La intervención de los precios del alquiler coge a las ciudades gallegas con 90.000 viviendas vacías

En Ourense, Lugo y Ferrol, cerca del 20% del parque son viviendas vacías, aunque el número de inmuebles sin habitar roza los 20.000 en A Coruña y Vigo, el doble que en Santiago y el triple que en Pontevedra

Ampliación de San Paio de Navia en Vigo / Xunta

Ampliación de San Paio de Navia en Vigo / Xunta

La futura ley de vivienda, que prevé tanto recargos en el IBI a la vivienda vacía como limitaciones a los precios del alquiler, coge a Galicia sumergida en la paradoja que arrastra desde hace años: sufre tensiones en los arrendamientos urbanos, básicamente por la mayor demanda y la disminución de la oferta a causa de la derivación de parte de los inmuebles hacia la vivienda vacacional y la falta de obra nueva asequible; y, al mismo tiempo, es la comunidad con más viviendas vacías, unas 300.000, de las cuales, en su mayor parte, se desconoce el nivel de deterioro y posibilidades de recuperación.

Aunque la despoblación del rural es clave en el elevado número de inmuebles sin habitar, también se registra un importante número en el ámbito urbano, a priori, el único susceptible de aplicar las medidas intervencionistas que promueve el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos. Según los datos de la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias, que como el resto del sector ha mostrado su oposición frontal a la ley de vivienda, hay casi 90.000 viviendas vacías en las siete ciudades gallegas. Concretamente, 89.518, con datos cerrados en octubre de este año.

El número más elevado corresponde al concello de A Coruña, con 19.383, el 14,24% del parque. Muy cerca está Vigo, con 18.588 inmuebles sin ocupar, un 12,94%.

Aunque en número, las dos principales ciudades de Galicia duplican e incluso triplican a otras urbes, como Pontevedra (6.886 viviendas vacías), en porcentaje de vivienda vacía son las de interior, Lugo y Ourense, las que presentan un peor balance, superando el 20% del parque. En la capital ourensana son 14.561 inmuebles, el 21,7% del total; y en la lucense son 12.370 viviendas, un 20,74% del parque.

Más del 30% de viviendas vacías

En Pontevedra no hay ningún municipio que supere el 30% de viviendas vacías, según los datos de Fegein, y un puñado en A Coruña rebasa ese porcentaje. Sucede en Malpica de Bergantiños (33,74%), Cee (30,26%), Mañón (30,12%), Carnota (34,22%), Cariño (32,18%), Cedeira (33,96%) y Camariñas (33,03%), en la provincia coruñesa.

Son más abundantes en Ourense, con casos extremos como el de Porqueira, en la provincia ourensana, donde el 40,62% del parque son viviendas vacías, o Castrelo do Val, que supera el 38%. Rairiz de Veiga, Carballeda de Avia, Ramirás o Maside están próximas al 35%.

En Lugo destaca negativamente Foz, con un 33,95% de viviendas vacías, seguida de Becerreá con el 28,6%. Solo un municipio, por tanto, está por encima del 30%.

La posición de la patronal sobre el alquiler

Fegein considera que “no ha habido flexibilidad ante los cambios sociales” en el mercado de la vivienda. Se refiere al nuevo escenario surgido de la crisis financiera, con mayor movilidad laboral, menor poder adquisitivo, más dificultades para acceder al crédito y, en definitiva, más demanda del alquiler que de la vivienda en propiedad a consecuencia de todo lo anterior.

Sin embargo, esto no ha ido acompañado de la construcción de “un parque de viviendas sociales como en el resto de Europa, pero con la colaboración público-privada, y dejando que la vivienda libre se regule por sí misma, sin intervencionismos”, apunta Benito Iglesias, presidente de Fegein.

“Hay que sacar suelo urbanizable al mercado lo antes posible para abaratar los precios. Y hay que poner suelo y vivienda al alcance de todos, con una nueva ley que proporcione seguridad jurídica urbanística”, añade.