Ministros del PSOE critican que se aparque la comisión para resolver los problemas con Podemos

Fuentes del Gobierno aseguran que este órgano no se reúne desde el pasado 16 de julio

Año nuevo y sigue fallando la comunicación en el Gobierno de coalición. Los ministros socialistas se han propuesto no entrar en las provocaciones de su socio de Gobierno, Unidas Podemos. Sin embargo, critican que ya no se celebre la Comisión Permanente de Seguimiento del Acuerdo para resolver los problemas que PSOE y Podemos arrastran del año pasado en distintas áreas del Ejecutivo. Recuerdan que este órgano no se reúne desde el pasado 16 de julio y “existen motivos para hacerlo”, consideran fuentes gubernamentales.

El ‘manual de buenas prácticas’ acordado entre PSOE y Unidas Podemos para el buen funcionamiento del Gobierno de coalición incluye la Comisión Permanente de Seguimiento del Acuerdo para resolver los problemas que pudieran surgir en el seno del Ejecutivo. Desde su constitución, el pasado 18 de febrero, este órgano sólo se ha reunido tres veces y desde Moncloa confirman que “no está previsto que se reúnan”, al menos, a corto plazo.

El Ejecutivo atraviesa un momento con más frentes abiertos que nunca y, entre los aspectos a mejorar que hacen algunos ministros de cara a 2021, existe la petición de “mejorar la comunicación, interna y externa”. La Comisión Permanente del Acuerdo de Coalición se creó para solventar estas discrepancias, pero últimamente los desencuentros más urgentes han terminado solucionándose con una conversación directa entre el presidente Pedro Sánchez y el vicepresidente Pablo Iglesias.

Sánchez e Iglesias han sustituido la comisión por una comida cada jueves en La Moncloa

Ambos mantienen sus comidas semanales los jueves en La Moncloa, según ha podido saber Economía Digital, y también despachan asuntos que puedan resultar molestos por ambas partes en la también habitual reunión de ‘maitines’ todos los lunes, donde se reúne el núcleo duro del Gobierno.

Sin embargo, a estos encuentros no está llamada buena parte de ministros socialistas, quienes discrepan de este método porque “no llega la comunicación” a todos por igual. De ahí, que algunos reivindiquen la celebración de la comisión de seguimiento para que estén todas las carteras ministeriales presentes y puedan dirimir cara a cara, entre los ministros, los asuntos más peliagudos que puedan afectar a varias áreas de Gobierno.

El perfil propio marcado por Podemos ha abierto numerosos desencuentros entre los distintos gabinetes e, incluso, se han llegado a trasladar a la opinión pública distintos mensajes desde un mismo Ejecutivo, como sucedió con la prohibición de los desahucios y el corte de los suministros básicos o la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

En el protocolo de la comisión viene establecido que sus funciones son: “coordinar la acción de los socios”, “mantener la unidad de acción de la coalición”, “coordinar y programar, de forma consensuada, las acciones de comunicación” y “solventar las discrepancias que puedan surgir en el ámbito del gobierno de coalición en ejecución de los compromisos del acuerdo”. 

Los fondos europeos, el próximo desafío para PSOE y Podemos

Lo que las voces críticas dentro del Gobierno reclaman ahora es que este aspecto bien se puede subsanar señalando en el calendario una próxima reunión de esta comisión para corregir los errores ante los próximos desafíos.

Un nuevo frente se vislumbra ya en el seno del Gobierno y no es otro que la elaboración del documento que el Ejecutivo tiene que enviar a Bruselas esbozando el plan de reformas para sostener el desembarco de los fondos europeos en España.

En este plan y según las fuentes consultadas, se encuentran dos puntos que ya suscitan problemas dentro del Gobierno de coalición: la reforma laboral y la de las pensiones. La primera porque Unidas Podemos insiste en derogarla de manera íntegra, mientras que la Comisión Europea ya sugirió lo contrario, simplemente acomodar la realizada por el PP a la situación actual.

“Se podría cuestionar hasta nuestra presencia en el Gobierno” si no defienden las pensiones y la reforma laboral, explican fuentes de Podemos

Mientras que la reforma de las pensiones podría ocasionar una disputa más grave por parte de los morados, si Pedro Sánchez decide pactarla con Pablo Casado. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y el vicepresidente, Pablo Iglesias, se niegan a ampliar a 35 años el periodo de cotización base para el cálculo de la pensión y advierten al presidente de que no cederán ni un milímetro.

Fuentes de Podemos explican que la reforma de las pensiones ‘toca de lleno’ la estrategia impuesta por los morados sobre el ‘escudo social’ y si ceden en este aspecto, “se podría cuestionar hasta nuestra presencia en este Gobierno. No vamos a ceder”, comentan fuentes de la formación.

Los socialistas ya aseguran que este punto “no va a resultar nada fácil” negociarlo, pero -admiten en privado- que “la sangre no llegará al río” y confían en que “todo saldrá bien”.

Desde Podemos recuerdan que la comisión para el seguimiento del ‘buen hacer’ de la coalición se podrá reunir “cuando lo acuerden sus miembros” y, desde la formación de Pablo Iglesias, aseguran que “siempre estamos dispuestos, mientras sepamos el para qué nos vamos a reunir”.

La terna de los dos partidos que conforman el Gobierno, lejos de atenuarse, continúa. Esta vez, será a costa de los fondos europeos, una vez aprobados los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Desde las dos formaciones señalan que las primeras semanas de enero serán “fundamentales” para ver el nuevo rumbo del Gobierno, de cara a las reformas profundas que quedan pendientes por acometer.