Sandra Ortega afina el ojo inversor: Soandres duplica su rentabilidad tras darse de baja como sicav
La antigua sicav de la mujer más rica de España, transformada en sociedad limitada tras la reforma normativa contra los 'mariachis', incrementó en 15 millones el valor de su cartera en 2024, con una rentabilidad del 6,2%, frente al 2,8% del año anterior

Sandra Ortega manejó una de las sicavs más voluminosas de España. Soandres de Activos llegó a tener un patrimonio de más de 400 millones, aunque los retiros realizados por la hija de Amancio Ortega adelgazaron de manera significativa el vehículo inversor en los años previos a su desaparición. Eso sucedió en 2022, cuando la mujer más rica del país decidió transformar su sicav en una sociedad limitada ante la reforma normativa para poner coto a los mariachis.
El cambio incorporado en la Ley de Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal obliga a contar con un mínimo de 100 accionistas con una inversión de 2.500 euros cada uno para que una sicav pueda acogerse a las ventajas tributarias. De esta manera se evitaban los mariachis u hombres de paja que acompañaban a las grandes fortunas en las sociedades de capital variable para cumplir los requisitos normativos, pero que en realidad no tenían peso alguno en el accionariado. Esta modificación provocó una auténtica estampida, con la disolución de cientos de sicavs. Sandra Ortega también puso pies en polvorosa.
Desde entonces, Soandres opera como una SL dedicada a canalizar el dinero de la accionista de Inditex y Pharma Mar por fondos de inversión de renta fija y, sobre todo, variable. Y no le está yendo mal. De hecho, la antigua sicav cerró en 2024 su mejor año en cuanto a beneficios y rentabilidad desde que causó baja en la lista de vehículos de inversión registrados en la CNMV.
De las pérdidas a los beneficios
Soandres, que comparte domicilio en A Coruña con el grupo empresarial de Sandra Ortega, logró en 2024 unos beneficios de 11,7 millones frente a los cinco millones del año anterior. A cierre de ejercicio contaba con un patrimonio neto de 253,6 millones y unos activos que superaban ligeramente los 256 millones. Ambas magnitudes se elevaron en torno al 5% en comparación con 2023.
La sociedad explica en su informe de gestión, consultado por este medio a través de la plataforma Insight View, que el valor de la cartera se incrementó en 15 millones, lo que equivale a una rentabilidad positiva del 6,2%, la más alta desde su transformación. En 2023, las inversiones de Soandres se habían revalorizado en siete millones, con una rentabilidad bastante más baja, del 2,8%.
El escenario, por tanto, es bastante mejor que en 2022, cuando la sicav, reconvertida aquel mismo año en sociedad limitada, registraba números rojos de 18,3 millones.
La nueva Soandres
En su nueva vida, Soandres tiene como administradora única a Sandra Ortega y como apoderado a José Antonio Fresnedo, el actual número dos de la inversora tras las desavenencias con José Leyte, que todavía colean en los tribunales. La cartera de la sociedad esta valorada en 177,9 millones, a los que se suman otros 19,3 millones en valores de renta fija. También cuenta con instrumentos financieros derivados a corto plazo valorados en 73,3 millones. El año pasado, la antigua sicav formalizó una línea de crédito con la sociedad de cabecera del holding de Sandra Ortega, Rosp Corunna, con un límite de 500 millones. De estos, a cierre de ejercicio se encontraban dispuestos 50 millones.
Explica la sociedad que la positiva evolución de la cartera se debe, además de a la buena gestión, a la moderación de las «tensiones geopolíticas» que se estaban produciendo desde años anteriores. La previsión para 2025 es que «la cartera continúe su evolución consistente», dice el informe de gestión de Soandres.