Navantia nombra al tercer presidente consecutivo que sale de la Junta de Andalucía

En plena sequía de contratos en Ferrol, la SEPI apuesta por el ingeniero agrónomo Ricardo Domínguez, que ocupó cargos de responsabilidad en la Junta, como sustituto de la granadina Belén Gualda

Ricardo Domínguez, Belén Gualda y Susana de Sarriá, presidente y expresidentas de Navantia. Fotos: EFE

Ricardo Domínguez, Belén Gualda y Susana de Sarriá, presidente y expresidentas de Navantia. Fotos: EFE

Fumata blanca en Navantia. Ricardo Domínguez, actual director del gabinete de presidencia de los astilleros y miembro del comité de dirección, será el próximo presidente de la empresa pública a propuesta de la SEPI, ahora bajo la batuta de su predecesora en el cargo, Belén Gualda. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales informó este lunes que el nombramiento de este ingeniero agrónomo se enmarcaba dentro de una “apuesta por la continuidad en el rumbo emprendido para cumplir el plan estratégico de Navantia”, que persigue un aumento en la carga de pedidos, la mejora de la eficiencia de la compañía, su transformación digital y el rejuvenecimiento de la plantilla.

Pero, por lo menos en lo que tiene que ver con sus máximos directivos, en los últimos años, si de algo ha adolecido Navantia, es de falta de continuidad. Desde que Pedro Sánchez llegó a la Moncloa, la compañía naval va a presidente por año. Los tres últimos responsables, además, ocuparon cargos de responsabilidad en la Junta de Andalucía, un histórico feudo socialista ahora en manos de uno de los barones autonómicos del PP, Juan Manuel Moreno Bonilla.

De Belén Gualda a Susana de Sarriá

El ascenso de Ricardo Domínguez se produce después de que el pasado 30 de marzo, el Consejo de Ministros aprobase el nombramiento de la hasta ahora presidenta de Navantia, Belén Gualda, como cabeza visible de la SEPI. El periodo de Gualda en los astilleros públicos ha sido de seis meses. La directiva granadina desembarcó en la presidencia de Navantia el pasado octubre. Ingeniera de Caminos, Canales y Puertos, la SEPI destaca “su amplia experiencia en puestos directivos dentro del sector público y empresarial, en el que ha realizado gran parte de su carrera profesional”. De ella destaca “la tarea realizada al frente de la Agencia de Obra Pública de Andalucía, en importantes proyectos de infraestructura”, cargo al que accedió en 2017, con Susana Díaz aún como mandataria autonómica. En 2015 se puso al frente, también en la administración andaluza, de la Secretaría General de Medio Ambiente y Cambio Climático.

En su momento, Gualda relevó en el cargo a otra ex de la Junta de Andalucía, Susana de Sarriá, que ocupó la presidencia de Navantia de julio de 2018 a septiembre de 2020. La directiva, que ocupó cargos como la subdirección general de Energía, Industria y Minas o la coordinación en la Viceconsejería de Empleo, Empresa y Comercio en la Junta de Andalucía fue la encargada de firmar la orden de ejecución de las cinco fragatas F-110 que darán oxígeno a la atarazana de Ferrol a partir de mediados del próximo año. Según sus perfiles públicos, antes de acceder a la cúpula de Navantia, de Sarriá sumó 28 años de carrera en la Junta, entre distintos cargos técnicos y de mayor rango. Tras su marcha de Navantia regresó a la administración autonómica como ingeniera de Montes.

De esta forma, curriculum en mano, los tres últimos presidentes de Navantia han salido de la Junta de Andalucía, comunidad, como Galicia, históricamente ligada a la compañía naval al contar con los astilleros de la bahía de Cádiz.

El último presidente gallego de Navantia

El último presidente gallego de Navantia fue el mugardés Esteban García Vilasánchez, que llegó al cargo bajo el último Gobierno de Mariano Rajoy, en el año 2017, en sustitución de José Manuel Revuelta y se marchó con el cambio en la Moncloa. Este fue uno de los pocos presidentes de los astilleros públicos que poseía un curriculum más profesional que político. García arrancó su carrera en los años 90 en el área offshore de Navantia para, más de una década después, ser nombrado director de Reparaciones en Ferrol Fene. En 2009 cogió el timón de los astilleros gallegos para, en 2012, ocupar la Dirección Industrial de Navantia y, posteriormente, la de Programas. Durante su etapa, la compañía naval firmó un macrocontrato para la construcción de cinco corbetas para la armada de Arabia Saudí. Valorado en 1.800 millones de euros, el encargo fue asumido por los astilleros gaditanos. En 2019, tras su salida producida por el cambio en el Gobierno central, García Vilasánchez fue fichado por Arabia Saudí como directivo del área naval de la empresa estatal SAMI, lo que le valió la crítica, entre otros, de la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Predecesores a un lado, el nombramiento de Ricardo Domínguez se produce en un momento de sequía de contratos en los astilleros gallegos de Navantia y tan solo unos días después de que los sindicatos reclamasen un giro en la estrategia de designación de altos cargos de la compañía. El pasado viernes, la sección sindical de CCOO en Navantia Ferrol acusaba al Gobierno de tratar los astilleros públicos como “un chiringuito privado”, al colocar a políticos “con salarios desorbitados” y que “nada conocen” de la gestión de la empresa. “Creemos que la presidencia la debe ocupar alguien del sector naval, conocedor de nuestro procesos y con una solvencia contrastada, nada de políticos de segundo nivel que no se sabe dónde colocar”, indicaron mediante una nota de prensa.

Este lunes, conocido el nuevo nombramiento, la valoración inicial era similar. Sin entrar en la procedencia de los presidentes, fuentes sindicales insisten en el que, «dada la situación de la empresa, es necesario que se ponga al frente un cargo que la conozca, que sea del sector y que conozca los procesos». El último dato publicado por Navantia sobre la retribución percibida por un presidente de Navantia un año completo corresponde al salario de Susana de Sarriá, que en 2019 percibió 181.000 euros.

Los retos de Domínguez

Domínguez, el nuevo presidente de Navantia, nació en Madrid en 1970. Ingeniero agrónomo titulado por la Universidad de Córdoba, la SEPI destaca que tiene experiencia en gestión pública y privada y que ha ejercido puestos de responsabilidad y perfil técnico en la Junta de Andalucía, siendo director general de Industrias y Calidad y Promoción Alimentaria y Viceconsejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Además, también fue director del gabinete en el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

Domínguez recaló en Navantia en noviembre de 2020. Antes de eso, ocupaba el cargo de director gerente en la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero.

Los deberes puestos por el naval gallego al nuevo presidente no son pocos. A la sequía de contratos que golpea a los astilleros ferrolanos hasta que no se inicie la construcción de la primera de las cinco fragatas F-110 se suma la ya histórica espera por la puesta en marcha del plan de modernización del astillero y el dique seco.