjas y viviendas próximas.

Pese al «alarmismo» que implican estos datos, Ventonoso rebaja la preocupación: «Ni el 25% de lo presentado» llegará a buen puerto, lo que se traduce en menos de 2.000 megavatios, en torno a un millar, según sus estimaciones, próximos a cultivos y a explotaciones ganaderas.

Compromiso de la Xunta

Ante las críticas de algunas asociaciones vecinales, la directora xeral de la Xunta lanza un mensaje «firme y claro»: se va a dar «prioridad» a los proyectos que cumplan y se pretende facilitar su tramitación mediante la simplificación de cargas burocráticas y la eliminación de duplicidades, pero esto «no significa un recorte en las garantías».

«Los proyectos que estén maduros y que cumplan todas las normas saldrán adelante, y los que no, se caerán por el camino», avisa.