Pharma Mar, Moderna y Novavax: historia de tres ‘chicharros’ que se hicieron gigantes en la pandemia

Un año antes del estallido del coronavirus, Novavax estuvo a punto de salir de la lista del Nasdaq. Pharma Mar obtuvo el mejor resultado de su historia en 2020 y Moderna presentó sus primeros beneficios en una década

La americana Novavax tiene en estudio en cuatro territorios una vacuna contra el Covid que, en zona comunitaria, será producida por la gallega Zendal

La americana Novavax tiene en estudio en cuatro territorios una vacuna contra el Covid que, en zona comunitaria, será producida por la gallega Zendal

Esta semana tocó presentación de resultados trimestrales de muchas de la grandes farmacéuticas del Covid. Entre enero y marzo, AstraZeneca consiguió un beneficio neto de 1.562 millones de dólares (1.288 millones de euros), un 108% más que el ejercicio precedente. No obstante, de momento, tan solo un 3,75% de sus ingresos proceden de la vacuna contra el coronavirus. En realidad, el grupo británico ya era un gigante consolidado en su sector mucho antes de la pandemia. No ocurre así, sin embargo, con otras empresas como las americanas Moderna o Novavax, que crecieron exponencialmente a la vez que presentaban sus antígenos contra el virus. En España, otra biotecnológica, Pharma Mar, también vio cómo sus beneficios y su cotización se disparaba en la pandemia. En su caso, la firma de José María Fernández de Sousa, tiene en fase de ensayo un medicamento,el Aplidin, que podría evitar la replicación del coronavirus en pacientes ya infectados.

Aunque con sus notables diferencias, los casos de Novavax, Moderna y Pharma Mar guardan similitudes. Sin tratarse de compañías de grandes dimensiones, su historia empresarial quedará marcada para siempre por su ascenso el año en que estalló la pandemia.

Estallido en bolsa

Novavax, la compañía americana con base de operaciones en Maryland y que llegó a un acuerdo con el grupo gallego Zendal para la producción del antígeno de su vacuna, cerró la sesión en el Nasdaq este viernes con la acción a un precio de 176 dólares. Rebotó un 2% tras jornadas tambaleándose debido a la posibilidad de la liberalización de las patentes. En febrero de este año, cuando dio a conocer los resultados de efectividad de su fármaco, el título llegó a rozar los 320 dólares. La bolsa expone a las claras su ascenso: el 1 de abril de 2020, con la mayor parte del mundo sumido en un confinamiento duro, la acción cotizaba a 14,03 dólares.

Con sede en Massachusetts, Moderna es otra de las grandes farmacéuticas de la pandemia que también cotiza en el Nasdaq. Este viernes, la acción rebotó un 1,59% hasta los 163,05 dólares. En abril del año pasado estaba a 29,67 dólares.

Por su parte, el ascenso en bolsa de la española Pharma Mar también evidencia su crecimiento a lo largo del año de la pandemia (entre otras cuestiones, la antigua Zeltia fue capaz de dar el salto en el mercado español del continuo al IBEX). En 2018, la firma con sede en O Porriño (Pontevedra) acabó el año con una capitalización de poco más de 240 millones de euros. Sacudida en aquel momento por una fuerte volatilidad, representaba lo que en el argot financiero se conoce como un chicharro: un valor de baja capitalización, con una cuenta de resultados poco boyante y que llegaba a descender del euro por acción (también en 2020 acometió una agrupación de títulos mediante un contrasplit). Su evolución comenzó a mejorar ya en 2019, cuando acabó el año con el mercado valorando la compañía en más de 800 millones, aun a pesar de acabar el ejercicio en números rojos. En 2020, año de su ascenso, llegó a diciembre con una capitalización bursátil de 1.300 millones de euros. Este viernes, la compañía acababa la semana en 1.561 millones de euros. El valor de la acción creció algo más de un 4%, hasta los 85,61 euros.

