Alcoa reactiva la producción de aluminio en Australia y Brasil mientras arrecia la crisis de San Cibrao

Alcoa rearrancará líneas de electrolisis paradas en la factoría australiana de Portland, en la que llegó a un acuerdo con el Gobierno para reducir la factura eléctrica

Trabajadores de Alcoa en Lugo durante las protestas realizadas en 2020. Foto: EFE/Eliseo Trigo

Trabajadores de Alcoa en Lugo durante las protestas realizadas en 2020. Foto: EFE/Eliseo Trigo

La ecuación de Alcoa San Cibrao todavía parece lejos de poder despejarse. El Gobierno insiste en que, tras el último varapalo judicial a la compañía y que ratificó la decisión de declarar nulo en ERE en la planta de A Mariña, los americanos deben vender. La empresa insiste, no obstante, en que, con los precios energéticos actuales, la planta es inviable. Mientras tanto, la plantilla prosigue con una huelga que, a final de mes, si continúa, dejará unas 38.000 toneladas de aluminio almacenadas. El comité de empresa demanda al Gobierno un paso al frente, que adquiera la compañía a través de la SEPI, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, y que facilite el traspaso de la fábrica a un comprador estable. Así, mientras en España las posiciones parecen enrocadas, los de Pittsburgh anuncian nuevos rearranques (como se denomina en el sector) de líneas de electrolisis en plantas de Australia y Brasil.

El último anuncio se produjo la noche del pasado domingo (hora española). La multinacional informó de un nuevo rearranque de cubas en una de sus plantas de Australia, concretamente la de Portland. La planta guarda similitudes con la de San Cibrao. También allí se llegó a hablar de cierre en 2020 debido a la factura eléctrica. No obstante, este este caso, las autoridades activaron una línea de ayudas públicas que decantó la balanza.

Ayudas públicas en Australia

Según el anuncio de Alcoa, Portland Aluminium planea rearrancar líneas de electrolisis que estaban paradas en la factoría del estado de Victoria, en Australia, y con las cuales podrán producir unas 35.000 toneladas métricas más de aluminio por año. “El proceso para reiniciar la capacidad, que ha estado inactiva desde 2009, comenzará de inmediato, y se espera que la producción de metal comience en el tercer trimestre de 2022”, explica el gigante norteamericano. “Una vez que se complete el reinicio, Portland Aluminium operará a aproximadamente el 95% de la capacidad total”, explica.

A pesar del anuncio, la factoría australiana estuvo, como la de San Cibrao, en la cuerda floja. También allí la multinacional puso como argumento los altos precios eléctricos. Sin embargo, en marzo de este año, los dueños del histórico activo de A Mariña lucense anunciaron que habían cerrado acuerdos para nuevos contratos eléctricos con AGL, Alinta Energy y Origin para poder abastecer a la factoría, que además contaría con el respaldo del Gobierno federal australiano.

Similitudes con San Cibrao

El Ejecutivo presidido por Scott Morrison se comprometió a abonar algo más de 12 millones de euros al cambio anuales durante cuatro años en concepto de una suerte de mecanismo de interrumpibilidad para reducir los costes energéticos de una planta que, según los medios australianos, supone por sí sola el 10% del consumo eléctrico de todo el Estado de Victoria.

Ahora, explica Alcoa, la energía para operar la capacidad restaurada se suministrará en virtud de un nuevo acuerdo de cuatro años con la generadora de energía AGL, que complementa los alcanzados a principios de año.

El nuevo rearranque, explican, generará unos 30 puestos de trabajo directos nuevos, además de 50 temporales. La planta australiana tiene, en la actualidad, una plantilla de unas 680 personas. Números ligeramente superiores a los de la factoría de aluminio primario de San Cibrao, que supera en medio millar de trabajadores directos. Empleados que, en estos momentos, mantienen una huelga con la que esperan forzar que tanto el Gobierno como la compañía retomen negociaciones.

Brasil

Con el precio del aluminio en máximos de 13 años en la Bolsa de Metales de Londres, este no es el único rearranque que Alcoa ha acometido en los últimos tiempos. A finales de septiembre, la corporación industrial también anunció la reactivación de sus 268.000 toneladas anuales de capacidad en la fundición de Alumar en Brasil, que se espera que esté operativa para el cuarto trimestre de 2022.

De nuevo, en este caso, la corporación destacó en su anuncio el apoyo del Gobierno de turno.“El proceso para reiniciar la capacidad inactiva comenzará de inmediato. El primer metal fundido se espera en el segundo trimestre de 2022 y se prevé que la capacidad total de 268.000 toneladas anuales esté operativa en el cuarto trimestre de 2022”, dijeron los de Roy Harvey, que esperan que para 2024 la fundición esté “alimentada por energía 100% renovable”.