La dueña de R y Euskaltel ingresará con la opa más que todo su valor en bolsa

Zegona, el fondo británico que impulsó la expansión de Euskaltel con Virgin, recibirá 430 millones si triunfa la opa de MásMóvil, cuando su capitalización en bolsa solo alcanza los 346 millones

La dueña de R y Euskaltel ingresará con la opa más que todo su valor en bolsa

Zegona es uno de los actores clave en la opa de MásMóvil sobre Euskaltel. No solo por ser el primer accionista de la operadora vasca y uno de los que han pactado la venta, sino también por haber acelerado la expansión del grupo en España. El fondo británico estaba convencido de que Euskaltel tenía que crecer más rápido, así que tomó el control de la compañía en 2019 a base de comprar acciones en el mercado; nombró consejero delegado a José Miguel García y se hizo con la marca Virgin para apuntalar el proceso de expansión más allá de Galicia, Asturias y País Vasco.

La oferta de MásMóvil deja el plan a medias pero, de salir adelante, hará a Zegona de oro. El fondo, cuyo único activo es Euskaltel, recibirá unos 430 millones de euros por la venta de su 21,4% de la compañía. La cuantía es más que todo el valor en bolsa de Zegona. Bastante más, pues cerraba sesión en Londres este martes con una capitalización de 346,6 millones de euros. Nunca antes en su trayectoria había ingresado tanto en un mismo ejercicio, salvo con la venta de Telecable a la propia Euskaltel por 686 millones en 2017.

MásMóvil valora su participación en la ‘teleco’ vasca más que el propio mercado, lo que ha permitido que, a falta de que se concrete la operación, las acciones del fondo se revaloricen un 25%. En el momento del anuncio de opa, el pasado domingo, la oferta de MásMóvil equivalía a casi el doble del valor de Zegona en bolsa.

Las plusvalías de Zegona

La firma británica está dirigida por Eamonn O’Hare y Roberto Samuelson, los dos socios fundadores que han considerado «un éxito» su estrategia en España tras la oferta de MásMóvil. Desde su primera operación, la compra de la asturiana Telecable por 640 millones en 2015, identificaron como una oportunidad para obtener beneficios el proceso de consolidación que, a su juicio, debía ocurrir en el sector español de las telecomunicaciones.

Y ocurrió. Dos años después vendió por 686 millones la cablera asturiana a Euskaltel, incluyendo los 245 millones de deuda, pero quedándose un 15% del grupo vasco, que ya entonces integraba a la gallega R. Los 430 millones que ingresará ahora le permitirán obtener una plusvalía de más de 200 millones en seis años, a la que hay que sumar los dividendos repartidos por Euskaltel y restar el coste de las acciones que le permitieron alcanzar el 21% del capital del grupo.