Los recortes de Lactalis, Capsa, Entrepinares o Inleit en los contratos lácteos acaban en la Fiscalía
Unións Agrarias acusa a la industria de orquestar una bajada en el precio de la leche y traer producto desde Francia y Portugal; el Sindicato Labrego Galego presenta denuncias ante la AICA y Competencia
Protesta en la planta de Lactalis en Vilalba convocada por el Sindicato Labrego Galego
La renovación de los contratos lácteos de abril ha desembocado en protestas y denuncias ante diversos organismos como respuesta a la fuerte bajada en el precio de la leche que ha puesto sobre la mesa la industria, en un contexto de riesgo para las granjas por la amenaza de un encarecimiento de la energía. Las organizaciones agrarias atribuyen a las propuestas de las empresas recortes de entre tres y ocho céntimos por litro respecto a los actuales contratos. Unións Agrarias, que ha impulsado protestas tanto en cadenas de distribución como en fábricas como la de Celta, ha denunciado ante la Fiscalía una maniobra «orquestada» para forzar la bajada de precios. El Sindicato Labrego Galego, que ha protestado en la planta de Lactalis en Vilalba, también ha presentado denuncias ante la AICA (Agencia de Información y Control Alimentarios) y ante Competencia.
El malestar parte de las propuestas presentadas por la industria para renovar los contratos de suministro. Las empresas están presionadas por un contexto de bajos precios en el mercado europeo, por debajo de los pagados actualmente en España, que condicionan los ingresos por el envasado de excedentes y la nata. Tampoco ayuda la caída de precios de la manteca experimentado a lo largo de 2025, ni el impacto de la guerra en Irán en los costes.
Estos factores han llevado a la industria a plantear importantes rebajas. Lactalis, que es el grupo que más leche recoge en Galicia, propone una bajada de hasta 8 céntimos para los próximos cuatro meses, con un precio base de 38 céntimos, 4,5 céntimos menos. Capsa, brazo industrial de Central Lechera Asturiana y dueña de la planta de Larsa, modera esta rebaja con una propuesta tres céntimos menos, fijando en 39 céntimos el precio base, que podría subir hasta un máximo de 45 céntimos con las primas. Estos dos son los grupos con mayor volumen de recogida en la comunidad.
Los dos grandes proveedores de Mercadona, Naturleite y Entrepinares, también recortan el precio. El quesero con planta en Vilalba plantea 45 céntimos por litro, cinco céntimos y medio menos; la filial de Covap, con planta en Meira, baja hasta los 41,5 céntimos más primas, lo que sitúa el precio máximo también en el entorno de los 45 céntimos.
Inleit, que acaba de cambiar su estructura de propiedad con el ascenso de la estadounidense Rich’s como primer accionista, está, junto a Lactalis, entre las más agresivas, al proponer una rebaja de siete céntimos y llevar el precio base a los 40 céntimos por litro. Reny Picot y Lence también plantean precios máximos en torno a los 45 céntimos, al sumar las primas a un precio base de 40 céntimos.
Denuncia ante la Fiscalía
Ante este escenario, representantes de Unións Agrarias han hecho entrega en la Fiscalía gallega de una denuncia contra las industrias por «abaratar el precio» que se abona en Galicia mediante la introducción de leche desde Francia y Portugal. La organización lleva denunciando días esta situación. En declaraciones a los medios de comunicación, Óscar Pose, responsable del sector lácteo de Unións Agrarias, aseguró que se presenta la denuncia para que se abra una investigación por parte del Ministerio Público y ante lo que consideran «unos hechos delictivos».
«Lo hacen desde el pasado mes de agosto que se firmó el anterior contrato lácteo, es una maniobra orquestada para bajar el precio del contrato a partir del 1 de abril«, ha dicho Pose, que sitúa entre «el 150 y el 200%» el incremento de la importación de leche. «Galicia es deficitaria, se necesita leche pero no se puede permitir que se use de forma ilegal para bajar el precio de aquí, cuando hay falta de un producto tiene que incrementar el precio no bajarlo», advirtió.
Respecto a los contratos, habla de una maniobra orquestada de la industria ya que presentan «la misma bajada y la misma duración de cuatro meses».
Protesta en Lactalis
Ganaderos del Sindicato Labrego Galego (SLG) han protestado ante la fábrica de Lactalis en Vilalba contra la bajada en el precio de la leche que propone la multinacional, que comercializa marcas como Puleva, Ram, El Ventero o Président. La organización ha informado allí de que ha presentado denuncia ante la AICA y ante Competencia.
«No existen realmente indicadores en el mercado que hagan pensar en una bajada del precio de la leche, se trata de una artimaña de las empresas para bajar el precio en origen. Los datos indican una subida de producción mínima en un contexto donde cierran muchas granjas con lo cual no podemos hablar de excedente de leche, solo tiene explicación si pensamos que pretenden traer leche de fuera o que quieren aumentar su beneficio a costa de los de siempre», censura el secretario de Acción Sindical del SLG, Brais Álvarez.
Alerta de que la subida de costes de producción «es la tormenta perfecta para que sigan desapareciendo granjas», ya que «a la bajada especulativa de las fábricas, se suma la subida especulativa inmediata, con la excusa de la guerra, de insumos, como el gasóleo». Y es que en los últimos días el litro de combustible para vehículos agrícolas ha pasado de 0,80 euros por litro a 1,60 euros, a lo que se suma el incremento de fertilizantes o plásticos.