Navantia recorta a la mitad su inversión prevista en Ferrol y se olvida del dique

El Gobierno revela que Navantia invertirá 165 millones de euros en Ferrol en el periodo 2018-22 tras dejar fuera al dique seco, el proyecto estrella del antiguo plan de modernización 4.0 del astillero

Navantia

El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, junto al astillero de Ferrol

El Gobierno pone cifras a las inversiones de Navantia en Ferrol. A través de una respuesta parlamentaria, el Ejecutivo central desvela que la empresa pública prevé destinar un total de 165 millones de euros a modernizar sus instalaciones en Galicia en el periodo 2018-22.

La cantidad representa algo menos de la mitad de los 395 millones de euros que figuraban en la hoja de ruta del expresidente de Navantia, Esteban García Vilasánchez. El directivo mugardés elaboró durante su mandato al frente de la compañía dependiente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) un plan de transformación 4.0 que contemplaba la puesta en marcha de inversiones por 395 millones de euros, de los cuales alrededor de 225 millones irían a parar al proyecto estrella: la construcción de un dique seco en Ferrol.

«Centro de referencia» en fragatas

«El proyecto de modernización del astillero de Ferrol ya se ha iniciado y Navantia está llevando a cabo todos los trámites y trabajos previos necesarios para poner en marcha el desarrollo de las inversiones previstas, sin que se prevean retrasos y
pueda estar operativo en la primera mitad del año 2022″, revela el Gobierno a través de una respuesta parlamentaria al diputado de Unidas Podemos, Antón Gómez-Reino.

Según detalla el Ejecutivo, el objetivo es convertir al astillero ferrolano «en un centro de referencia en el diseño y fabricación de fragatas a nivel internacional y motor de desarrollo tecnológico y social, mediante su modernización en el marco del plan de transformación digital de la empresa». En este sentido destacan la inversión en «la nueva fábrica de bloques que permitirá empezar a aplicar el modelo de astillero 4.0 a todo el centro para la fabricación de los bloques de las fragatas F-110″ o la implementación del «Centro de Excelencia del Gemelo Digital, que lo convertirá en un polo de innovación sobre el que se apoyará la transformación del astillero en sus productos y procesos».

‘Portazo’ al dique seco

De esta forma, el Gobierno descarta incluir la construcción del dique seco que reclaman los sindicatos entre las actuaciones previstas para el periodo 2018-22 a pesar de que un informe encargado hace más de tres años a la consultora McKinsey preveía un ahorro de tiempos y costes con su implementación.

En concreto, el informe encargado durante el mandato de García Vilasánchez cifraba en un 10% la reducción del coste medio de construcción de buque en el caso de que se activasen el total de las inversiones por valor de 395 millones de euros. Además, calculaba un recorte del 25% en los tiempos de producción, de modo que, según cálculos de Comisiones Obreras, toda la inversión se recuperaría en un plazo de nueve años asumiendo que cada año se construyesen una fragata de tipo F-100 y dos buques anfibios LHD.

El criterio de la dirección de Navantia de activar la inversión en el taller de subbloques al margen del nuevo dique es considerado un error parte de los sindicatos. “Adelantar ese taller al propio dique es un error, porque las gradas (las instalaciones actuales) no van a poder asumir toda la productividad de este taller”, advierten desde Comisiones Obreras, que revelan, además, que la docena de principales competidores de Navantia Ferrol en las licitaciones internacionales ya abandonaron la construcción en grada para pasar a hacerlo a dique, dejando descolgado al astillero gallego.

Los presupuestos marcan el inicio de las F-110

En paralelo, los presupuestos generales del estado (PGE) prevén la canalización de al menos 173 millones de euros en el astillero de Navantia en Ferrol a lo largo del próximo año. Y es que las cuentas públicas reservan 51,3 millones de euros para la construcción del taller de subbloques, una cantidad a la que se suman los 121,8 millones de euros para el inicio de las fragatas para la Armada Española.

Se trata del único contrato para la construcción de buques militares que tiene en cartera un astillero que el pasado mes de mayo completó su último gran encargo (el segundo buque AOR para Australia). La previsión del presidente de la empresa pública, Ricardo Domínguez, es que la construcción de la primera de las cinco fragatas se inicie en marzo de 2022, poniendo fin así a la sequía de carga de trabajo en la que se encuentra sumido el astillero y que ha desencadenado una oleada de protestas en Ferrolterra.