El Gobierno da 27 millones en ayudas por CO2 a Alcoa, que logra sus mayores beneficios en diez años
La multinacional norteamericana, uno de los grandes productores mundiales de aluminio, acaricia los 1.000 millones de beneficios en 2025, favorecido por la venta de su negocio en Arabia Saudí y las compensaciones por CO2 recibidas en España y Noruega
La fábrica de Alcoa en San Cibrao volverá en enero a producir aluminio primario tras dos años de parón / EFE
En el año 2016, Alcoa se partió en dos. Escindió su área de negocio de más valor añadido, enfocada a la automoción o aeronáutica –denominada Arconic— de la parte de alúmina, bauxita y aluminio primario, en la que quedó englobada la planta de San Cibrao y, en aquel momento, también las de A Coruña y Avilés. Desde que comenzó la nueva etapa, primero bajo la dirección de Roy Harvey y ahora de Bill Oplinger, nunca había obtenido tantos beneficios como en 2025.
El grupo con sede en Pittsburgh cerró el pasado ejercicio con 12.831 millones de dólares de ingresos, un 8% más que el ejercicio anterior, y con unos beneficios de 1.170 millones de dólares, unos 995 millones de euros al cambio, según los resultados que comunicó la propia empresa este jueves a cierre de mercado. Esas ganancias no solo suponen un salto superlativo desde los 60 millones de dólares de 2024, sino que son las más elevadas en los diez años de trayectoria de Alcoa Corporation, que adquirió esa nomenclatura tras la escisión. El grupo generó un beneficio neto ajustado de 1.000 millones de dólares y un ebitda ajustado, excluyendo los extraordinarios, de 1.984 millones, un 25% más.
Venta de Ma’aden
La progresión de los números, lejos de las pérdidas que generó la compañía en 2022 y 2023, se fundamentó en un mayor precio medio de venta del aluminio y también en mayores volúmenes y precios en los acuerdos de suministro y extracción de bauxita. Pero, en el fondo, tiene truco, pues el balance del ejercicio se vio favorecido por extraordinarios, beneficios fiscales, y reversiones de provisiones que sirvieron para empujar las ganancias a la cifra récord final.
El más relevante de los atípicos fue la venta del 25% de Ma’aden, el negocio que operaba junto a Saudi Arabian Mining Company conformado por una mina de bauxita, una planta de alúmina y una fundición de aluminio. La desinversión dejó un resultado positivo de 786 millones de dólares que permitió compensar los gastos del cierre de la refinería de Kwinana, en Australia, que se situaron en los 895 millones de dólares.
Las ayudas en España
Otra contribución relevante al resultado procedió de las ayudas por CO2 que Alcoa recibió en Europa, concretamente en España y Noruega. En el cuarto trimestre del ejercicio, la multinacional se anotó 57 millones de dólares por el reconocimiento de estas compensaciones. En territorio español, esta ayuda ascendió a 32 millones de dólares, unos 27 millones de euros, aunque la única que se conocía hasta el momento era de solo 10 millones de euros, concedida el pasado octubre por el Ministerio para la Transición Ecológica dentro de las subvenciones a los grandes consumidores eléctricos por compensación de CO2.
En su momento, Bill Oplinger, de viva voz, y la propia Alcoa, dentro del plan de actuación que hilvanó con Ignis de aliado, aseguró que el incremento de estas ayudas por emisiones era fundamental para devolver la factoría de San Cibrao a la viabilidad. El CEO de la compañía, cuando había naufragado la exploración de una posible venta de las plantas lucenses, señaló que serían deseables unos 70 millones.
El grupo añade en la presentación de resultados del cierre del ejercicio que espera «impactos desfavorables» para su ebitda en el primer trimestre de 2026 de 70 millones de dólares debido a que no contará con estas compensaciones, que si fueron imputadas al último trimestre de 2025, y a los mayores gastos de producción asociados al reinicio de la planta de aluminio de San Cibrao.
Frenazo en el primer trimestre
La ausencia de estas ayudas y las condiciones de mercado de la alúmina y la bauxita hacen pensar a Alcoa que en el primer trimestre del año no acelerará su crecimiento, sino lo contrario. La compañía prevé una mayor producción de alúmina pero unas menores ventas, de entre 11,8 y 12 toneladas métricas. También estima que habrá una caída de precios y volúmenes en el suministro y extracción de bauxita.
En cuanto al aluminio, dice Alcoa que la producción podría situarse entre los 2,4 y 2,6 millones de toneladas métricas, lo que supondría un incremento respecto a 2025. Sin embargo, entiende que los menores precios y ventas de la alúmina y la bauxita tendrán un impacto negativo en el balance.