La paradoja de Alcoa San Cibrao: una venta difícil en medio del boom del aluminio

Los resultados de Alcoa evidencian la recuperación del sector del aluminio a nivel global mientras España atraviesa su particular crisis laboral con San Cibrao y Alu Ibérica

Protestas de trabajadores de Alu Ibérica en A Coruña. EFE

El comité de empresa de Alcoa en San Cibrao ha sido convocado este lunes a una reunión con el vicepresidente económico de la Xunta, Francisco Conde, en una semana en la que está previsto que la compañía informe sobre el proceso de venta. Todo esto, mientras que el 30 de abril concluye el plazo que se dieron la multinacional y los representantes de los trabajadores para que materializase la operación, en la que el grupo negocia directamente con el Gobierno central para traspasar la factoría de aluminio primario a la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales).

La venta de la factoría aún tiene muchas incógnitas que despejar. En la última reunión del secretario general de Industria, Raül Blanco, con la parte social y la Xunta de Galicia, el alto cargo del Gobierno central abrió la puerta a que las negociaciones se extendan más allá de la fecha del 30 de abril. La multinacional insiste en su voluntad de llegar a un acuerdo (así lo expresó el propio presidente de la corporación a nivel mundial en la presentación de resultados trimestrales del grupo, la pasada semana). Por el momento, ha trascendido que la compañía está dispuesta a traspasar por un euro el activo y aportar una cantidad económica, como hizo cuando se deshizo de las plantas de A Coruña y Avilés. Sin embargo, pide establecer una cláusula de indemnidad que la blinde ante reclamaciones y demandas. Asegura que es algo habitual en estos procesos y que cobra mayor sentido cuando la intención de la SEPI es, a su vez, vender la planta a un inversor solvente una vez en su poder. No obstante, el Gobierno se ha manifestado contrario a esta demanda.

Las negociaciones por Alcoa San Cibrao discurren en el tiempo a la vez que las fábricas de Alu Ibérica en A Coruña y Avilés, que los americanos vendieron en 2019 al fondo Parter y que esta revendió a Grupo Industrial Riesgo, atraviesan su particular crisis. La Audiencia Nacional investiga una presunta despatrimonialización fraudulenta en las sociedades con las que se gestionan las factorías gallega y asturiana. Trabajadores y gobiernos autonómicos han puesto sobre la mesa la necesidad de que la SEPI también intervenga ambas alumineras para facilitar la entrada de un inversor estable a largo plazo. La pasada semana, el Gobierno asturiano, en manos del PSOE, solicitaba a Alcoa que revirtiese la venta para facilitar esta maniobra. Los comités de empresa aseguran que los acuerdos comprometidos en el momento de la venta por parte de los compradores no se han cumplido, lo que daría pie a esta posibilidad. Desde la Xunta de Galicia, el vicepresidente económico pide al Gobierno que se lleve a cabo una autoría, precisamente para analizar el grado de cumplimiento de los acuerdos de inversión.

Así las cosas, la solución a ambos conflictos no parece sencilla. La crisis del aluminio español, curiosamente, se produce en un momento de remontada del sector a nivel mundial. Así lo evidencian los propios resultados de Alcoa como corporación correspondientes al primer trimestre del año, entre enero y marzo.

Plantas competitivas

Aunque desde Alcoa aseguran que la planta de San Cibrao continúa en números rojos, lo cierto es que a nivel consolidado, el grupo ha experimentado una notable recuperación. La compañía finalizó el primer trimestre del año con un beneficio de 146 millones de euros, un 119% más. Los ingresos también aumentaron un 20%. Según dijo en la presentación ante analistas el propio CEO de la compañía, Roy Harvey, varios son los factores que explican la recuperación del grupo. Además del hecho de que acaba de cerrar la venta de una laminadora en Warrick, Estados Unidos, la recuperación de Alcoa se sostiene en gran medida en el aumento de los precios tanto de la alúmina como del aluminio así como la mejora de la demanda. Alcoa ha cerrado sus mejores resultados trimestrales en ganancias e ingresos desde el año 2018. Precisamente, los precios del aluminio están en niveles de hace dos años.

