Navantia se vuelca con Cádiz en plena sequía de contratos en Ferrol

La compañía adjudica dos contratos que generarán 1.250 empleos en la Bahía de Cádiz mientras Ferrol encara un año de parón a la espera de las F-110

Navantia-Ferrol

Imagen de archivo de la entrada a Navantia-Ferrol

Navantia suma y sigue con nuevos contratos que pasan de largo por la Ría de Ferrol. La empresa pública acaba de adjudicar a la Bahía de Cádiz los dos nuevos encargos de calado que ha recibido para la construcción, reparación y mantenimiento de buques para Estados Unidos y Marruecos.

Los dos contratos permitirán crear 1.250 puestos de trabajo en Andalucía, según los cálculos de la propia compañía que preside Belén Gualda, y aportarán actividad para al menos tres años y medio. Este periodo será el tiempo en el que se desarrollará en proyecto para la Marina Real de Marruecos para diseñar y construir un patrullero de altura, en torno al cual girarán 250 nuevos empleos.

Pero el mayor impulso a la actividad de estos astilleros lo aportará el contrato de Estados Unidos para que Navantia se encargue de la reparación y mantenimiento de los destructores Clase Arleigh Burke-Class y otros buques que actualmente se encuentran desplegados en la Base Naval americana de Rota. El contrato está valorado en 822,4 millones de euros, tiene siete años de duración y generará 1.000 nuevos empleos directos.

Parón en Ferrol a la espera de las F-110

Estos contratos a Navantia en Cádiz se producen en un momento en el que su astillero de Ferrol se encuentra en compás de espera. En las instalaciones gallegas se están realizando en estos momentos los trabajos finales de construcción del segundo buque logístico AOR para la Armada de Australia, cuya entrega está prevista para la primera mitad de este año.

Será a partir de entonces cuando el astillero inicie una sequía de carga de trabajo por más de un año hasta que no se inicie la construcción de la primera las cinco fragatas F-110 encargadas por la Armada Española. Su comienzo estaba previsto para principios del año 2022, pero según comentan fuentes conocedoras del proceso a Economía Digital no será, como mínimo, hasta el segundo trimestre de 2022 cuando arranque el proceso de corte de chapa, provocando así una sequía de contratos que golpeará a las auxiliares del astillero público en Ferrol.