Sanidade alerta: Galicia batirá el máximo de hospitalizados de abril

García Comesaña asegura que el pico de contagios por coronavirus todavía se encuentra lejos de alcanzarse en Galicia y abre la puerta a aplicar más restricciones este lunes

García Comesaña

Julio García Comesaña, conselleiro de Sanidade

El conselleiro de Sanidade ve preocupante la escalada del coronavirus en Galicia. Julio García Comesaña ha dado por hecho este domingo que los hospitales gallegos superarán durante esta tercera ola los máximos de hospitalizaciones alcanzados el pasado mes de abril.

La advertencia de García Comesaña en la Radio Galega se produce en la jornada previa a la nueva reunión del comité de expertos de este lunes, en la que se abordará la posibilidad de imponer nuevas restricciones, entre las que podrían estar el cierre total de la hostelería y la limitación de reuniones a personas que convivan bajo el mismo techo.

Y es que, a juicio de García Comesaña, todavía no se vislumbra en el horizonte ni un “pico” ni una “meseta” en la incidencia del Covid-19 en Galicia, que ya se salda con 916 ingresados en planta y 150 en unidades de cuidados intensivos (UCI), rozando así los máximos de 946 hospitalizados y 178 en unidades de críticos que se alcanzó en la primera semana de abril.

García Comesaña descarta recurrir a los hospitales de campaña

Eso sí, el conselleiro ha señalado que ese tope de ingresados «no era la máxima capacidad» cuando se alcanzó ni lo es ahora, pero se trata de «un umbral» que se pretendía «no sobrepasar nunca» pero que «todo parece indicar» que se rebasará de mantenerse una evolución que marca récords en los contagios detectados cada jornada durante los últimos diez días.

Con todo, confía en que no sea necesario recurrir a los hospitales de campaña previstos en los planes de contingencia. «En los planes de contingencia de las áreas hay cuatro niveles. Ahora estamos en fase dos, quedan otras dos para llegar a estos dispositivos adicionales», ha señalado antes de subrayar la necesidad de «estar prevenidos y anticiparse».

¿Más restricciones?

Respecto a la necesidad de aplicar nuevas restricciones, García COmesaña ha pedido no adelantarse a las decisiones del comité clínico, pero ha apuntado que la transmisión comunitaria que se da en Galicia y la presión sobre los hospitales, especialmente en las UCI, hace necesario «pensar de una forma transversal» en el conjunto autonómico o por área sanitaria.

«La filosofía tiene que ser no una visión local o comarcal, deber ser de área sanitaria y de Galicia en conjunto», ha afirmado el conselleiro, que ha señalado el modelo de las restricciones impuestas en Arteixo, Xinzo y Viveiro como posible modelo para su extensión a aquellos municipios que se acerquen a la incidencia de 1.000 casos por cada 100.000 habitantes, un umbral hacia el que caminan ciudades como A Coruña, Santiago y Ourense.

Cuestionado sobre el posible cierre total de la hostelería y la prohibición de las reuniones de no convivientes (vigentes durante el pasado mes de noviembre), ha reconocido que están sobre la mesa y «no serían descartables». «Todas las medidas van orientadas a disminuir más si cabe la movilidad y garantizar que las personas y familias estén el más tiempo posible juntas sin influencia de otros miembros que no sean del núcleo convivencial», ha apostillado, antes de comentar que la limitación de los horarios en los comercios debe ser estudiada con detenimiento porque puede conllevar también concentraciones.

Imposibilidad de aplicar un confinamiento

Consultado sobre la posibilidad de aplicar un confinamiento domiciliario, el titular de Sanidade ha explicado que “esa era otra de las herramientas que se pidió al Ministerio (de Sanidad) pero decidió que ni la usaba ni la dejaba usar«, ha lamentado en referencia a la falta de competencias de las comunidades autónomas para imponer esta medida.

García Comesaña también ha descartado la posibilidad de suspender las clases (algo que ya ha hecho Portugal), al entender que «no» existen contagios en las aulas, por lo que descarta suspender las clases como ya han decidido otros países europeos, entre ellos Portugal.

«Tenemos una experiencia y un seguimiento de los datos que, de momento, nos dicen que en el ámbito educativo los contactos estrechos (de los positivos) mayoritariamente son negativos», ha comentado para, a continuación, sentenciar que esto supone que «no hay contagios en los colegios».