El filón de Audasa: 10.000 millones en ingresos por peajes mientras dure su concesión

La concesionaria de la AP-9 prevé cosechar un total de 9.561 millones de euros en ingresos mediante el cobro de peajes hasta 2048

AP-9

Imagen de archivo de la AP-9

Audasa suma y sigue. La concesionaria de la AP-9 logró esquivar el golpe del Covid-19 y cerró el ejercicio 2020 con un beneficio de 33,7 millones de euros tras incorporar el resultado favorable de la sentencia del Tribunal Supremo que ha tumbado el Real Decreto del año 2017 que abrió la puerta a revisar a la baja los pagos que Audasa recibe cada año vía presupuestos generales del Estado por los peajes en la sombra.

De esta manera, la compañía ha logrado minimizar su caída de beneficios del 48,9% al 20,3% y se ha anotado 16,6 millones en ingresos extraordinarios gracias a esta sentencia, lo que le ha permitido mantener su facturación a flote. Y es que sus ingresos descendieron de 154,3 a 127,9 millones de euros, una cantidad esta última que, no obstante, representa prácticamente la mitad de lo que Audasa prevé recaudar en peajes de aquí a que acabe su concesión.

Según recoge la firma en su memoria anual, los ingresos por peaje esperados para el periodo 2011-2048 ascienden hasta 9.561 millones de euros, lo que implicaría cosechar unos ingresos medios de 251,6 millones de euros anuales por esta vía. Para este mismo intervalo de 48 años estaba previsto dedicar un total de 153 millones de euros a inversiones de reposición, partida a la que se suman obras adicionales como la circunvalación en Santiago o la ampliación del Puente de Rande, cuyo coste se ha repercutido en el precio de los peajes.

Cuentas pendientes por valor de 338 millones

Estas inversiones han ido progresivamente el saldo de compensación que Audasa anota en su contabilidad y cuyo saldo pretende llevar a cero cuando acabe la concesión. En concreto, la concesionaria de la AP-9 asegura que tiene todavía 337,6 millones de euros pendientes de compensación por parte de las diferentes administraciones, debido, fundamentalmente, a la puesta en marcha de nuevas inversiones (228,2 millones).

A estas cuentas pendientes con las administraciones se suma la compensación que Audasa reclama por el abrupto descenso del volumen de tráfico que ha sufrido en el año 2020 como consecuencia de las restricciones para frenar el coronavirus. Según aseguraba la firma en un documento remitido al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, las circunstancias que rodean a la pandemia son «imprevisibles y extraordinarias» «han imposibilitado la ejecución del contrato de concesión en los términos previstos».

Expectativas «positivas en el corto y medio plazo»

Por este motivo, la firma reclama el pago de una cantidad que le permita contrarrestar la caída del tráfico que sufrió en el año 2020. La intensidad media diaria de la autopista que vertebra Galicia de norte (Ferrol) a sur (Tui) se desplomó un 28%, hasta los 17.546 vehículos por jornada, lo que representa la mayor caída de su historia.

Sin embargo, tras un 2020 de estrecheces, la compañía augura un despegue en este 2021 gracias a la mejora del control de la pandemia. «Las expectativas resultan positivas en el corto y medio plazo una vez se supere esta crisis sanitaria, por lo que esperamos seguir manteniendo crecimientos sostenibles de nuestra actividad», recalca la firma, cuya hoja de ruta marca la previsión de duplicar los ingresos anuales hasta un año 2048 en el que está fijada la fecha de caducidad de su concesión.