Aznar reaparece tras el encontronazo entre Feijóo y Casado

El expresidente intensifica su perfil público en plena crisis de liderazgo en el PP, aunque sin cargar contra Casado; admite que el partido “no está en un buen momento”

José María Aznar durante una entrevista en La Sexta / Atresmedia

José María Aznar durante una entrevista en La Sexta / Atresmedia

El expresidente del Gobierno, José María Aznar, ha intensificado su perfil público con motivo del 25 aniversario de su primer triunfo electoral, que supuso la llegada del PP por primera vez a Moncloa. La vuelta a los escenarios del exdirigente, con entrevistas en El Mundo y La Sexta, se produce en plena crisis de liderazgo en el partido y tras el encontronazo entre Alberto Núñez Feijóo y Pablo Casado en la resaca de las elecciones catalanas.

El escenario generó gran expectación en las filas populares, ante la posibilidad de que Aznar fuese crítico con Casado y calentase un poco más un futuro congreso que no tiene fecha, pero del que todo el mundo habla. El expresidente estuvo comedido. Invitó a la directiva del PP a “reflexionar” para “tener una contestación firme y convincente a la pregunta de dónde está el PP”, dijo en El Mundo.

Yo entregué un espacio electoral totalmente unido. Pregúntele usted a los que vinieron después”, añadió en La Sexta, para concluir que no es un buen momento para el PP. “No es nuestra mejor hora. Los partidos tienen sus puntos altos y bajos”, concedió.

El papel de Aznar

Aznar está llamado a jugar un papel en los movimientos internos que se preparan en el PP. Fuentes del partido dan por hecho que mostrará su apoyo, también a través de FAES, a un candidato alternativo a Casado, quien comenzó en las filas populares bajo su dirección. Si esto es así, por el momento solo está preparando el terreno, pues pocas pistas dejó este domingo.

“La manera en la que yo puedo ayudar es reflexionando. Puedo decir que creo que esto se hace bien y estas cosas no se hacen bien. No solamente pensando en un partido sino en la sociedad española”, apuntó Aznar.

Respecto al abandono de la sede de Génova, ni siquiera le dio importancia y lo consideró una “mudanza”. “Pues si se quiere cambiar de casa, se cambia de casa”, apuntó el expresidente sin alinearse con el discurso de Casado de romper con los casos de corrupción heredados.

El ruido interno del PP

La reaparición de Aznar coincide en un momento especialmente convulso para el PP, que tiene por delante los congresos provinciales y autonómicos antes de la convención nacional. Los malos resultados electorales y las negativas perspectivas que encaja Casado cada vez que se publica una encuesta ha hecho emerger una lista de nombres para la sucesión, que por el momento, se mueven solamente en las quinielas internas.

Alberto Núñez Feijóo fue de los primeros en salir a la palestra por sus críticas a la dirección de Génova, pero el presidente de la Xunta descartó la pasada semana optar a la dirección estatal del partido. El dirigente autonómico, como Aznar, parece más interesado en influenciar que en coger la sartén por el mango. Su afinidad con el presidente andaluz, Juanma Moreno, y con el de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, podría ser decisiva a la hora del reparto de apoyos en un futuro congreso.

Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida llevan tiempo sonando como posibles alternativas a Casado, quien ha sido cuestionado internamente desde las derrotas en las generales. Incluso Soraya Sáenz de Santamaría ha recibido mensajes, del ámbito político y económico, pidiéndole que se anime a intentar liderar el partido.