Llardén (Enagás) destaca la fiabilidad del gas de Argelia frente al caso de Nord Stream

El presidente de Enagás asegura en A Toxa que la descarbonización y las renovables requieren mejores interconexiones energéticas en Europa

Antonio Llardén, presidente de Enagás, en unas jornadas sobre hidrógeno verde. Foto: EFE

Antonio Llardén, presidente de Enagás, en unas jornadas sobre hidrógeno verde. Foto: EFE

El presidente de Enagás, Antonio Llardén, ha destacado la fiabilidad de Argelia como suministrador de gas a España, un flujo, ha indicado, que ni siquiera se interrumpió durante la guerra civil del país magrebí. Contrasta esta situación con lo ocurrido esta semana con los gasoductos Nord Stream 1 y 2, que llevan gas desde Rusia a Alemania.

«Argelia siempre ha sido muy fiable. En los peores momentos, con guerra civil en Argelia, nunca tuvimos un problema ni lo hemos tenido», dijo el ejecutivo en una mesa redonda en el Foro La Toja, en O Grove (Pontevedra).

Llardén ha hecho esta reflexión en relación con la seguridad del suministro energético, tras indicar que en la Unión Europea «no ha existido una política de seguridad común» y que ahora, a causa de la guerra de Ucrania, sufre las consecuencias de su «excesiva dependencia en términos de gas de un país proveedor, en este caso Rusia«.

“Se han cruzado líneas rojas”

En cambio, en España, los esfuerzos para lograr una mayor diversificación se iniciaron, por necesidad, hace décadas, y se construyeron también plantas de regasificación porque no había de dónde traer gas a través de tuberías, según ha explicado.

Respecto a las fugas que se han producido en los gasoductos Nord Stream 1 y 2 y las sospechas sobre un posible sabotaje, ha comentado que lo que ha sucedido le parecía hasta ahora «absolutamente inimaginable». «Yo no sé quién lo ha hecho, pero se han cruzado unas líneas rojas«, ha comentado, añadiendo que no sabe si se podrá arreglar.

“Mejores interconexiones”

Según el presidente de Enagás, la seguridad de suministro en Europa requiere de «una política de interconexiones, de redes eléctricas y gasistas bien conectadas«, y también de «una política común de almacenamiento».

«Si queremos prescindir del gas ruso, queremos descarbonizarnos y queremos introducir los gases renovables y más renovable, tenemos que tener unas redes de infraestructuras no solo gasistas, eléctricas también, que tienen que tener sobre todo capacidad de interconexión», ha recalcado.

Gas licuado

En cuanto al almacenamiento, se ha felicitado de que España obtenga por dos vías el gas que consume, como son las plantas (el 75%) y las tuberías (el 25%): «Menos mal que tenemos esta dualidad». A esto se suma la capacidad de recepción y almacenamiento del gas natural licuado y de regasificación, y que «recibimos gas de catorce países diferentes«, ha añadido.

«Creo que ahí España puede decir: podemos recibir más gas natural licuado, almacenarlo y transportarlo por tubo o rellenar otro buque más pequeño o diferente y mandarlo hacia arriba», ha propuesto respecto a las necesidades de suministro de otros países europeos.