Liwe Española, dueña de las 15 tiendas de Inside en Galicia, entra en concurso de acreedores
El Juzgado de lo Mercantil de Murcia ha declarado el concurso voluntario en la cotizada española, que cuenta con un total de 246 tiendas, de las cuales 15 se ubican en Galicia
Imagen de archivo de una tienda de Inside / Inside
Liwe Española consuma su entrada en concurso de acreedores. El Juzgado de lo Mercantil de Murcia ha declarado el concurso voluntario en esta empresa propietaria de las tiendas de moda Inside (cuenta con 15 establecimientos en Galicia), que presentó esta petición después de que se le negara la homologación del plan de reestructuración que presentó el pasado mes de noviembre.
El Juzgado ha dictado el auto declarando en concurso a Liwe Española, que conservará las facultades de administración y disposición sobre su patrimonio, quedando sometido el ejercicio de éstas a la intervención de la administración concursal mediante su autorización o conformidad, según ha informado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El administrador concursal será nombrado de la terna que legalmente le corresponde designar al regulador bursátil, para lo que ha sido requerida.
En este sentido, la compañía ha recordado que la solicitud y declaración de concurso se enmarcan en el proceso de reordenación financiera que viene desarrollando y que tiene como objetivo «preservar la viabilidad de la empresa y asegurar la continuidad de su actividad». En el último año, la enseña ha ejecutado un conjunto de medidas de reorganización interna orientadas a la optimización de su estructura de costes, la priorización de mercados y canales estratégicos y el refuerzo de la eficiencia operativa, lo que ha permitido mejorar la posición del negocio respecto de ejercicios anteriores.
Liwe, que en 2025 cerró 91 de sus 337 tiendas, ha señalado que la compañía continúa desarrollando su actividad con normalidad, manteniendo el funcionamiento ordinario de su operativa comercial y logística y que se encuentra al corriente de pago con sus proveedores y acreedores comerciales.
La compañía solicitó el pasado 19 de enero el concurso voluntario de acreedores tras lamentar la «situación de desamparo» en la que se quedó y con la intención de proteger la «continuidad del negocio y la viabilidad» de su proyecto empresarial.
Situación de «desamparo»
Liwe recordó que su plan contaba con «el apoyo expreso» de entidades financieras como CaixaBank, Caja Rural Central y Caja Rural Granada, poseedores de la mitad de la deuda bancaria. Igualmente tenía el respaldo de Auren, experto en la reestructuración, designado por el juzgado, cuyo informe favorable avalaba dicho plan.
De esta forma, el concurso voluntario de acreedores se plantea como la vía legal necesaria para ordenar la deuda financiera y alcanzar un acuerdo mediante convenio con las entidades financieras acreedoras en el menor plazo de tiempo posible desde este momento. Liwe precisó que esta situación no tiene impacto en los proveedores ni en los acreedores comerciales, con los que la compañía está al corriente de los pagos, salvo muy pequeñas excepciones, por lo que espera la colaboración en el futuro de todos ellos para seguir desarrollando la actividad de la compañía con normalidad, tanto en el ámbito comercial como logístico.
La compañía recordó que no mantiene deuda impagada ninguna con las entidades públicas (Hacienda y Seguridad Social), ya que se mantiene al corriente de los pagos y aquellos pagos pendientes existentes con Hacienda están pendientes de su vencimiento y espera afrontar tales pagos con total normalidad, mientras que reitera que también está al corriente del pago de todas las remuneraciones con sus trabajadores.
Por eso, Liwe lamentó la denegación de la homologación del plan de reestructuración, pero confiaba en la colaboración de las entidades financieras para llevar a cabo un concurso de acreedores que permita de «manera acelerada» la consecución de un convenio de acreedores que de paso a la normalidad de la actividad comercial y la continuidad de todos los puestos de trabajo.
La propietaria de Inside registró unas pérdidas de 18,3 millones de euros en el primer semestre de 2025, lo que supone multiplicar casi por nueve los números rojos de 2,2 millones de euros que se anotó en el mismo periodo del ejercicio precedente. La compañía alcanzó una facturación de 42,4 millones de euros, lo que refleja una caída de más del 15% respecto a los datos del primer semestre del ejercicio 2024.