El Gobierno, Aena y las aerolíneas no se ponen de acuerdo sobre quién debe controlar las PCR

Los pasajeros se aprovechan del descontrol para viajar con un documento falso, pues la mayoría de veces "ni los miran"

Un viajero a su llegada al aeropuerto de El Prat de Barcelona el 23 de noviembre de 2020, el primer día en que los turistas estaban obligados a presentar una prueba PCR negativa de coronavirus para entrar a España | EFE/AG

Un viajero a su llegada al aeropuerto de Barcelona – El Prat. EFE

Las pruebas PCR son caras y muchos no quieren pagarlas, aunque tampoco piensan renunciar a viajar este verano. Así que para poder moverse han decidido utilizar pruebas pasadas o de terceros y modificarlas, presentando así una PCR falsa la hora de volar.  

Los viajeros consultados por Economía Digital ponen de relieve que no siempre se piden o solo lo hacen en el sitio de llegadaY en cualquier caso, las miran de pasada. Además, han notado bastante caos según los destinos. No está claro quién debe pedir esta prueba y en cada país, el protocolo es distinto.  

Llegados a este punto nos preguntamos ¿Quién es la autoridad encargada de revisar los test de antígenos o PCR al viajar en avión? Y ¿Cómo se controla si las PCR han podido ser falsificadas? 

Desde Aena, el gestor aeroportuario español, explican que en los aeropuertos españoles hay tres controles primarios, tal y como indica el Gobierno. Se trata de la toma de temperatura mediante termómetros sin contacto o por cámaras termográficas; un control visual sobre el estado del pasajero; y un control documental, comprobando el Formulario de Control Sanitario (FCS) cumplimentado por el viajero antes de llegar a España. 

De todo esto se encarga el personal contratado por Aena en colaboración con las instituciones públicas. El gestor aeroportuario también aporta de modo temporal los recursos humanos, informáticos y de apoyo necesarios.

Pero esta no es su competencia. Por eso, la información que reciben, ni la guardan ni la tramitan. Esto corresponde al Ministerio de Sanidad.  La empresa aclara que en ningún caso, en estos controles se revisan pruebas PCR ni se hacen test en el aeropuerto. 

Pero en el el BOE se especifica que «como parte del control documental que se realiza en los puntos de entrada, se podrá solicitar al pasajero en cualquier momento… la acreditación del resultado de la PDIA (PCR)«. También, que Aena no estará obligada a realizar más de 150.000 test de forma mensual en toda la red.

Es decir, que si fuera el caso, el gestor de los aeropuertos debe controlar que los pasajeros tienen una PCR negativa o incluso, hacer la prueba in situ. Aunque trabajadores de Barajas consultados por ED, señalan que no se están haciendo porque no hay personal.

Toma de temperatura sin contacto en un aeropuerto./EFE

Desde Sanidad explican a Economía Digital que en los vuelos internacionales corresponde al Estado los controles sanitarios a la llegada, que son ejecutados por los Servicios de Sanidad Exterior, en base a la Resolución de la Dirección General de Salud Pública de 4 de junio. 

En el caso de vuelos nacionales, es la comunidad autónoma la que puede establecer algún tipo de requiso, como ocurre en las Islas Baleares o las Islas Canarias, que piden un test de antígenos.  

También destacan que en el caso de cualquier sospecha en la documentación acreditativa que tiene que llevar el viajero, si procede de un país de riesgo, se realiza un test en el propio aeropuerto. 

¿Qué papel juegan las aerolíneas? 

Desde Aena dicen que las aerolíneas son las que tienen que comprobar en el embarque si el pasajero lleva su prueba negativa en Covid-19. Más que nada, porque no se pueden arriesgar a llegar al país destino, de positivo y manden al pasajero de vuelta. Pues este coste lo asume la aerolínea.  

En Iberia, que vuela a 50 países y en cada uno exige requisitos diferentes para poder entrar, aseguran que el personal de tierra pide la documentación necesaria en facturación y embarque a todos los pasajeros. Después, dependiendo del país, se la vuelven a pedir o le hacen un control.  

En la misma línea, Level explica que si el destino exige pruebas PCR, el personal de tierra realiza el control de la prueba en facturación y embarque. También, que previamente se envía un correo electrónico a los pasajeros del vuelo informando de los requerimientos de entrada al país al que viaja. 

La empresa ha alcanzado acuerdos con algunas compañías médicas para que los pasajeros que vayan a volar con ellos, se realicen pruebas con mayor flexibilidad y a precios reducidos. 

Desde la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) comentan que las líneas aéreas deben garantizar que todos los pasajeros que embarquen con destino a España disponen, en formato digital o en papel, del FCS, que se hace online y genera un código QR individualizado, «debiendo impedir el embarque a aquellas que no lo presenten». 

Pero este documento no determina si el pasajero tiene Covid. Por eso, para aquellos destinos en los que también hace falta un control documental (como una PCR negativa), dicho documento deberá comprobarse antes de embarcar. Y si no es válido o no lo tiene, también se denegará el embarque. 

«Con el pasaporte europeo todo es más fácil»

La asociación destaca que lo tienen «más fácil» aquellos que ya cuenten con el certificado digital Covid de la UE, porque al estar integrado en la app Spain Travel Health, el QR que sale tiene un mensaje que dice “fast control”. Lo que indica que no hay que hacer ningún control adicional a la llegada, con el escaneo del QR basta. 

El resto de QR vendrá indicado como «documento control”, lo que le indicará al que lo tiene que comprobar que tiene que pedir la documentación (certificado vacunación o PCR) según el país de origen. 

Resumiendo, el Gobierno cede el control de estas pruebas a Aena, el gestor de los aeropuertos a las aerolíneas y estas empresas, a las autoridades que deban hacerlo en el destino de los pasajeros. Un descontrol que hace que muchos se aprovechen y estén optando por falsificar el documento y viajen sin saber realmente si tienen la enfermedad.

Cristina Hidalgo