Feijóo quiere abaratar el suelo industrial para competir con Portugal

La Xunta anima a los ayuntamientos a conceder licencias exprés a las empresas y promete una reducción de las “trabas burocráticas” desde este febrero

Colocación de la primera piedra de la nueva factoría de Albo en la Plisan

Colocación de la primera piedra de la nueva factoría de Albo en la Plisan

Reducir trámites administrativos, conceder licencias exprés y abaratar el suelo industrial. Estas tres claves para atraer proyectos empresariales dejó Alberto Núñez Feijóo en su visita a Salvaterra de Miño, donde la conservera Hijos de Carlo Albo puso la primera piedra de su nueva fábrica en Plisan, un parque que costó dos décadas tramitar y que da un paso importante hacia el desbloqueo.

El presidente de la Xunta animó a los municipios a conceder licencias exprés para seguir atrayendo inversiones a la comunidad y vinculó el retraso de Plisan a “causas judiciales”. En esta línea, avanzó que la Ley de simplificación administrativa y reactivación económica que prevé que se apruebe este mismo mes de febrero agilizará los trámites para la implantación de empresas.

En el caso de la fábrica de Albo, en junio de 2020 fue declarada como una iniciativa empresarial prioritaria, lo que permitió reducir el proceso de tramitación a la mitad. Este tipo de mecanismo ha sido criticado por la oposición al entender que ofrece una barra libre a las empresas reduciendo el control administrativo.

Sin embargo, el mandatario autonómico profundizará en la materia y aseguró que el objetivo de la nueva ley es simplificar los procesos administrativos, eliminar trabas burocráticas y ampliar los supuestos para declarar los proyectos estratégicos para «mandar un mensaje de confianza y competitividad a los inversores».

Competir con Portugal

Feijóo también apuntó que la competitividad con Portugal «no hay que lamentarla sino imitarla: hay que competir con proyectos y decisiones en el ámbito fiscal». En este sentido, ha hecho hincapié en la necesidad de abaratar suelo industrial para facilitar la implantación de nuevas empresas en Galicia.

La Xunta, hasta ahora no demasiado abierta a reconocer la deslocalización de proyectos a Portugal, ya anunció que Xestur, su gestora de suelo industrial, continuará ejecutando descuentos en la venta de parcelas.

El proyecto de Albo

La fábrica de Hijos de Carlo Albo requerirá una inversión de unos 30 millones y el Gobierno gallego confía en que sirva de “imán para atraer nuevas inversiones” a Plisan. La factoría incorporará tecnología 4.0 con el objetivo de aumentar la carga productiva, respetar el medio ambiente y mejorar la competitividad para satisfacer las demandas y extenderse a nuevos mercados, siempre manteniendo «la calidad» como su insignia.

Para la construcción de esta edificación, se moverán 130.000 metros cúbicos de tierra –el equivalente a 20 campos de fútbol–. La superficie construida ascenderá a 25.000 metros cuadrados y se instalará, asimismo, una planta solar fotovoltaica y equipos de aerotermia para producir energía verde.

La fábrica, cuyo periodo de ejecución es de un año y medio, tendrá una capacidad de producción de hasta 100 toneladas al día, aportará una mayor capacidad de almacenaje y producción, y contará con 200 puestos de trabajo a los que se prevé que se sumen 25 empleos nuevos.