¿Operación redonda? A Inditex le cuesta 30 millones más que a H&M salir de Rusia con el triple de tiendas

Los de Marta Ortega marcan la diferencia con sus rivales: venden su negocio a Daher, los dueños de Azadea, abren la puerta a regresar bajo franquicia y asumen el impacto sin ampliar provisiones

Marta Ortega, en la junta de accionistas de Inditex

La multinacional Inditex celebra su primera junta de accionistas con Marta Ortega (c) al frente del grupo textil. EFE/Cabalar

Inditex dice adiós a Rusia, o al menos un hasta luego. Con 500 tiendas y más de 9.000 empleados, los de Marta Ortega comunicaron este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) un acuerdo inicial para la venta de su negocio en el país con el grupo Daher, conglomerado emiratí dueño del centro comercial Dubai Mall y que cuenta entre sus participadas a Azadea, histórico socio de los de Arteixo en Oriente Próximo.

La operación marca la diferencia con sus rivales. Fue comunicada a cierre de mercado por lo que, de momento, no se sabe cómo la encajarán inversores y analistas. Sin embargo, la jugada de Inditex es sustancialmente distinta a la de otras empresas del textil, que optan ahora por agotar stocks y cerrar sus establecimientos en la Federación Rusa.

La compañía de Óscar García Maceiras indica que la operación, sujeta a autorización administrativa previa, “permitirá preservar una parte sustancial de los puestos de trabajo que mantenía el grupo Inditex en Rusia, al incluir la transferencia de la mayoría de los locales ocupados hasta ahora por sus tiendas”. Expone que, previo acuerdo con los propietarios, “estos locales albergarán los futuros puntos de venta de marcas propiedad de grupo comprador, totalmente ajenas a Inditex”.

La clave está en las provisiones

Aunque no especifica la cuantía de la operación, indica que la provisión que realizó en el primer trimestre de año, de 216 millones de euros, “cubre sustancialmente el impacto del cese de actividad del grupo” en el país. Y ese no es un dato menor.

Primero, porque hasta ahora la mayoría de los analistas daban por hecho que la multinacional gallega tendría que ampliar esa cantidad. En sus último informe, Credit Suisse aseguraba que la cifra era “demasiado optimista, dado que es poco probable que Rusia vuelva a abrir” mientras que Bankinter apuntó a que no era descartable que «tuviese que asumir nuevas provisiones en 2023, ya que Inditex podría estar prolongando los contratos de alquiler hasta mediados del próximo año».

Comparativa con H&M

Segundo, porque con una exposición mayor que la de muchos de sus rivales, la provisión ya descontada para gastos extraordinarios por la situación rusa no es significativamente superior. Baste un dato: H&M, con 170 tiendas, casi tres veces menos, se dejó 190 millones de euros en salir de Rusia.

Antes de la invasión de Ucrania, el mercado ruso representaba aproximadamente un 5% de las ventas totales de H&M, que se vio fuertemente penalizada en sus cuentas del tercer trimestre del año tanto por el abandono del país como por la retracción del consumo.

A diferencia de Inditex, los suecos plantearon su salida de forma distinta. El pasado verano comenzaron con un proceso de apertura de tiendas con el objetivo de liquidar todo su stock antes de la marcha definitiva. En septiembre, la compañía ya había clausurado de forma definitiva unas 30 tiendas. Su CEO, Helena Helmersson, indicó que no hay todavía fecha para el final del proceso de liquidación: «Intentaremos vender la mayor parte de las tiendas».

¿Recuperar los ingresos en Rusia?

Al margen de los costes extraordinarios que implica la salida de Rusia, en el caso de Inditex, la marcha del país supone también su retirada de un negocio importante, algo que también tendrá muy en cuenta el mercado. La Federación rusa representaba alrededor del 8,5% del resultado neto de explotación del grupo. El pasado año, su resultado antes de impuestos en el país fue de 240 millones de euros, tan solo superado en Europa por España y por Suiza. Las ventas se estimaban en un rango de entre 1.000 y 1.500 millones.

La salida definitiva de Rusia supone un considerable mordisco a la tarta de Inditex. Sin embargo, al cerrar la venta con una compañía con la que ya mantiene relaciones, los de Arteixo deslizan la posibilidad en el comunicado a la CNMV de regresar al mercado bajo la fórmula de la franquicia, algo, por ejemplo, que ya hicieron en el pasado en Venezuela.

“La transacción supondrá el cese de operaciones de Inditex en la Federación Rusa tras la suspensión de su actividad comercial el pasado 5 de marzo. En el supuesto de que se dieran en el futuro unas nuevas circunstancias que, a juicio de Inditex, permitieran el retorno de las marcas del grupo a este mercado, Inditex y el grupo Daher contemplan en su acuerdo la posibilidad de una colaboración entre ambos a través de un contrato de franquicia”, explica.

Es decir, la salida de los de Marta Ortega puede no ser definitiva.