Airco2, la firma gallega que descubrió cómo democratizar el mercado de carbono

Galicia en Primera Persona nos acerca la historia de esta green-fintech que ayuda a las empresas a medir, reducir y compensar su huella de carbono, a la vez que logra que los propietarios del monte gallego obtengan un rendimiento

Máximo Sánchez, fundador de Airco2

Máximo Sánchez, fundador de Airco2

¿Puede la transición energética beneficiar a grandes y pequeños por igual? La pontevedresa Airco2 está decidida a que así sea. Con ese objetivo “democratizador” entre ceja y ceja ha sacado al mercado un servicio que cumple una doble función. No sólo ayuda a las empresas a medir, compensar y reducir su huella de carbono, sino que introduce a los propietarios del monte gallego en la operación. Podrán obtener ingresos a partir, precisamente, del Co2 que absorben sus terrenos.

Máximo Sánchez, el fundador de esta green-fintech, lo explica de forma meridiana. “Somos una plataforma colaborativa que nace con el objetivo de descarbonizar la economía y democratizar el mercado del Co2”. Un enunciado tan claro como ambicioso. La fórmula, en realidad, radica en una apuesta decidida por el monte gallego y por una economía circular y de proximidad. “Hemos adoptado una posición de intermediarios entre empresarios y propietarios forestales en los que todos salen ganando”, dice.

El ‘doble servicio’ de Airco2

Airco2 ofrece a las empresas un servicio que, mediante procedimientos de big data e inteligencia artificial, mide, en tiempo real, la huella de carbono que generan. A continuación, les da las herramientas necesarias para reducirla y compensarla. “Hay que remarcar que lo hacemos en tiempo real y con unos precios en torno a un 60% más baratos que si acudimos a una consultoría tradicional”, explica el emprendedor pontevedrés.

La ecuación acaba de despejarse con la intervención en todo este proceso de los propietarios de fincas. “En Galicia tenemos aproximadamente 680.000 dueños de terrenos forestales que no perciben ningún ingreso por esos activos. Un negocio que, se calcula, podría generar unos 150 millones de euros de negocio al año, pero que se queda en cero. Lo que hacemos es traer a la mesa a los propietarios locales de tierras para que ayuden a las compañías a reducir su huella de carbono”, expone. “Es muy sencillo. Desde pequeños, en la escuela, nos han enseñado que cualquier árbol absorbe Co2. Por otro lado, sabemos que los protocolos internacionales, desde Kyoto, instan a las empresas a compensar su contaminación, su externalidad negativa, con aquellos proyectos, ya sean renovables o forestales, que generan lo contrario, una externalidad positiva”, indica para Galicia en Primera Persona.

Máximo Sánchez, fundador de Airco2, en Galicia en Primera Persona

Galicia en Primera Persona se construye con entrevistas presenciales, grabadas en vídeo y difundidas en todos los canales de ED, a los emprendedores que abren camino con nuevos negocios, y plantean alternativas sólidas y viables que pueden ser una referencia para otros. ED Galicia se propone descubrir a aquellos que son capaces de emprender e innovar a la vez desde Galicia.

Ponerse en contacto con el equipo de Airco2 es sencillo. Tanto las empresas que necesitan medir su huella de carbono como los dueños de montes que quieren entrar en este negocio circular están a un click de distancia en su página web. “Respecto a los terrenos aceptamos cualquiera que absorba Co2, nos da igual su tamaño. Este proceso, además, no requiere ningún desembolso previo. Al contrario, creemos que la forma de poner en valor el monte es mediante incentivos, como hacemos aquí”, dice Sánchez.

La puesta en valor del monte gallego

Simplemente con las referencias catastrales de los montes, a través de tecnología de teledetección y siguiendo las reglas marcadas por el Ministerio de Transición Ecológica, la compañía es capaz de calcular la capacidad de absorción de Co2 que posee una finca en concreto. “Una vez hecho este paso, abrimos una cuenta al dueño de ese terreno en nuestro banco de Co2 y ponemos esas toneladas de capacidad de absorción a disposición de las empresas que las necesitan para compensar su huella”, comenta. El proceso se traduce, finalmente, en ingresos.

Mediante tecnología satelital, la firma obtiene una fotografía exacta de lo que sucede en el suelo en cuestión, por lo que, si el monte arde o es talado, el usuario es dado de baja. Ya no puede cumplir con su función de sumidero de carbono. “Al final, este proceso, que genera un rendimiento económico, también ayuda a poner el valor el monte gallego”.

Credibilidad y economía de proximidad

La proximidad también juega un papel importante en el esquema de Airco2. “Mucha gente no se cree a las compañías cuando dicen que compensan su huella de carbono con proyectos lejos de aquí, en el Amazonas o en Namibia, por poner un ejemplo. No obstante, creemos que, a nivel reputacional, la cosa cambia si escuchas a un vecino decir que este mes ha ingresado 200 euros con su monte, compensando la huella de esta o aquella empresa”, reflexiona Máximo.

“En la transición energética la deslocalización no tiene mucho sentido. Con este servicio, al final, la empresa no solo reduce y compensa su huella de carbono, también gana credibilidad”, añade Máximo.

Aunque Airco2 comienza su andadura en el monte gallego, está abierto a las necesidades de cualquier empresa y de cualquier terreno forestal. El próximo reto es el de ampliar fronteras. «Ser verde no puede verse como un coste, sino como una oportunidad«, acaba.