La crisis de TVE se extiende a la audiencia en diferido, donde T5 y A3 triplican a la ‘tele’ pública

Telecinco y Antena 3 juntas casi triplican la cuota de audiencia diferida de La 1. RTVE tampoco destaca entre los grupos españoles líderes en internet

Torrespaña, la sede de los informativos de RTVE | RTVE/Archivo

Torrespaña, la sede de los informativos de RTVE | RTVE/Archivo

La audiencia en diferido de televisión tampoco saca a Radio Televisión Española (RTVE) de la crisis de relevancia. Al igual que sucede con la audiencia lineal (dícese de la que se ve en directo al momento de la emisión), La 1 de TVE está a la cola de Telecinco y Antena 3 en audiencia diferida, que juntas casi triplican la cuota de la pública.

Se entiende por ‘audiencia en diferido’ el registro del consumo no lineal de contenidos televisivos en los siete días siguientes a la emisión en directo. No debe confundirse con las audiencias digitales, sino que representa la cantidad de espectadores que siguen la programación televisiva desde el propio televisor pero no en el momento mismo de la emisión.

Con datos de Kantar, la consultora Barlovento Comunicación ha publicado por primera vez este jueves un informe de audiencia en diferido para España, correspondiente al pasado marzo, un mes que profundizó la crisis de audiencias de RTVE llevándole a algunos de sus peores registros de los últimos años.

Según este documento, La 1 de TVE tiene una cuota de pantalla sobre el total de audiencia diferida del 10,9%, por debajo del 14,2% de Telecinco o el 11,5% de Antena 3. La 2 ocupa la décima casilla del ránking con un 1,9%, por debajo de La Sexta, Cuatro, #0 de Movistar y TV3, entre otros canales.

La 1 solo ha conseguido ‘colar’ siete emisiones en el ránking de las 25 más vistas en diferido, frente a las 12 de Telecinco, que con estos datos consolida su dominio del sector televisivo español, pues ya encadena 30 meses consecutivos como líder también de la audiencia lineal.

Esto también contrasta con las primeras declaraciones de José Manuel Pérez Tornero al asumir la presidencia de RTVE el pasado 1 de abril, cuando en una entrevista en La 1 quitó hierro a las audiencias señalando que los datos “no son transparentes” porque no recogen otras formas de consumir televisión.

Asegurando que no le interesa “la audiencia a cualquier precio” sino “la relevancia” de RTVE, Pérez Tornero intentó zanjar uno de los principales problemas de la corporación pública: el decaimiento constante de la atención que le brindan los españoles a la que fue en algún momento cadena líder en el país.

El informativo de A3 lidera en diferido

La audiencia diferida supone uno de esos datos que Pérez Tornero echaba en falta cuando se hablaba de la cuota de RTVE.

En marzo, el tiempo medio de consumo de este formato fue de 9 minutos diarios por persona, de los que 6 minutos se dedicaron a la televisión en abierto. El peso del diferido sobre el total de la televisión es del 4%, con una audiencia diaria acumulada de 4,4 millones de espectadores.

Siempre según el informe de Barlovento, el 29% de los televidentes en diferido consume entre una y dos horas de contenidos mediante el sistema no lineal. Usualmente son mujeres (el 56%) de entre 45 y 64 años (el 43%) quienes más aprovechan este formato.

Aunque lo que más se ve en diferido son películas, series, animaciones y reportajes, también se consumen contenidos informativos. Por ejemplo, el informativo vespertino de Antena 3 del pasado 17 de marzo tuvo una audiencia diferida de 135.000 espectadores, un 4% del total contando la emisión lineal.

La audiencia en internet

Si a la información relativa al consumo de televisión en diferido se suman los datos disponibles de audiencias en internet, RTVE tampoco sale mejor parada. De hecho, el informe de Barlovento de consumo digital correspondiente a febrero (el más reciente) no sitúa la web de la radiotelevisión pública en ningún puesto de relevancia.

Así las cosas, al menos en febrero RTVE.es no estuvo entre los 25 sitios web con más visitantes únicos o con mayor consumo diario de contenidos. No fue tampoco uno de los dominios más visitados en España.

Por lo contrario, Atresmedia (Antena 3, La Sexta y otras) y Mediaset (Telecinco, Cuatro y otras) sí que destacan también en cuanto a consumo de contenidos vía web. Atresmedia fue en febrero el sexto grupo con más visitantes únicos en sus medios digitales, mientras que Mediaset se situó en la casilla número 17, con incomparecencia de RTVE en el listado.

La crisis de RTVE

Los medios televisivos de RTVE han alcanzado este año su mínimo de cuota de pantalla colectiva en al menos una década, y en marzo se cumplió otro ‘hito’ alarmante para el ente: el informativo de mediodía de La Sexta igualó por primera vez la cuota del de La 1, algo nunca antes visto.

A ello se suma que RNE sufrió la peor caída de todas las radios españolas en el más reciente Estudio General de Medios (EGM), correspondiente a la tercera oleada de 2020. La próxima semana se darán a conocer los resultados del primer EGM de 2021, con la duda de si la radio pública recuperará terreno o lo seguirá cediendo.

La crisis de audiencias es uno de los temas que previsiblemente tratará el nuevo consejo de administración de RTVE, que se reunirá por primera vez en los próximos días. El presidente, Pérez Tornero, ha intentado restar importancia al asunto, pero hay varios vocales que estiman la caída de las audiencias como uno de los grandes retos en el futuro cercano.

El declive de popularidad de los medios de RTVE se empezó a acentuar con el nombramiento en julio de 2018 de Rosa María Mateo como administradora única ‘provisional’, una interinidad que se extendió durante casi tres años. El fichaje en septiembre de 2019 de Enric Hernández como jefe de información y actualidad también ha tenido que ver.

Y es que Hernández, con aval de Mateo, puso en marcha una revolución de la programación de la primera cadena de TVE que a juicio de muchos críticos de su gestión ha “minado la credibilidad” de la televisión pública, como recientemente manifestó el consejo de informativos del canal al referirse a algunas de sus apuestas, como el programa Las cosas claras.

Cuando empezó a correr la alarma por los planes de Hernández en el último par de años, fuentes de la casa transmitieron que su objetivo era recuperar la audiencia de TVE por medio de rivalizar con la parrilla de los grandes medios privados. Pero los programas que ha impulsado se mantienen en cuotas bajas de pantalla que lastran a la ya desgastada cadena.