GKN, la proveedora de Stellantis que negocia un ERE en Vigo, justificó su caída a pérdidas por el coche eléctrico
La filial gallega del grupo, en pleno cambio de titularidad por la irrupción del gigante americano American Axle, entró en números rojos hace dos años, aunque su dominante, la británica Dowlais acaba de anunciar que estiró sus ganancias un 14% en 2025 por la contribución positiva del sector de la automoción
Manifestación contra el ERE en GKN, que podría afectar a unas 75 personas en Vigo, un 10% de la plantilla
La Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive) expresa su preocupación por la situación de “incertidumbre”, asegura, que transita el vehículo eléctrico. Este lunes indicaba que los datos al alza de matriculaciones del mes de enero no reflejan la realidad de un sector en donde la demanda aún no crece y donde no hay “certidumbre regulatoria ni fiscal”. En pleno debate sobre la necesidad de ayudas públicas al sector para fomentar las ventas y paliar la competencia china, en Vigo, GKN, histórica proveedora de Stellantis, tiene en marcha la negociación de un ERE que podría afectar hasta al 10% de su plantilla y en el que, de nuevo, el coche electrificado está sobre la mesa.
En todo caso, el grupo del que forma parte, el británico Dowlais, ahora en manos de American Axle, acaba de anunciar una mejora de sus resultados en 2025, con un avance global en su beneficio de un 14% con respecto a 2024 y en donde habrían influido los resultados de su división de automoción.
Expediente de Regulación de Empleo
A punto de arrancar las negociaciones, la semana pasada trascendió que la sociedad viguesa GKN Driveline Vigo pretende impulsar un Expediente de Regulación de Empleo que podría afectar a un máximo de 75 empleados, lo que supone algo más del 10% de las 725 personas que conforman la empresa. Según fuentes sindicales consultadas por Economía Digital Galicia, la compañía no aduce causas económicas para justificar el recorte, sino organizativas y, en ello, asegura que tiene mucho que ver cómo se desarrolla la transición al vehículo eléctrico.
Por el momento se desconocen datos exactos sobre los números de la sociedad viguesa correspondientes a 2025. El de 2024 es el último ejercicio del que hay datos oficiales remitidos al Registro Mercantil. Consultados por Economía Digital Galicia a través de la solución analítica Insight View, ese año, la sociedad domiciliada en Vigo entró en pérdidas. De unas ganancias netas de 3,6 millones en 2023 se pasó a unas pérdidas de 7,5 millones de euros.
También cayó la cifra de negocio, de 245,1 a 212 millones de euros. Con unos activos de 89 millones de euros, los administradores de GKN Driveline Vigo indicaban en su informe de gestión que el retroceso en ventas, de más de un 13%, era “consecuencia de la bajada de la demanda derivada del proceso de transición del sector hacia el coche eléctrico”.
Ese año, los propietarios de la sociedad acometieron inversiones por valor de 9,2 millones de euros en el negocio vigués y estaba previsto que para el 2025 inyectasen otros 11 millones “debido a las necesidades de industrialización de nuevos lanzamientos de producto”.
En su memoria, GKN indicaba que la previsión para 2025 era la de volver a crecer. En concreto, preveía estirar las ventas en torno a un 6%, aunque avisaba: “La situación volátil del mercado, la transición hacia el vehículo eléctrico y reajustes de necesidades productivas podrían modificar las previsiones”.
Repunte de Dowlais
El negocio vigués de GKN depende del grupo británico Dowlais Group, que ha sido adquirido por la compañía americana con sede en Detroit American Axle, que tras la integración, una operación valorada en unos 1.400 millones de dólares, pasará a denominarse Dauch Corporation. Las fuentes consultadas por este medio indican que el proceso de ajuste en Vigo ya estaba diseñado antes de la entrada del nuevo propietario.
Dowlais cerró el ejercicio 2024, último del que hay datos completos, con una caída de las ventas de un 6,4%, hasta los 4.937 millones de libras, y con un beneficio operativo que se contrajo un 4,2% hasta los 324 millones. Sin embargo, este enero, la compañía hizo una actualización de su cifras de 2025, si bien estas aún no son oficiales.
Según las mismas, el 2025 habría sido un ejercicio de recuperación. Explica que “se espera que el beneficio operativo ajustado no sea inferior a 370 millones de libras esterlinas, lo que representaría un aumento del 14% con respecto al año anterior”.
“El margen operativo ajustado sería entonces de al menos el 7,4%, lo que representa un aumento interanual de al menos 80 puntos básicos, con la contribución positiva de los sectores de automoción y pulvimetalurgia a la expansión del margen”. Apunta, eso sí, “que la mejora del beneficio operativo del grupo refleja el impacto de las iniciativas de reestructuración de la presencia global, la recuperación comercial de pérdidas de volumen previas y otras acciones de mejora del rendimiento en curso, que se esperan compensen con creces algunas ineficiencias operativas de dos de las plantas de Norteamérica”.
Los ingresos ajustados podrían llegar a los 5.000 millones de libras, lo que representaría un crecimiento de un 3,1% a tipos de cambio constantes, de nuevo, indicando un avance en el área de negocio de automoción.