Las piscinas privadas de las hidroeléctricas

Estremece saber que con un simple correo “comunicativo” las grandes empresas eléctricas pueden tomar decisiones de este calado medioambiental, como bajar al mínimo el nivel de los embalses, y con tamaña falta de respeto a la población

El embalse de Belesar, a 22 de agosto de 2021, en Lugo - Carlos Castro - Europa Press

El embalse de Belesar, a 22 de agosto de 2021, en Lugo – Carlos Castro – Europa Press

El BNG quiere que el Parlamento gallego investigue las circunstancias que han rodeado al insólito vaciado de los mayores embalses gallegos. Al principal partido de la oposición no le faltan argumentos para exigir responsabilidades políticas en una acción de tal importancia ejecutada por las empresas hidroeléctricas. A lo que se ve, sin el más mínimo control de las administraciones.

Uno es bastante escéptico sobre la eficacia real de las comisiones de investigación parlamentarias. Previsibles, estériles, escleróticas y controladas. Terreno abonado para el postureo político-mediático. En este caso, muy probable escenario para un nuevo partido de ping-pong entre la Xunta y la Administración central para eludir responsabilidades.

Ha de aclararse por qué las empresas pueden bajar el nivel de los embalses cuando les da la gana hasta dejarlos en un 12%

Pero es inaceptable que la indignación por el repentino e interesado vaciado de los grandes embalses gallegos (alguno de los cuales quedó al 13% de su capacidad), pueda resolverse en un simple rifirrafe de escaso recorrido, resuelto con ridículas multas de 50.000 euros a Naturgy e Iberdrola. Sanciones de tal envergadura que, sin duda, no sólo van a desequilibrar el ejercicio económico 2021 de las empresas, sino que las disuadirán de repetir la jugada cuando les convenga.

Ha de aclararse por qué las empresas pueden bajar el nivel de los embalses cuando les da la gana hasta dejarlos en un 12% (mínimo legal). Ha de saberse quién estaba al tanto en la Xunta y en la Confederación Hidrográfica de lo que el propio presidente gallego calificó de disparate climático y ecológico.

Estremece saber que con un simple correo “comunicativo” las grandes empresas eléctricas pueden tomar decisiones de este calado medioambiental y con tamaña falta de respeto a la población. Como si fueran sus piscinas privadas.

La lucha contra la instalación indiscriminada de molinos eólicos (esa es otra buena) se basa en el lema “Renovables sí, pero así no”. Pues energía hidroeléctrica sí, pero así tampoco.

Federico Cocho