Fernando Vidal y la directiva del Dépor tiran la toalla

Fernando Vidal y sus consejeros, a excepción de David Villasuso, dan un paso a un lado y ponen sus cargos en el Deportivo a disposición de Abanca

Fernando Vidal

Fernando Vidal, ahora expresidente del Deportivo de La Coruña

Fernando Vidal y el resto de consejeros del Deportivo ponen punto y final a su etapa en el conjunto blanquiazul. Según ha anunciado en la rueda de prensa que se ha iniciado este lunes a las 18.00 horas, Fernando Vidal y los consejeros que formaban parte de su candidatura (a excepción de Miguel Otero, cesado el año pasado por discrepancias con el acuerdo sellado para que Abanca capitalizase deuda) han puesto su cargo a disposición del club tras los últimos tropiezos del equipo en Segunda B.

El movimiento dará paso a la toma de control del consejo de administración por parte de Abanca (principal accionista del Deportivo), que, hasta el momento, solo contaba con un representante en el máximo órgano de representación del club. Se trata de David Villasuso, que fue nombrado director general del club el pasado mes de mayo y que en diciembre se convirtió también en consejero.  

El plan de Abanca

El relevo de consejeros en el Deportivo tiene lugar una semana después de que el presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, anunciase en la rueda de prensa posterior a la presentación de resultados de la entidad anunciase nuevos cambios encaminados a “profesionalizar el club”.

Tras esas palabras, por la tarde se celebró una reunión en la que se «nos comunica deseo expreso del accionista mayoritario de que este consejo de un paso a un lado para que ellos puedan conformar un consejo profesional que diseñe el nuevo futuro del Deportivo», ha dicho el hasta ahora presidente del Deportivo. Fernando Vidal ha reivindicado que su llegada al club se produjo en un momento en el que el club «estaba desahuciado» y «nadie quería hacerse cargo del club». Además, Vidal ha defendido la actuación del Deportivo desde su llegada al cargo hasta el punto de que el club se quedó a un solo gol de salvar la categoría, así como el papel llevado a cabo durante el Caso Fuenlabrada (que ahora se resuelve en los juzgados) y el acuerdo con Abanca para capitalizar deuda que ha permitido la continuidad del club aún en Segunda B.