La reconversión industrial llega a los grandes proveedores de Inditex

Mientras que Aluman encargó en marzo un informe de revisión del plan del negocio del grupo a FTI Consulting, la histórica carpintería de Cándido Hermida elaboró otro a raíz del Covid en donde apuesta por el crecimiento de sus proyectos relacionados con el naval

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y el vicepresidente económico, Francisco Conde, en una visita a las instalaciones de Alumán

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y el vicepresidente económico, Francisco Conde, en una visita a las instalaciones de Alumán

Durante décadas no fueron pocas las carpinterías metálicas que, a la sombra de Inditex y, posteriormente, otras grandes del retail, se convirtieron en gigantes. En la provincia de A Coruña dos de sus principales exponentes son Aluman y Cándido Hermida, con permiso del grupo Caamaño, ahora en manos de la vasca Kider. El golpe del Covid y el cambio de tendencia de sus grandes proveedores –que, cada vez más, apuestan por menos establecimientos pero más integrados tecnológicamente– apuntan a un vuelco en sus planes de negocio.

Según revelan las cuentas depositadas en el Registro Mercantil, tanto Aluman como Cándido Hermida cerraron el año del Covid en números rojos. No obstante, ambas compañías indican en los informes de gestión que acompañan a sus balances financieros que en poco tiempo regresarán a la senda de los beneficios. Se apoyan en las revisiones recientemente acometidas en sus planes de negocio.

Revisión de planes de negocio

El gigante dirigido por Manuel Ángel Pose Palleiro expone que, en marzo de este año, encargó la emisión de “un informe de revisión del plan de negocio del grupo a un experto independiente, FTI Consulting”.

Por su parte, tras el impacto de la pandemia, la dirección de Cándido Hermida elaboró “un detallado plan de negocio segmentado por áreas de actividad”. Según el mismo, el grupo con sede en Narón prevé un incremento de sus ventas este 2021 hasta alcanzar los 57,1 millones de euros. Eso sí, el crecimiento derivará, principalmente, de su filial encargada de realizar proyectos singulares para el sector naval. El dinero continúa entrando, pero su origen se diversifica.

Aluman

Nacida en la década de los setenta como una carpintería metálica, Aluman se ha convertido en un gigante con obras en todo el mundo. Con base de operaciones en Arteixo, el municipio donde se asienta la sede de Inditex, hace años que diversificaron su cartera más allá del retail, especializándose en fachadas y grandes obras. A pesar de un crecimiento exponencial en las últimas décadas, el Covid asestó un duro golpe a su cuenta de resultados. Así lo explicita la memoria consolidada de Inversiones Arteixo, la cabecera del grupo empresarial.

La cifra de negocio cayó desde los 77,8 millones hasta los 73,2 millones, un 5,83%. El retroceso no es especialmente significativo, teniendo en cuenta el hachazo que el Covid asestó a muchas empresas del sector. Sin embargo, en su informe de gestión explican que este hecho, unido al retraso en encargos que quedaron desplazados a este ejercicio, la decisión de no realizar ERTEs y la “paralización temporal de proyectos en el área retail”, impactaron de forma negativa en el resultado. Queda patente en su balance: de unos beneficios de 1,4 millones de euros en 2019, pasó a unos números rojos de 5,7 millones de euros.

Apuesta por las grandes obras

De las históricas proveedoras de Inditex, es quizás Aluman la que más se ha diversificado con el paso del tiempo, contando con líneas de negocio de fabricación de madera y aluminio, residencial y de aislamiento de edificios, equipamiento comercial (las tiendas de retail), mobiliario y servicios de rotulación y grandes proyectos (las fachadas de los grandes edificios). Las conclusiones del informe encargado a FTI sitúan este segmento como el de mayor recorrido. “Hay limitados competidores especializados en fachadas. Además, las nuevas medidas de los Gobiernos en la UE para la renovación y rehabilitación de viviendas, sitúan a Aluman en una posición única en el mercado”, explican.

De hecho, la compañía aspira a poder facturar unos 112 millones de euros en el horizonte de 2023, “cifra sobre la cual se espera alcanzar un Ebitda normalizado de 10 millones”. Dicho incremento, indican los administradores en su informe de gestión, “está en línea con el crecimiento del grupo, que ha evolucionado notablemente en los últimos 10 años, pasando de facturar 22 millones en 2010 a sobrepasar los 70 millones en 2020”. El área de proyectos, el que se encarga de las grandes obras y propuestas singulares, “tiene asegurado el 90% de las ventas presupuestadas en 2021 y el 70% de las ventas del 2022, además de que el grupo está posicionado en proyectos próximos a adjudicarse”.

Se recomienda, no obstante, hacer un seguimiento constante de los proyectos de envergadura y diseñar un política específica de actuaciones en proyectos superiores a los 10 millones, “en concreto en el área legal de contratación”.

Cándido Hermida lo fía al naval

Pero, al margen de Aluman, otra de las históricas proveedoras de Inditex, la naronesa Cándido Hermida, ha elaborado un plan de negocio para adaptarse a la pandemia. La compañía, que se hizo grande construyendo las tiendas de Inditex, cerró el ejercicio 2020 con unas pérdidas de cuatro millones de euros, frente al negativo de 2,9 millones de la etapa prepandémica. La cifra de negocios cayó más de un 16%, hasta los 34,1 millones. En su memoria consolidada, la firma explica que, con el Covid, se vio afectada directamente “por las restricciones impuestas a sus principales clientes, que se han visto obligados a cierres y restricciones horarias”.

El nuevo plan de negocio del grupo carpintero parte de la hipótesis de una reapertura progresiva de la actividad a partir del último trimestre de este 2021. Con esta premisa, la compañía prevé incrementar sus ventas hasta sobrepasar los 57 millones de euros. No obstante, el crecimiento procederá, en buena medida, de la subida de ingresos en su segmento de negocio centrado en proyectos singulares del naval, que pasaría de 6 a 11,9 millones, así como en el resto de proyectos de su filial de carpintería naval.

Trabajadores de Cándido Hermida frente al Juzgado de Ferrol. / Cedida
Trabajadores de Cándido Hermida frente al Juzgado de Ferrol. / Cedida

En su hipótesis más optimista, amparada en el volumen de proyectos ya contratado, el grupo prevé incrementar este año el margen de contribución hasta los 7,6 millones de euros y alcanzar un ebitda positivo de 1,5 millones. Según este plan, Cándido Hermida regresaría a la senda de los beneficios después de impuestos en 2022.

Así, los grandes proveedores de Inditex en particular y del retail en general se reconvierten o, al menos, tratan de ampliar horizontes. Hace tan solo unas semanas, el antiguo grupo Caamaño indicaba que pretendía dar un impulso a su área de construcción civil. “La empresa mantendrá el foco puesto en el retail sin renunciar a otras áreas de desarrollo de negocio, como la obra civil, la edificación o las energías renovables”, apuntaba.