Novavax, una ‘Cenicienta’

Evolución bursátil a un lado, la situación de las tres compañías en la actualidad dista mucho de la que presentaban antes de la pandemia. A principios del pasado marzo, coincidiendo con la presentación de los resultados anuales de Novavax, el Financial Times recordaba que, menos de un año antes de la irrupción del covid, la farmacéutica se enfrentaba a la exclusión de la lista de valores de Nasdaq. El artículo explicaba que la compañía había invertido millones de dólares en investigación y desarrollo de vacunas y, sin embargo, “en 33 años, se acercaba a la mediana edad sin una sola inyección aprobada”. El reportaje incluía las declaraciones de una sanitaria de Tennesse que indicaba: “Es una Cenicienta. Una empresa pequeña que estaba a punto de cerrar potencialmente y que ha podido jugar con las grandes en la carrera por la vacuna del Covid”.

Novavax presentará sus resultados correspondientes al primer trimestre del año la próxima semana. El año pasado lo cerró con unas pérdidas de 418 millones de dólares, algo que se explica, en parte, por la fuerte inversión en investigación y desarrollo. No obstante, con su vacuna muy cerca ya de salir al mercado, con acuerdos de producción cerrados en Estados Unidos y a la espera de hacer lo mismo en Europa, los analistas sostienen que los de Maryland obtendrán este año unos beneficios que sobrepasarán los 1.600 millones de dólares.

Los primeros beneficios de Moderna

Quién sí presentó resultados esta semana fue Moderna. El laboratorio estadounidense logró unos beneficios netos de 1.221 millones de dólares, poco más de 1.000 millones de euros, gracias a la comercialización de su vacuna contra el Covid. En el mismo trimestre del año pasado, perdió 124 millones de dólares.

En la presentación de resultados, el CEO de la compañía, Stéphane Bancel, explicó que solo en el primer trimestre del año, Moderna envió 102 millones de dosis de su vacuna contra el Covid “y muchas decenas de millones de personas pudieron vacunarse por completo o recibieron una primera dosis”. “Hace doce meses, en el primer trimestre de 2020, Moderna nunca había realizado un estudio clínico de fase 3, nunca obtuvo un producto autorizado por el regulador y nunca hizo 100 millones de dosis en un solo trimestre, ni siquiera 10 millones… ni siquiera un millón de dosis”, explicó el empresario, que recientemente comenzó a figurar en la lista de millonarios Forbes.

El analista de Jefferies Michael Yee asegura que las ventas de la vacuna de Moderna pueden generar más de 5.000 millones de dólares al año. Foto: Efe
El analista de Jefferies Michael Yee asegura que las ventas de la vacuna de Moderna pueden generar más de 5.000 millones de dólares al año. Foto: Efe

“La compañía logró ingresos de 1.900 millones en el primer trimestre, de los cuales 1.700 fueron de ventas de productos de la vacuna contra el Covid. El beneficio neto fue de 1.200 millones. Esto marca el primer trimestre rentable de la compañía en su historia, después de muchos años de pérdidas operativas”, apuntó en la presentación de resultados.

Las diferencias con Pharma Mar

Mientras tanto, en España, Pharma Mar registró en 2020 el mayor beneficio neto atribuido de su historia, con 137 millones de euros, frente a las pérdidas de 11,3 millones del año precedente. En lo que se refiere al primer trimestre de 2021, la compañía presentó esta semana unos resultados positivos de 24 millones de euros. Una cifra considerable, pero que representa casi una tercera parte respecto a los 70 millones alcanzados en el mismo periodo del año pasado. Esto se debe, fundamentalmente, a los ingresos extraordinarios que recibió por parte de la farmacéutica irlandesa Jazz Pharma, que comercializa en Estados Unidos su antitumoral Zepzelca.

Y es que hay algo que diferencia a Pharma Mar de Novavax y Moderna. Aunque se trata de su fármaco más mediático, el Aplidin, medicamento que podría acabar con el Covid en pacientes ya infectados, aún no le genera ningún ingreso (está en fase final de pruebas). Si bien su lucha contra el coronavirus acaparó la atención de muchos inversores, su crecimiento en beneficios el año de la pandemia vino dado, en gran medida, por su fármaco para tratar el cáncer de pulmón.