La nueva estrategia de Amancio Ortega: invierte mil millones en energía para ganar más vía dividendos

Al margen de Inditex y del ladrillo, la fortuna del hombre más rico de España seguirá creciendo con su redoblada apuesta en sectores estratégicos y con fuerte reparto de dividendos, de Enagás a las operadoras eléctricas de España y Portugal

Amancio Ortega

Amancio Ortega, fundador de Inditex

Dice la lista Forbes que Amancio Ortega es la fortuna mundial número doce, con un patrimonio estimado en 66.500 millones de euros. El grueso de su capital reside en su participación de casi un 60% en Inditex, valorada en la actualidad en 53.500 millones de euros. No obstante, el apetito inversor del millonario a través de su holding Pontegadea no se queda ahí. En menos de 24 horas se ha hecho pública la irrupción del dueño de Zara en el capital de las dos operadoras eléctricas de España y Portugal, al hacerse con paquetes accionariales valorados en 450 y 190 millones de euros. Se trata de elecciones estratégicas: compañías que reparten jugosos dividendos y que pertenecen a un sector estable y regulado que le asegura ingresos sostenidos en el tiempo.

Con estas dos últimas compras sobre la mesa, ¿se está produciendo un cambio de rumbo en la estrategia inversora de Ortega? En realidad, lo que parece es que Pontegadea acelera una apuesta energética que comenzó en 2019, cuando se hizo con el 5% de Enagás por unos 280 millones de euros. Hoy en día, y teniendo en cuenta su cotización, esa participación vale unos 500 millones de euros. Así pues, con una inversión inicial de unos mil millones en la gasera de Antonio Llardén, Red Eléctrica (REE) y Redes Energéticas Nacionales (REN), la primera fortuna española se asegura ganar (aún) más dinero en los próximos años.

Grupos con presencia (o herencia) estatal

Al margen de Inditex, la actual estrategia inversora de Ortega parece clara. Con los dividendos que le genera la multinacional textil, Pontegadea, pilotada por Roberto Cibeira, apuesta por inversiones inmobiliarias en edificios con clientes premium, algo que ha mantenido este negocio alejado de los problemas que el Covid le generó a muchas grandes socimis, que tuvieron que renegociar alquileres. Pero, desde hace cuatro ejercicios, también irrumpe en compañías estratégicas que le aseguran la entrada anual de más ingresos financieros.

Apuestas conservadoras pero seguras en grupos con escasa o nula competencia (sectores casi monopolíticos) y con presencia (o herencia) pública. Hay que recordar que Pontegadea también es titular de casi un 10% de Telxius, que compró a Telefónica por 378 millones de euros en 2018. La venta de la gran mayoría de sus torres de telecomunicaciones este año a la americana ATC le reportó a Ortega unas plusvalías de 330 millones.

Fieles a su consabida discreción, el desembarco de Ortega en Red Eléctrica Española (REE) y en Redes Energéticas Nacionales (REN) no fue anunciado con antelación. Fueron las pertinentes comunicaciones a los reguladores bursátiles de España y Portugal las que revelaron la adquisición de sendos paquetes accionariales. No obstante, conocida la compra a través de Pontegadea Inversiones, fuentes de la patrimonial confirmaron las operaciones e indicaron a Economía Digital Galicia que las dos se llevaron a cabo de forma independiente, si bien coincidieron en el tiempo. Responden ambas “a los exigentes criterios que Pontegadea aplica a todas sus inversiones, tanto en su negocio principal (en la selección de activos inmobiliarios) como en las inversiones financieras en otros sectores”.

Las marcas de la casa

Las adquisiciones de inmuebles de Amancio Ortega, que cuenta con una cartera valorada en 14.000 millones, atienden siempre a unos criterios reconocibles: Pontegadea apuesta por grandes edificios, principalmente del sector de las oficinas, ubicadas en zonas prime y con inquilinos de solvencia reconocida. La última compra conocida, efectuada el diciembre pasado, en plena pandemia, es un ejemplo claro. La family office se hizo con un inmueble en la plaza St James de Londres por 220 millones de euros que cuenta entre sus inquilinos a la firma de capital riesgo Cinven y al fondo especializado en inversiones de atención médica GHO Capital.

De igual modo que las inversiones en el ladrillo de Ortega cuentan con un denominador común, las operaciones inversoras también tienen similitudes claras. En todas los grupos estratégicos en los que ha desembarcado recientemente ha adquirido importantes paquetes accionariales. De hecho, se erige como segundo accionista de referencia de Enagás (5%), Red Eléctrica (5%) y la lusa REN (12%). A pesar de la vocación de permanencia, Pontegadea no ocupa ningún asiento en el consejo de administración de la gasera de Antonio Llardén y se espera que siga la misma estela en el caso de las dos últimas adquisiciones. En los tres casos, cotizadas que desarrollan actividades reguladas, la rentabilidad sobre dividendo es alta.

Dividendos

Enagás cerró el primer semestre del año con un beneficio de 213,1 millones de euros, un descenso de un 9,8% respecto al mismo periodo de 2020, afectada por el impacto del nuevo marco regulatorio para el periodo 2021-2016. A pesar del descenso, su presidente calificó los resultados de “muy positivos”. Este mes, distribuyó entre sus accionistas 264 millones. Repartió un dividendo de 1,008 euros por acción, el segundo de los pagos con cargo a las cuentas de 2020 (en diciembre ya abonó un primero de 0,67 euros). A cuenta de 2021, la empresa prevé abonar 1,7 euros por título, cantidad que subirá a 1,72 en 2022 y a 1,74 como mínimo a partir de 2024.

Por su parte, Red Eléctrica cerró el primer semestre del año con un beneficio neto de 358,2 millones de euros, un 8% más que en el mismo periodo del pasado ejercicio. La compañía acordó un pago por acción de un euro entre el periodo 2021-2022 y un suelo de 0,8 euros entre 2023 y 2025.

Eso sí, por mucho que Ortega afine sus inversiones, nada puede igualar a Inditex. El pasado año, con un reparto entre accionistas cercenado por la pandemia, el dividendo de Pontegadea fue de 646 millones de euros, mil menos que en el ejercicio prepandémico. Este 2021 percibirá 1.293 millones.