Precisamente, esta situación es lo que hace creer a las plantillas tanto de Alu Ibérica como de San Cibrao que las plantas son competitivas y tienen recorrido por delante en manos de un inversor solvente, sea quien sea. Desde el Gobierno de la Xunta de Núñez Feijóo también solicitan más implicación por parte del Ejecutivo central para garantizar precios eléctricos competitivos, pues aseguran que el Estatuto del Consumidor Electrointensivo, aprobado a finales del año pasado, tras dos años en el limbo, no está solucionando los problemas.

Recuperación del sector

En cualquier caso, los propios resultados de Alcoa anticipan la recuperación del sector. La compañía, a nivel global y según las comunicaciones efectuadas la pasada semana, espera un 2021 “sólido”, basado en la recuperación económica continua y una mayor demanda de aluminio en todos los mercados finales. “El segmento de aluminio de la compañía prevé un crecimiento de dos dígitos en las ventas interanuales de productos de valor agregado”, apunta la compañía en la nota de prensa remitida a los medios. “En el primer trimestre de 2021, los envíos de productos de valor agregado, que incluyen formas y aleaciones específicas como palanquilla, losa, fundición y varilla, aumentaron un 10% secuencialmente, registrando tres trimestres consecutivos de mejora”, indicó.

La recuperación de los precios del aluminio se evidencia en el registro del London Metal Exchange, la Bolsa de Metales de Londres, el mayor mercado del mundo en opciones y contratos a futuro de metales no ferrosos. El 30 de julio de 2019, cuando se selló en traspasó de las plantas de Alcoa en A Coruña y Avilés a Parter, la tonelada de aluminio tenía un precio de 1.781 dólares. El pasado viernes llegó a los 2.328 dólares.

Aluminio verde

Dejando el caso particular de Alcoa a un lado, la mayoría de los grandes analistas sostienen que el mercado del aluminio y, en particular, del aluminio verde, tiene recorrido en los próximos años, marcados por las políticas de descarbonización.

En la propia conferencia ante analistas, los principales directivos de Alcoa destacan el recorrido del aluminio sostenible. “Estamos viendo mercados más fuertes, mercados que están evolucionando para reflejar los problemas clave que enfrenta nuestro planeta. Tenemos la suerte de que el aluminio es una solución sostenible para ayudar a resolver muchos desafíos debido a sus cualidades inherentes. Es ligero, resistente, duradero e infinitamente reciclable. También estamos muy bien posicionados para satisfacer las demandas de nuestros clientes de productos producidos de manera sostenible”, apuntaron.

Precisamente, esa era la apuesta que Liberty House trasladó en su momento a sindicatos e instituciones públicas para el futuro de San Cibrao, la apuesta por el aluminio verde, cuya demanda crecerá en los próximos ejercicios. No obstante, la situación actual que pasa la matriz del grupo, GFG Alliance, debido a la quiebra de su principal financiador, Greensill, pone cuesta arriba la posibilidad de que, finalmente, el grupo británico vaya a hacerse con el activo de A Mariña lucense. Aunque no se dieron nombres, desde el Gobierno de Pedro Sánchez se asegura que hay más “potenciales interesados” en la planta, unos pretendientes que, no obstante, aún no habrían hecho oferta en firme (por lo menos según se trasladó hace dos semanas en la reunión del Ejecutivo con los sindicatos y la Xunta).

Mercado chino

En la recuperación de la demanda del aluminio a nivel mundial también influye el mercado chino. Los analistas indican que en la subida del precio del aluminio también influye el hecho de que las autoridades chinas están tomando medidas sobre las industrias de uso intensivo de energía para frenar las emisiones de carbono.

“Un punto importante a considerar para el futuro es el papel en su evolución de China en la industria mundial del aluminio. Nos ha alentado ver la estricta disciplina que ahora se evidencia en la emisión y ejecución de permisos de operación que cumplen con sus reformas del lado de la oferta y objetivos ambientales”, destacaban a este respecto los directivos de Alcoa la pasada semana.

Con estas cartas sobre la mesa, la producción mundial de aluminio se recupera mientras en Galicia se buscan soluciones para el futuro de las plantas de San Cibrao y A Coruña.